Powered By Blogger
Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2025

LECCIÓN 282: Hoy no tendré miedo del amor.



1. Sólo con que pudiese comprender esto hoy, el mundo entero se salvaría. Pues es la decisión de abandonar la locura y de aceptarme tal como Dios Mismo, mi Padre y mi Fuente, me creó. Es la resolución de no seguir dormido en sueños de muerte, mientras la verdad sigue viviendo eternamente en el júbilo del amor. Y es asimismo la resolución de reconocer al Ser que Dios creó como el Hijo que ama, el Cual sigue siendo mi única Identidad.


2. Padre, Tu Nombre, al igual que el mío, es Amor. Ésa es la verdad. ¿Y es posible acaso cambiar la verdad dándole simplemente otro nombre? El nombre del miedo es simplemente un error. Que hoy no tenga miedo de la verdad.


REFLEXIÓN:


No tener miedo al amor es aceptarme como soy, es valorarme y recordar la grandeza de mi origen: ¡Soy Hijo de Dios! Y esa es la única verdad que debo recordar y sostener por siempre. ¡Esa es mi identidad! 


Y entonces, ¿por qué el miedo me impide reconocer quién soy en realidad? Porque es el cuerpo el que ha ocupado el lugar que le corresponde al espíritu. Porque es el cuerpo el protagonista de mi existencia. Me he identificado con el cuerpo y por eso siento la fragilidad de la vida, siento la vulnerabilidad del mundo que me muestra que todo es efímero, que todo es pasajero y que un día voy a desaparecer tal y como mi cuerpo lo hará. 


Pero, si más bien reconozco mi verdadero “Ser”, todos esos miedos se disiparán porque mi espíritu es inmortal, mi espíritu está libre de las limitaciones del cuerpo, y sabe cuál es su verdadera “Identidad”.


ORACIÓN:


Padre, hoy no tendré miedo del amor porque reconozco la grandeza de mi procedencia. Es el mismo “Amor” quien me ha creado y esa es mi única verdad, esa es mi bandera, y esa es mi “Identidad”. Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Espíritu Santo?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/7-que-es-el-espiritu-santo.html


viernes, 22 de agosto de 2025

LECCIÓN 234: Padre, hoy vuelvo a ser Tu Hijo.



1. Hoy vislumbramos el momento en que los sueños de pecado y de culpa han desaparecido y hemos alcanzado la santa paz de la que nunca nos habíamos apartado. Sólo un instante transcurrió entre la eternidad y lo intemporal. Y fue tan fugaz, que no hubo ninguna interrupción en la continuidad ni corte alguno en los pensamientos que están eternamente unidos cual uno solo. Nunca ocurrió nada que perturbase la Paz de Dios el Padre ni la del Hijo. Hoy aceptamos la veracidad de este hecho.


2. Te agradecemos, Padre, que no podamos perder el recuerdo de Ti ni el de Tu Amor. Reconocemos nuestra seguridad y Te damos gracias por todos los dones que nos has concedido, por toda la amorosa ayuda que nos has prestado, por Tu inagotable paciencia y por habernos dado Tu Palabra de que hemos sido salvados.


REFLEXIÓN:


La santa paz de la que nos hablan hoy se manifiesta fuera del mundo de las ilusiones. Cuando nuestra mente deambula entre el pasado y el futuro y se “sale” del momento presente, es cuando nos sumergimos en los “sueños de pecado y de culpa”, porque allí sólo experimentamos dolor.  Transitando el “presente” no sólo podremos experimentar ese instante en que nada perturba “la Paz de Dios el Padre ni la del Hijo”, sino también la presencia de los milagros, que es cuando se resuelve todo aquello que no parecía tener salida ni solución.  


Si creemos en esto, sin poner en duda su veracidad, cada vez que entremos en la Presencia del Padre, estaremos “alcanzando la santa paz” que no hemos experimentado por vivir en el mundo de las ilusiones que nos ofrece la noción que conocemos del tiempo: pasado y futuro.


ORACIÓN:


Padre, que el eterno Presente, donde Tú habitas, sea el instante que nos cobije, para poder tener siempre el recuerdo de Ti y de Tu Amor, y de esa manera poder ser eternamente "Tu Hijo". Amén.


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


lunes, 12 de mayo de 2025

LECCIÓN 132: Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era.



