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martes, 18 de noviembre de 2025

LECCIÓN 322: Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.



1. Lo único que sacrifico son las ilusiones, nada más. Y a medida que éstas desaparecen, descubro los dones que trataban de ocultar, los cuales me aguardan en jubilosa espera, listos para entregarme los ancestrales mensajes que me traen de Dios. En cada don Suyo que acepto yace Su recuerdo. Y cada sueño sirve únicamente para ocultar el Ser que es el único Hijo de Dios, el Ser que fue creado a Su Semejanza, el Santo Ser que aún mora en Él para siempre, tal como Él aún mora en mí.


2. Padre, para Ti cualquier sacrificio sigue siendo algo por siempre inconcebible. Por lo tanto, sólo en sueños puedo hacer sacrificios. Tal como Tú me creaste, no puedo renunciar a nada que Tú me hayas dado. Lo que Tú no has dado es irreal. ¿Qué pérdida puedo anticipar sino la pérdida del miedo y el regreso del amor a mi mente?


REFLEXIÓN:


El mundo en el que vivimos es una ilusión, y mientras estemos aferrados a él, nuestros dones permanecerán escondidos. Eso responde a nuestra sensación de vacío, de no saber qué hacer con nuestra vida, de sentirnos aislados y estancados. Y  es ahí cuando escuchamos decir que hay que hacer sacrificios, o que sin sacrificarnos no podemos conseguir nada. Hoy se desvirtúa esa teoría, o como quiera que se llame esa falsa afirmación, porque para nuestro Padre “cualquier sacrificio sigue siendo algo por siempre inconcebible”


Todo nos fue dado y no hemos renunciado a nada, al menos hoy ya lo sabemos, y con esa valiosa información sigamos adelante sin mirar atrás, sino simplemente aferrados a la certeza de que somos los santos hijos de Dios, su perfecta Creación.


ORACIÓN:


Creo en Ti, Padre, y en que soy tu santo Hijo, y eso me hace partícipe de Tu Creación. Lo dispusiste eternamente y por eso sé que no puedo renunciar a nada a menos que sea una ilusión. Con la certeza de Tu Amor incondicional, sigo transitando este camino que me lleva de “regreso al amor”, y a la sanación de mi mente. Amén.



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es la Creación?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/11-que-es-la-creacion.html


lunes, 29 de septiembre de 2025

LECCIÓN 272: ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?



1. Padre, la verdad me pertenece. Mi hogar se estableció en el Cielo mediante Tu Voluntad y la mía. ¿Podrían contentarme los sueños? ¿Podrían brindarme felicidad las ilusiones? ¿Qué otra cosa sino Tu recuerdo podría satisfacer a Tu Hijo? No me contentaré con menos de lo que Tú me has dado. Tu Amor, por siempre dulce y sereno, me rodea y me mantiene a salvo eternamente. El Hijo de Dios no puede sino ser tal como Tú lo creaste.


2. Hoy pasamos de largo las ilusiones. Y si oímos a la tentación llamarnos, incitándonos a que nos quedemos y a que sigamos entreteniéndonos con un sueño, nos haremos a un lado y nos preguntaremos si nosotros, los Hijos de Dios, podríamos contentarnos con sueños cuando podemos elegir el Cielo con la misma facilidad que el infierno. Y el amor reemplazará gustosamente todo temor.


REFLEXIÓN:


El “Cielo”, nuestro hogar,  reemplaza a los sueños, así como el amor al temor. El recuerdo de nuestro Padre nos hace buscarlo aún sin saberlo. Transitamos por este mundo, casi dormidos, ignorando nuestra grandeza, pero ya es tiempo de despertar de los sueños de muerte, para reemplazarlos por la “verdad” que nos pertenece, porque la misma Verdad nos creó. Las ilusiones no satisfacen al “Hijo de Dios” porque está hecho de Amor, y el Amor es la única Verdad.


