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miércoles, 19 de noviembre de 2025

LECCIÓN 323: Gustosamente “sacrifico” el miedo.



1. He aquí el único “sacrificio” que le pides a Tu Hijo bienamado: que abandone todo sufrimiento, toda sensación de pérdida y de tristeza, toda ansiedad y toda duda, y que deje que Tu Amor entre a raudales a su conciencia, sanándolo del dolor y otorgándole Tu Propia dicha eterna. Tal es el “sacrificio” que me pides y que yo gustosamente me impongo; el único “costo” que supone reinstaurar en mí Tu recuerdo para la salvación del mundo.


2. Y al saldar la deuda que tenemos con la verdad—una deuda que consiste sencillamente en abandonar los autoengaños y las imágenes que venerábamos falsamente—la verdad regresa íntegra y llena de júbilo a nosotros. Ya no nos engañamos. El amor ha regresado a nuestra conciencia. Y ahora estamos en paz otra vez, pues el miedo ha desaparecido y lo único que queda es amor.


REFLEXIÓN:


Quizás pensemos que no basta con decir que gustosamente sacrificamos el miedo para que éste desaparezca, pero lo único que tenemos que hacer es aceptar. Sí, simplemente aceptar ya que del resto se encarga Dios. Porque cuando uno dice “Sí” a la Voluntad de Dios, cosas maravillosas pasan sin que lo podamos percibir. Simplemente algo empieza a cambiar en nuestra vida, y los nudos se van desatando y un día cualquiera nos sorprendemos gratamente de las cosas que nos están sucediendo. Y es así. Ya lo he experimentado, y por eso me atrevo a afirmarlo. 


Y la palabra “sacrificio” está entre comillas, lo que quiere decir que no se nos pide nada a cambio de abandonar el sufrimiento, la pérdida, la tristeza, la ansiedad, la duda, y todas esas emociones que nos causan tanto daño. 


No es una utopía si Dios está a cargo, y sólo debemos recordar que cada palabra escrita en cada lección que estamos estudiando es una guía, una especie de manual de instrucciones para que algún día nuestra mente sane, porque ese es el objetivo de este curso.


Entonces digámosle a nuestro Padre que gustosamente sacrificamos el miedo para que retorne a nosotros Su recuerdo y Su paz, de la manera que cada uno necesita, y según las circunstancias que estemos viviendo, para que esto se haga realidad.


¡Qué así sea!



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es la Creación?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/11-que-es-la-creacion.html


lunes, 28 de abril de 2025

LECCIÓN 118 (Repaso lecciones 105 y 106)



Tercer repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/tercer-repaso-introduccion.html


Para los repasos de por la mañana y por la noche:


1. (105) Mías son la Paz y la Dicha de Dios.


Hoy aceptaré la Paz y la Dicha de Dios en grato intercambio por todos los substitutos de la felicidad y de la paz que yo mismo inventé.


2. (106) Déjame aquietarme y escuchar la verdad.


Que mi débil voz se acalle para así poder oír la poderosa Voz de la Verdad Misma asegurarme que soy el perfecto Hijo de Dios.


3. A la hora en punto:

Mías son la Paz y la Dicha de Dios.


Media hora más tarde:

Déjame aquietarme y escuchar la verdad


REFLEXIÓN:


Si queremos recibir “la Paz y la Dicha de Dios”, debemos esperar estos  regalos sin apego al resultado, porque una espera con expectativas nos llena de ansiedad, y no nos permite acallar nuestra voz para “oír la poderosa Voz de la Verdad” decirnos que por ser sus amados hijos nos pertenece la felicidad. Además, el tiempo de Dios no es igual a nuestro tiempo, porque nosotros deambulamos angustiosamente en el pasado, o ansiando un futuro inexistente, que nos impide estar en el presente donde Dios existe eternamente en perfección, y en donde sólo lo real ocurre.


ORACIÓN:


Padre, en la quietud puedo escuchar la Verdad, para que los substitutos que en el ruido del mundo inventé, se desvanezcan ante la poderosa Voz de Tu Verdad. Amén.


lunes, 10 de febrero de 2025

LECCIÓN 41: Dios va conmigo dondequiera que yo voy.



1. Con el tiempo, la idea de hoy desvanecerá por completo la sensación de soledad y abandono que experimentan todos los que se consideran separados. La depresión es una consecuencia inevitable de la separación, como también lo son la ansiedad, las preocupaciones, una profunda sensación de desamparo, la infelicidad, el sufrimiento y el intenso miedo a perder.


2. Los que se consideran separados han inventado muchos “remedios” para lo que, según ellos, son “los males del mundo”: Pero la única cosa que no han hecho es cuestionar la realidad del problema. Los efectos de éste, no obstante, no se pueden sanar porque el problema no es real. La idea de hoy tiene el poder de acabar con todo este desatino para siempre. Pues eso es lo que es, un desatino, por muy serias y trágicas que parezcan ser sus manifestaciones.


