1. El miedo es un engaño. Da testimonio que te has visto a ti mismo como nunca podrías ser y, por lo tanto, contemplas un mundo que no puede ser real. Ni una sola cosa en ese mundo es verdad. Sea cual sea la forma en que se manifieste, sólo da fe de tus ilusiones acerca de ti mismo. No nos dejemos engañar hoy. Somos los Hijos de Dios. En nosotros el miedo no tiene cabida, pues cada uno de nosotros es parte del Amor Mismo.
2. ¡Cuán infundados son nuestros miedos! ¿Ibas acaso a permitir que Tu Hijo sufriera? Danos fe hoy para reconocer a Tu Hijo y liberarlo. Perdonémosle en Tu Nombre para poder entender su santidad y sentir por él el amor que Tú le profesas.
REFLEXIÓN:
Nos acostumbramos a vivir con miedo: en la infancia, en la adolescencia, en la adultez, siempre nos hemos familiarizado con el miedo. Parece que es parte de la vida, pero de manera clara nos dicen que el miedo es un engaño, producto de un mundo irreal construido con las ilusiones que nosotros mismos hemos forjado. Hoy nuestra tarea primordial es reemplazar el miedo por la fe y de esa forma romper sus ataduras y poder liberarnos de ese sentimiento paralizador.
ORACIÓN:
Padre, si mis miedos son infundados es porque aún no me he reconocido como Tu Hijo. No he advertido mi grandeza, y por eso te pido el don de la Fe para para liberarme de esa falsa emoción que me paraliza y me impide actuar como el “Santo Hijo de Dios”, que soy. Amén.
Lecturas complementarias:
Segunda parte: Introducción:
https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html
¿Qué es la salvación:
https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html
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