ORACIÓN:


Padre, Tu recuerdo es el motor que mantiene encendido el anhelo de continuar hasta encontrar el camino que me lleve de regreso a mi Hogar.  No me satisfacen las ilusiones porque me han causado sufrimiento. Mas sé que en el Cielo de mi mente santa, yace Cristo esperando que yo me decida a mirarlo. Que Tu Gracia me ayude a perseverar en este camino de regreso al Amor. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


lunes, 8 de septiembre de 2025

LECCIÓN 251: No necesito nada más que la verdad



Antes de leer la lección ver: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el pecado?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/4-que-es-el-pecado.html



1. Busqué miles de cosas y lo único que encontré fue desesperación. Ahora sólo busco una, pues en ella reside todo lo que necesito y lo único que necesito. Nunca necesité nada de lo que antes buscaba y ni siquiera lo quería. No reconocía mi única necesidad. Pero ahora veo que solamente necesito la verdad. Con ella todas mis necesidades quedan satisfechas, mis ansias desaparecen, mis anhelos se hacen finalmente realidad y a los sueños les llega su fin. Ahora dispongo de todo cuanto podría necesitar. Ahora dispongo de todo cuanto podría querer. Y ahora, por fin, me encuentro en paz.


2. Y por esa paz, Padre nuestro, te damos gracias. Lo que nos negamos a nosotros mismos, Tú nos lo has restituido, y eso es lo único que en verdad queremos.


REFLEXIÓN:

 

La lección de hoy nos recuerda que no necesitamos nada más que la verdad. Pero por mucho tiempo hemos creído que la verdad la obtenemos con los sentidos: lo que nuestros ojos ven lo damos por cierto, lo que nuestros oídos escuchan también.  Pero en el capítulo 4 (¿Qué es el pecado?), nos confrontan con esta pregunta: “¿Qué necesidad tendrían los sentidos?”.  Y quizás nos sorprendemos cuando leemos esta afirmación: “Usar los sentidos es no saber. Y la verdad sólo se compone de conocimiento y de nada más”.  


Y precisamente es cuando nos identificamos con el  cuerpo cuando cobran sentido estas palabras, porque con los sentidos percibimos, pero nada más. Y esa percepción es producto de las ilusiones provenientes del ego. Y no es negar la existencia del cuerpo, sino más bien recordar que somos espíritu, y que del espíritu proviene el conocimiento”.  Y como el propósito del curso es sanar nuestra mente, entonces sólo hasta que lo logremos dejaremos de identificarnos con el  cuerpo y aceptar todo lo que los sentidos nos muestran: los ojos del cuerpo nos muestran nuestras propias creaciones mundanas, pero los ojos del  espíritu nos muestran la “verdad”, que es el conocimiento. 


Por eso sigo pensando, como lo decía al inicio de las lecciones de este Curso, que sólo realizando las lecciones con la docilidad e inocencia de un niño, las palabras llegarán a nuestro corazón para dar el fruto esperado. Paso a paso, día a día, instante a instante, vamos limpiando nuestra mente de creencias que nos limitan y nos impiden acceder a la verdad  que sólo puede provenir del Espíritu.


ORACIÓN:


Padre, acepto Tu Verdad, la única verdad. Es la Verdad que me hará libre y me otorgará la paz. Que por Tu Gracia y Poder, me sea restituido lo que me negué por desconocimiento. Amén.


jueves, 28 de agosto de 2025

LECCIÓN 240: El miedo, de la clase que sea, no está justificado.


1. El miedo es un engaño. Da testimonio que te has visto a ti mismo como nunca podrías ser y, por lo tanto, contemplas un mundo que no puede ser real. Ni una sola cosa en ese mundo es verdad. Sea cual sea la forma en que se manifieste, sólo da fe de tus ilusiones acerca de ti mismo. No nos dejemos engañar hoy. Somos los Hijos de Dios. En nosotros el miedo no tiene cabida, pues cada uno de nosotros es parte del Amor Mismo.