3. En lo profundo de tu interior yace todo lo que es perfecto, presto a irradiar a través de ti sobre el mundo. Ello sanará todo pesar y dolor, todo temor y toda sensación de pérdida porque curará a la mente que pensaba que todas esas cosas eran reales y que sufría debido a la lealtad que les tenía.


4. Jamás se te puede privar de tu perfecta santidad porque su Fuente va contigo dondequiera que tú vas. Jamás puedes sufrir porque la Fuente de toda dicha va contigo dondequiera que tú vas. Jamás puedes estar solo porque la Fuente de toda vida va contigo dondequiera que tú vas. Nada puede destruir tu paz mental porque Dios va contigo dondequiera que tú vas.


5. Comprendemos que no creas nada de esto. ¿Cómo ibas a creerlo cuando la verdad se halla oculta en lo profundo de tu interior, bajo una pesada nube de pensamientos dementes, densos y turbios que representan, no obstante, todo lo que ves? Hoy intentaremos por primera vez atravesar esa obscura y pesada nube y llegar a la luz que se encuentra más allá.


6. Hoy tendremos una sola sesión de práctica larga. Por la mañana, a ser posible tan pronto como te levantes, siéntate en silencio de tres a cinco minutos con los ojos cerrados. Al comienzo de la sesión de práctica repite la idea de hoy muy lentamente. No trates de pensar en nada en particular. Trata, en cambio, de experimentar la sensación de que estás sumergiéndote en tu interior, más allá de todos los pensamientos vanos del mundo. Trata de llegar hasta lo más profundo de tu mente, manteniéndola despejada de cualquier pensamiento que pudiese distraerte.


7. De vez en cuando puedes repetir la idea de hoy si observas que eso te ayuda. Pero sobre todo, trata de sumergirte tan profundamente como puedas en tu interior, lejos del mundo y de todos sus pensamientos disparatados. Estás tratando de llegar más allá de todo ello. Estás tratando de dejar atrás las apariencias y de aproximarte a la Realidad.


8. Es perfectamente posible llegar a Dios. De hecho, es muy fácil, ya que es la cosa más natural del mundo. Podría decirse incluso que es lo único que es natural en el mundo. El camino quedará despejado, si realmente crees que ello es posible. Este ejercicio puede producir resultados asombrosos incluso la primera vez que se intenta, y tarde o temprano acaba por tener éxito. A medida que avancemos ofreceremos más detalles acerca de este tipo de práctica. No obstante, nunca fracasa del todo, y es posible tener éxito inmediatamente.


9. Usa la idea frecuentemente a lo largo del día, repitiéndola muy despacio, preferiblemente con los ojos cerrados. Piensa en lo que estás diciendo, en el significado de las palabras. Concéntrate en la santidad que esas palabras te atribuyen, en la compañía indefectible de la que gozas, en la completa protección que te rodea.


10. Puedes ciertamente permitirte el lujo de reírte de los pensamientos de miedo, recordando que Dios va contigo dondequiera que tú vas.


REFLEXIÓN: 


Cuando leí que era la cosa más natural del mundo llegar a Dios, y que era lo único natural, sólo pude suspirar pensando en por qué para mí era tan difícil de creer, porque aunque he creído en Dios desde que tengo uso de razón, me la he pasado buscándolo de mil formas, y hasta huyendo alguna vez por rebeldía. Pero también nos dicen que la “separación” no es real y que es un desatino, y entonces me sigo preguntando ¿por qué me he pasado la vida buscando lo que no está perdido? Se puede tornar un poco confuso y desesperanzador pensar en esto, y por eso lo mejor, como en mi caso, es creer y empezar a actuar como nos pide UCDM.


Hoy se nos dice que es “perfectamente posible llegar a Dios”, y nos guían hacia un ejercicio para que tratemos de sumergirnos en nuestro interior,  evitando pensamientos distractores para buscar muy dentro de nosotros algo “Real” lejos de las apariencias en las que estamos viviendo. También es muy esperanzador saber que  es posible tener éxito inmediatamente, pero de no  conseguirlo no se fracasa del todo, así que  vale la pena intentarlo. Y si la frase de hoy es “Dios va conmigo a donde quiera que voy”, pues nada malo nos puede suceder en este intento de buscar a Dios en nuestro interior. Fe y decisión es lo que se necesita para dar el primer paso.


ORACIÓN.


Padre, qué difícil es creer que no existe la separación y que es un invento de mi mente racional. Desde allí he creado caos y he experimentado muchas emociones que han minado mi esperanza. Pero yo creo que Tu vas conmigo donde quiera que voy, y hasta que lo pueda experimentar como algo real y no mental, te pido me sostengas en los momentos de debilidad cuando quiero salir corriendo y renunciar a Tu encuentro. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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