Primer repaso: Importante leer la introducción.
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Hoy vamos a repasar las siguientes ideas:
1. (36) Mi santidad envuelve todo lo que veo.
De mi santidad procede la percepción del mundo real. Habiendo perdonado, ya no me considero culpable. Puedo aceptar la inocencia que es la verdad con respecto a mí. Cuando veo el mundo con los ojos del entendimiento sólo veo su santidad porque lo único que puedo ver son los pensamientos que tengo acerca de mí mismo.
2. (37) Mi santidad bendice al mundo.
La percepción de mi santidad no me bendice únicamente a mí. Todas las personas y todo cuanto veo en su luz comparten la dicha que mi santidad me brinda. No hay nada que esté excluido de esta dicha porque no hay nada que no comparta mi santidad. A medida que reconozca mi santidad, la santidad del mundo se alzará resplandeciente para que todos la vean.
3. (38) No hay nada que mi santidad no pueda hacer.
El poder curativo de mi santidad es ilimitado porque su poder para salvar es ilimitado. ¿De qué me tengo que salvar, sino de las ilusiones? ¿Y qué son las ilusiones sino falsas ideas acerca de mí? Mi santidad las desvanece a todas al afirmar la verdad de lo que soy. En presencia de mi santidad, la cual comparto con Dios Mismo, todos los ídolos desaparecen.
4. (39) Mi santidad es mi salvación.
Puesto que mi santidad me absuelve de toda culpa, reconocer mi santidad es reconocer mi salvación. Es también reconocer la salvación del mundo. Una vez que haya aceptado mi santidad, nada podrá atemorizarme. Y al no tener miedo, todos compartirán mi entendimiento, que es el regalo que Dios me hizo a mí y al mundo.
5. (40) Soy bendito por ser un Hijo de Dios.
En esto reside mi derecho a lo bueno y sólo a lo bueno. Soy bendito por ser un Hijo de Dios. Todo lo que es bueno me pertenece porque así lo dispuso Dios. Por ser Quien soy no puedo sufrir pérdida alguna, ni privaciones ni dolor. Mi Padre me sustenta, me protege y me dirige en todo. El cuidado que me prodiga es infinito y eterno. Soy eternamente bendito por ser Su Hijo.
REFLEXIÓN:
En estas cinco lecciones se nos prepara para ese momento en que por fin podamos aceptar que somos santos, y se nos dice que entonces estaremos listos para percibir el mundo real. Y esa percepción nace del perdón y de poder ver la inocencia no sólo en nosotros sino en nuestros hermanos. Al haber alcanzado este estado de gracia personal podremos ver el mundo de la misma manera y esa es la forma en que lo bendecimos. Nuestro estado de santidad, al proceder de Dios mismo, tiene el poder de sanarnos y de apartarnos de las ilusiones que proceden del ego. En otras palabras, nuestra santidad nos salva y salva al mundo y nos imprime una fuerza especial para que el temor no se apodere de nosotros porque ya sabemos que somos hijos de Dios, y eso nos da el carácter de benditos, que nos permite disponer de la bondades de la Creación.
ORACIÓN:
Padre, hoy creo que por ser tu Hijo me he ganado Tus Bondades, que no son otras que Tu sustento, Tu protección, y Tu guía. Dispusiste que todo lo bueno de la creación me perteneciera, pero las ilusiones me impidieron que pudiera disfrutarlo, por eso me acojo a Tu bondad y me dispongo a disfrutar de todos los regalos que me has hecho. Amén.
Que la luz y el amor del Padre Creador nos
ResponderBorrarpermita discernir, reconocer cuál es la verdad
y cuál es la ilusión, amén 🙏🏼 Gracias
Que así sea, Amado Hijo de Dios.
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