2. ¡Cuán infundados son nuestros miedos! ¿Ibas acaso a permitir que Tu Hijo sufriera? Danos fe hoy para reconocer a Tu Hijo y liberarlo. Perdonémosle en Tu Nombre para poder entender su santidad y sentir por él el amor que Tú le profesas.


REFLEXIÓN:


Nos acostumbramos a vivir con miedo: en la infancia, en la adolescencia, en la adultez, siempre nos hemos familiarizado con el miedo. Parece que es parte de la vida, pero de manera  clara nos dicen que el miedo es un engaño, producto de un mundo irreal construido con las ilusiones que nosotros mismos hemos forjado. Hoy nuestra tarea primordial es reemplazar el miedo por la fe y de esa forma romper sus ataduras y poder liberarnos de ese sentimiento paralizador. 


 ORACIÓN:


Padre, si mis miedos son infundados es porque aún no me he reconocido como Tu Hijo. No he advertido mi grandeza, y por eso te pido el don de la Fe para para liberarme de esa falsa emoción que me paraliza y me impide actuar como el “Santo Hijo de Dios”, que soy. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


martes, 3 de junio de 2025

LECCIÓN 154: Me cuento entre los ministros de Dios.



1. No seamos hoy ni arrogantes ni falsamente humildes. Ya hemos superado tales necedades. No podemos juzgarnos a nosotros mismos ni hace falta que lo hagamos. Eso no haría más que aplazar la decisión que tenemos que tomar y demorar nuestro compromiso con nuestra función. No es a nosotros a quien corresponde juzgar nuestra valía, ni tampoco podríamos saber cuál es el mejor papel para nosotros o qué es lo que podemos hacer dentro de un plan más amplio que no podemos captar en su totalidad. Nuestro papel se nos asigna en el Cielo, no en el infierno. Y lo que pensamos que es debilidad puede ser fortaleza, y lo que creemos que es nuestra fortaleza a menudo es arrogancia.


2. Sea cual sea el papel que se te asignó, fue seleccionado por la Voz que habla por Dios, Cuya función es asimismo hablar por ti. Dado que el Espíritu Santo ve tus puntos fuertes exactamente como son y es consciente de dónde se puede hacer el mejor uso de ellos, con qué propósito y a quién pueden ayudar y cuándo, elije y acepta tu papel por ti. No actúa sin tu consentimiento. Pero no se deja engañar con respecto a lo que eres y únicamente escucha Su Voz en ti.


3. Mediante esta capacidad Suya de oír una sola Voz, la Cual es la Suya Propia, es como por fin cobras conciencia de que en ti hay sólo una Voz. Y esa única Voz te asigna tu función, te la comunica y te proporciona las fuerzas necesarias para que puedas comprenderla, llevar a cabo lo que requiere, así como triunfar en todo lo que hagas que esté relacionado con ella. Dios se une a Su Hijo en esto, y Su Hijo se convierte de este modo en el mensajero de la unidad junto con Él.


4. Esta unión de Padre e Hijo, por medio de la Voz que habla por Dios, es lo que hace que la salvación sea algo aparte del mundo. Ésta es la Voz que habla de leyes que el mundo no obedece y la que promete salvarnos de todo pecado y abolir la culpa de la mente que Dios creó libre de pecado. Ahora esta mente vuelve a cobrar conciencia de Aquel que la creó y de su eterna unión consigo misma. Y así, su Ser constituye la única realidad en la que su voluntad y la de Dios están unidas.


5. El mensajero no escribe el mensaje que transmite. Tampoco cuestiona el derecho del que lo escribe ni pregunta por qué razón ha escogido aquellos que han de recibir el mensaje del que él es portador. Basta con que lo acepte, lo lleve a quienes va destinado y cumpla con su cometido de entregarlo. Si trata de determinar cuáles deben ser los mensajes, o cuál es su propósito o adónde se deben llevar, no estará desempeñando debidamente su papel de portador de la Palabra.


6. Hay una diferencia fundamental en el papel que desempeñan los mensajeros del Cielo que los distingue de los mensajeros del mundo. Los mensajes que transmiten van dirigidos en primer lugar a ellos mismos. Y es únicamente en la medida en que los pueden aceptar para sí que se vuelven capaces de llevarlos más lejos y de transmitirlos allí donde se dispuso que fueran recibidos. Al igual que los mensajeros del mundo, ellos no escribieron los mensajes de los que son portadores, pero se convierten, en rigor, en los primeros que los reciben a fin de prepararse para darlos.


7. Un mensajero terrenal cumple su misión transmitiendo todos los mensajes de que es portador. Los mensajeros de Dios desempeñan su papel aceptando Sus mensajes como si fuesen para ellos mismos; y demuestran que han entendido los mensajes cuando se los transmiten a otros. No aceptan ningún papel que no les haya sido asignado por Su autoridad. Y de esta forma, se benefician con cada mensaje que transmiten.


8. ¿Queréis recibir los mensajes de Dios? Pues así es como os convertís en Sus mensajeros. Sois nombrados ahora. No obstante, os demoráis en transmitir los mensajes que habéis recibido y de esta forma no os dais cuenta de que son para vosotros, por lo tanto, no los reconocéis. Nadie puede recibir y comprender que ha recibido, hasta que no da. Pues sólo al dar puede aceptar que ha recibido.


9. Vosotros que sois ahora los mensajeros de Dios, recibid Sus mensajes, pues es parte de la función que se os asignó. Dios no ha dejado de ofreceros lo que necesitáis ni tampoco ha dejado de aceptarse. No obstante, hay otra parte de la tarea que se os ha encomendado que todavía tiene que llevarse a cabo. Aquel que recibió los mensajes de Dios por vosotros quisiera que vosotros también los recibierais. Pues de esta manera os identificáis con Él y reivindicáis lo que es vuestro.


10. Esta unión es lo que nos proponemos reconocer hoy. No trataremos de mantener nuestras mentes separadas de Aquel que habla por nosotros, pues es nuestra propia voz la que oímos cuando Le prestamos atención. Únicamente Él puede hablarnos a nosotros y hablar por nosotros, al unir en una sola Voz el recibir y el dar de la Palabra de Dios; el dar y el recibir de Su Voluntad.


11. Nuestra práctica de hoy consiste en darle a Él lo que es Su Voluntad tener, de manera que podamos reconocer los dones que nos concede. Él necesita nuestra voz para poder hablar por medio de nosotros. Necesita nuestras manos para que reciban Sus mensajes y se los lleven a quienes Él nos indique. Necesita nuestros pies para que nos conduzcan allí donde Su Voluntad dispone, de forma que aquellos que esperan acongojados puedan por fin liberarse. Y necesita que nuestra voluntad se una a la Suya para que podamos ser los verdaderos receptores de Sus dones.


12. Aprendamos sólo esta lección el día de hoy: que no reconoceremos lo que hemos recibido hasta que no lo demos. Has oído esto cientos de veces y de cien maneras diferentes y, sin embargo, todavía no lo crees. Mas una cosa es segura: hasta que no lo creas, recibirás miles y miles de milagros pero no sabrás que Dios no se ha quedado con ningún don más allá de los que tú ya posees ni le ha negado a Su Hijo la más mínima bendición. ¿Qué significado puede tener esto para ti mientras no te hayas identificado con el Hijo y con lo que es suyo?


13. Nuestra lección de hoy reza así:


Me cuento entre los ministros de Dios, y me siento agradecido de disponer de los medios por los cuales puedo llegar a reconocer que soy libre.


14. El mundo retrocede a medida que iluminamos nuestras mentes y reconocemos la veracidad de estas santas palabras, pues constituyen el mensaje que hoy nos envía nuestro Creador. Ahora demostraremos cómo esas palabras han cambiado lo que pensábamos acerca de nosotros mismos y de lo que era nuestra función. Pues al demostrar que no aceptamos ninguna voluntad que no compartamos, los numerosos dones que nuestro Creador nos concede aparecerán de inmediato ante nuestra vista y llegarán a nuestras manos, y así reconoceremos lo que hemos recibido.


REFLEXIÓN:


La humildad de la que nos hablaban ayer nos permite aceptar que nos encontramos “entre los ministros de Dios”. A eso fuimos llamados, a eso vinimos, es nuestra misión de vida, no hay otra, no vinimos a que el mundo nos mire como estrellas, y ese es el gran engaño en el que hemos vivido. El mundo en el que vivimos está diseñado para que creamos que nuestro propósito es acumular riquezas, tener un auto lujoso, ser famosos, viajar derrochando dinero, estar en la portada de todas las revistas donde sale la gente adinerada y famosa, etc. Y no quiere decir que sea malo vivir bien, o tener comodidades, no; lo malo es que eso nos haga olvidar nuestro verdadero propósito por el que vinimos a este mundo: Ser los “ministros de Dios”, para contribuir con su plan de salvación, y la forma de poderlo llevar a cabo es que el mundo no nos impregne con sus ilusiones, que no nos haga olvidar de nuestros hermanos porque un “ministerio” es para servir “al otro”, no para ostentar un título, porque todos los dones son otorgados por Dios para servir al prójimo y no para hacernos grandes. Y cuando hemos aceptado verdaderamente, la “Voz que habla por Dios” se nos asigna una función y se nos “proporciona las fuerzas necesarias” para poder comprenderla y hacer todo lo que se requiere para que triunfemos en nuestra tarea. 


Hasta este punto quizás nos preguntemos ¿y cómo sabemos que hemos sido elegidos? Dios no hace exclusiones, y todos hemos sido llamados, pero no  todos oyen la “Voz que habla por Dios”, o quizás algunos si la oyen, pero el mundo los tiene tan absortos y atrapados con el brillo de sus ilusiones que, preferiblemente, se hacen los sordos para no “perder” lo que el mundo ha depositado en sus manos ávidas de riqueza y poder. Pero eso no es maldad, es sólo inconsciencia, y muy seguramente todos hemos estado en un grado, mayor o menor, inmersos en ese mundo de ilusiones, y lo importante es que logramos liberarnos para poder aceptar nuestra función como hijos de Dios.


ORACIÓN:


Padre, acepto el “ministerio” que me ofreces. Agradezco que  me hayas dado los medios para cumplir a cabalidad con mi función. Guía cada paso que doy en pos de reconocer los dones que me has concedido para ponerlos al servicio de mis hermanos. Amén.


lunes, 12 de mayo de 2025

LECCIÓN 132: Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era.



1. ¿Qué es lo que mantiene al mundo prisionero sino tus propias creencias? ¿Y qué puede salvar al mundo excepto tu Ser? Las creencias son ciertamente poderosas. Tus pensamientos tienen poder, y los efectos que las ilusiones producen son tan potentes como los efectos que produce la verdad. Los locos creen que el mundo que ven es real, por lo tanto, no lo ponen en duda. No se les puede persuadir cuestionando los efectos de sus pensamientos. Sólo cuando se pone en tela de juicio su fuente, es cuando por fin alborea en ellos la esperanza de libertad.


2. No obstante, la salvación se puede lograr fácilmente, pues todo el mundo es libre de cambiar de mentalidad, y al hacerlo todos sus pensamientos cambian también. Ahora la fuente de los pensamientos ha cambiado, pues cambiar de mentalidad significa que has efectuado un cambio en la fuente de todas las ideas que tienes ahora, que alguna vez hayas tenido o que algún día puedas tener. Liberas al pasado de todo lo que pensabas antes. Liberas al futuro de todos tus antiguos pensamientos de ir en busca de lo que realmente no deseas encontrar.


3. El único tiempo que queda ahora es el presente. Y ahí, en el presente, es donde el mundo queda liberado. Pues al dejar que el pasado quede cancelado y al liberar el futuro de tus viejos temores, encuentras la forma de escapar y se la ofreces al mundo. Has esclavizado al mundo con todos tus temores, dudas y aflicciones, con todo tu dolor y todas tus lágrimas; y todas tus penas lo oprimen y lo mantienen prisionero de tus creencias. La muerte lo azota por doquier porque albergas en tu mente amargos pensamientos de muerte.


4. El mundo en sí no es nada. Tu mente tiene que darle significado. Y lo que contemplas en él es la representación de tus deseos, de modo que puedas verlos y creer que son reales. Tal vez pienses que no fuiste tú quien construyó este mundo, sino que viniste en contra de tu voluntad a lo que ya estaba hecho, un mundo que no estaba precisamente esperando a que tus pensamientos le confiriesen significado. Pero la verdad es que encontraste exactamente lo que andabas buscando cuando viniste.


5. No existe ningún mundo aparte de lo que deseas, y en esto radica, en última instancia, tu liberación. Cambia de mentalidad con respecto a lo que quieres ver, y el mundo cambiará a su vez. Las ideas no abandonan su fuente. Esta idea central se menciona con frecuencia en el texto, y debes tenerla presente si quieres entender la lección de hoy. No es el orgullo el que te dice que fuiste tú quien construyó el mundo que ves y que ese mundo cambia según tú cambias de mentalidad.


6. Pero sí es el orgullo el que sostiene que has venido a un mundo que está completamente separado de ti, que es insensible a lo que piensas y totalmente diferente de lo que puedas pensar que es. ¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. No todos están listos para aceptar esto, y cada cual irá tan lejos a lo largo del camino que conduce a la verdad como se permita a sí mismo ser guiado. Regresará e irá todavía más lejos o tal vez retroceda un poco para luego regresar de nuevo.


7. Mas la curación es el regalo que se les hace a aquellos que están listos para aprender que el mundo no existe y que pueden aceptar esta lección ahora. El hecho de que estén listos hará que la lección les llegué en una forma que ellos puedan entender y reconocer. Algunos la entienden de súbito al borde de la muerte y se levantan para enseñarla. Otros la encuentran en una experiencia que no es de este mundo, lo cual les demuestra que el mundo no existe porque lo que contemplan tiene que ser la verdad a pesar de que contradice claramente al mundo.


8. Y algunos la encontrarán en este curso y en los ejercicios que hoy llevaremos a cabo. La idea de hoy es verdad porque el mundo no existe. Y si en verdad es un producto de tu imaginación, puedes entonces liberarlo de todo lo que has pensado que era cambiando simplemente todos aquellos pensamientos que le daban su apariencia. Los enfermos se curan a medida que abandonas todo pensamiento de enfermedad, y los muertos resucitan cuando permites que los pensamientos de vida reemplacen a todos los pensamientos de muerte que alguna vez hayas albergado.


9. Ahora tenemos que subrayar nuevamente una lección que ya se ha mencionado antes, pues contiene los sólidos cimientos de la idea de hoy. Eres tal como Dios te creó. No hay lugar en el que puedas sufrir ni tiempo que pueda alterar tu eterna condición. ¿Cómo iba a poder existir un mundo de espacio y tiempo, si tú sigues siendo tal como Dios te creó?


10. ¿Qué es la lección de hoy sino otra manera de decir que conocer tu Ser es la salvación del mundo? Liberar al mundo de toda clase de dolor no es otra cosa que cambiar de mentalidad con respecto a ti mismo. El mundo no existe aparte de tus ideas porque las ideas no abandonan su fuente, y tú mantienes el mundo intacto en tu mente mediante tus pensamientos.


11. Mas si eres tal como Dios te creó, no puedes pensar de manera diferente de cómo piensa Él ni fabricar lo que no comparte Su Intemporalidad y Amor. ¿Son acaso Éstos inherentes al mundo que ves? ¿Crea acaso este mundo tal como lo hace Él? A menos que lo haga, no puede ser real ni tiene existencia alguna. Si tú eres real, el mundo que ves es falso, pues la Creación de Dios es diferente del mundo desde cualquier punto de vista. Y así como fuiste creado mediante Su Pensamiento, así también son tus pensamientos los que dieron lugar al mundo y los que tienen que liberarlo para que puedas conocer los Pensamientos que compartes con Dios.


12. ¡Libera al mundo! Tus verdaderas creaciones están esperando a que lo liberes para concederte la paternidad, y no una paternidad de ilusiones, sino una de verdad como la de Dios. Dios comparte Su Paternidad contigo que eres Su Hijo, pues no hace distinción entre lo que Él es y lo que sigue siendo Él Mismo. Lo que crea no está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado.


13. El mundo no existe porque es un pensamiento separado de Dios, concebido para separar al Padre del Hijo y segregar una parte de Dios Mismo, destruyendo de esta manera Su Completitud. ¿Podría acaso ser real un mundo que emana de esta idea? ¿Dónde se le podría encontrar? Niega las ilusiones, pero acepta la verdad. Niega que seas una sombra brevemente superpuesta sobre un mundo moribundo. Libera tu mente y contemplarás un mundo liberado.


14. Nuestro propósito hoy es liberar al mundo de todos los pensamientos vanos que hayamos tenido acerca de él y acerca de todos los seres vivos que vemos en él. No pueden estar ahí ni nosotros tampoco. Pues nos encontramos, junto con todos ellos, en la morada que nuestro Padre creó para nosotros. Y nosotros, que seguimos siendo tal como Él nos creó, queremos liberar hoy al mundo de cada una de nuestras ilusiones para así poder ser libres.


15. Comienza cada una de las dos sesiones de quince minutos de práctica de hoy con lo siguiente:


Yo, que sigo siendo tal como Dios me creó, quiero liberar al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era. Pues yo soy real porque el mundo no lo es, y quiero conocer mi propia realidad.


Luego simplemente descansa, alerta pero sin tensión, y permite que en la quietud se efectúe un cambio en tu mente, de manera que el mundo quede libre y tú junto con él.


16. No es necesario que te des cuenta de que cuando envías estos pensamientos para bendecir al mundo, la curación les llega a muchos de tus hermanos en remotos lugares del mundo, así como a aquellos que ves a tu alrededor. Y sentirás que te has liberado, aunque tal vez aún no comprendas del todo que nunca habrías podido ser liberado solo.


17. Haz que la liberación que a lo largo del día envías a todo el mundo mediante tus ideas sea cada vez mayor, y siempre que sientas la tentación de negar el poder de este simple cambio de mentalidad, di:


Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era y, en su lugar, elijo mi propia realidad.


REFLEXIÓN:


Hoy nos enfatizan que “el mundo no existe”, y que esta idea “es el pensamiento básico” que UCDM se propone enseñarnos,   pero nuestros deseos  crean nuestro mundo, un mundo ilusorio porque ya sabemos que “el mundo no existe”. También nos dicen que “la curación es el regalo que se les hace a aquellos que están listos para aprender que el mundo no existe y que pueden aceptar esta lección ahora”. Y es así que los “enfermos se curan” a medida que abandonamos todo pensamiento de enfermedad.  En otras palabras, nos están diciendo que lo que “mantiene al mundo prisionero" son nuestras propias y poderosas creencias, y que está en nuestras manos liberarnos con sólo un cambio de mentalidad, porque al hacerlo cambian también nuestros pensamientos. Nos recuerdan que sólo hay un tiempo en donde el mundo puede ser liberado y es en el presente, porque es el único tiempo que existe, como ya lo vimos en la lección anterior.


Ciertamente es fácil comprender que el mundo no es nada si nuestra mente no le da significado a través del cumplimiento de nuestros deseos, pero cambiar de mentalidad no es tan fácil como entenderlo, y esa es nuestra tarea primordial porque de eso depende nuestra liberación.


¿Y por dónde empezamos? Creo que primero debemos liberarnos del concepto de que somos cuerpo, porque es precisamente eso lo que nos mantiene atados al mundo que hemos creado en pos de ese concepto. O sea, sí hay un cuerpo físico en este planeta tierra  que nos representa a  cada uno de nosotros, pero ese cuerpo sólo  es un instrumento para que nuestro espíritu pueda cumplir la misión o el propósito por el que vino a este mundo. Sí hay un cuerpo del que tenemos la certeza que algún día dejará de existir en este mundo material, pero nuestro espíritu es eterno, y eso es precisamente lo que nos debe importar. Y realmente esa comprensión  del cuerpo físico está ligada a los apegos, mismos que también debemos soltar si queremos cambiar de mentalidad como hoy nos lo piden. 


Creo que poco a poco, cada uno de nosotros sabrá por dónde empezar su trabajo de comprender e integrar que “el mundo no existe”, porque como siempre digo, estamos guiados, y sólo debemos “soltar” para que se libere ese espacio en donde se alojará sólo lo que cada uno necesita para liberar la mente de las creencias limitantes. Si somos receptivos a la guía que nos ofrecen, muy seguramente nuestro propósito de “liberar al mundo de todos los pensamientos vanos que hayamos tenido acerca  de él y acerca de todos los seres vivos que vemos en él” se realizará satisfactoriamente, y así podremos conocer nuestra propia realidad, como lo sugiere la lección de hoy.


ORACIÓN:


Padre, guíame en este proceso de sanar mi mente de las creencias que me aprisionan, y no me permiten ver que vivo en un mundo irreal creado por mis propios pensamientos. Que Tu Verdad me libere de mis pensamientos ilusorios. Amén.


lunes, 28 de abril de 2025

LECCIÓN 118 (Repaso lecciones 105 y 106)



Tercer repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/tercer-repaso-introduccion.html


Para los repasos de por la mañana y por la noche:


1. (105) Mías son la Paz y la Dicha de Dios.


Hoy aceptaré la Paz y la Dicha de Dios en grato intercambio por todos los substitutos de la felicidad y de la paz que yo mismo inventé.


2. (106) Déjame aquietarme y escuchar la verdad.


Que mi débil voz se acalle para así poder oír la poderosa Voz de la Verdad Misma asegurarme que soy el perfecto Hijo de Dios.


3. A la hora en punto:

Mías son la Paz y la Dicha de Dios.


Media hora más tarde:

Déjame aquietarme y escuchar la verdad


REFLEXIÓN:


Si queremos recibir “la Paz y la Dicha de Dios”, debemos esperar estos  regalos sin apego al resultado, porque una espera con expectativas nos llena de ansiedad, y no nos permite acallar nuestra voz para “oír la poderosa Voz de la Verdad” decirnos que por ser sus amados hijos nos pertenece la felicidad. Además, el tiempo de Dios no es igual a nuestro tiempo, porque nosotros deambulamos angustiosamente en el pasado, o ansiando un futuro inexistente, que nos impide estar en el presente donde Dios existe eternamente en perfección, y en donde sólo lo real ocurre.


ORACIÓN:


Padre, en la quietud puedo escuchar la Verdad, para que los substitutos que en el ruido del mundo inventé, se desvanezcan ante la poderosa Voz de Tu Verdad. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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