1. ¿Qué es lo que mantiene al mundo prisionero sino tus propias creencias? ¿Y qué puede salvar al mundo excepto tu Ser? Las creencias son ciertamente poderosas. Tus pensamientos tienen poder, y los efectos que las ilusiones producen son tan potentes como los efectos que produce la verdad. Los locos creen que el mundo que ven es real, por lo tanto, no lo ponen en duda. No se les puede persuadir cuestionando los efectos de sus pensamientos. Sólo cuando se pone en tela de juicio su fuente, es cuando por fin alborea en ellos la esperanza de libertad.


2. No obstante, la salvación se puede lograr fácilmente, pues todo el mundo es libre de cambiar de mentalidad, y al hacerlo todos sus pensamientos cambian también. Ahora la fuente de los pensamientos ha cambiado, pues cambiar de mentalidad significa que has efectuado un cambio en la fuente de todas las ideas que tienes ahora, que alguna vez hayas tenido o que algún día puedas tener. Liberas al pasado de todo lo que pensabas antes. Liberas al futuro de todos tus antiguos pensamientos de ir en busca de lo que realmente no deseas encontrar.


3. El único tiempo que queda ahora es el presente. Y ahí, en el presente, es donde el mundo queda liberado. Pues al dejar que el pasado quede cancelado y al liberar el futuro de tus viejos temores, encuentras la forma de escapar y se la ofreces al mundo. Has esclavizado al mundo con todos tus temores, dudas y aflicciones, con todo tu dolor y todas tus lágrimas; y todas tus penas lo oprimen y lo mantienen prisionero de tus creencias. La muerte lo azota por doquier porque albergas en tu mente amargos pensamientos de muerte.


4. El mundo en sí no es nada. Tu mente tiene que darle significado. Y lo que contemplas en él es la representación de tus deseos, de modo que puedas verlos y creer que son reales. Tal vez pienses que no fuiste tú quien construyó este mundo, sino que viniste en contra de tu voluntad a lo que ya estaba hecho, un mundo que no estaba precisamente esperando a que tus pensamientos le confiriesen significado. Pero la verdad es que encontraste exactamente lo que andabas buscando cuando viniste.


5. No existe ningún mundo aparte de lo que deseas, y en esto radica, en última instancia, tu liberación. Cambia de mentalidad con respecto a lo que quieres ver, y el mundo cambiará a su vez. Las ideas no abandonan su fuente. Esta idea central se menciona con frecuencia en el texto, y debes tenerla presente si quieres entender la lección de hoy. No es el orgullo el que te dice que fuiste tú quien construyó el mundo que ves y que ese mundo cambia según tú cambias de mentalidad.


6. Pero sí es el orgullo el que sostiene que has venido a un mundo que está completamente separado de ti, que es insensible a lo que piensas y totalmente diferente de lo que puedas pensar que es. ¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. No todos están listos para aceptar esto, y cada cual irá tan lejos a lo largo del camino que conduce a la verdad como se permita a sí mismo ser guiado. Regresará e irá todavía más lejos o tal vez retroceda un poco para luego regresar de nuevo.


7. Mas la curación es el regalo que se les hace a aquellos que están listos para aprender que el mundo no existe y que pueden aceptar esta lección ahora. El hecho de que estén listos hará que la lección les llegué en una forma que ellos puedan entender y reconocer. Algunos la entienden de súbito al borde de la muerte y se levantan para enseñarla. Otros la encuentran en una experiencia que no es de este mundo, lo cual les demuestra que el mundo no existe porque lo que contemplan tiene que ser la verdad a pesar de que contradice claramente al mundo.


8. Y algunos la encontrarán en este curso y en los ejercicios que hoy llevaremos a cabo. La idea de hoy es verdad porque el mundo no existe. Y si en verdad es un producto de tu imaginación, puedes entonces liberarlo de todo lo que has pensado que era cambiando simplemente todos aquellos pensamientos que le daban su apariencia. Los enfermos se curan a medida que abandonas todo pensamiento de enfermedad, y los muertos resucitan cuando permites que los pensamientos de vida reemplacen a todos los pensamientos de muerte que alguna vez hayas albergado.


9. Ahora tenemos que subrayar nuevamente una lección que ya se ha mencionado antes, pues contiene los sólidos cimientos de la idea de hoy. Eres tal como Dios te creó. No hay lugar en el que puedas sufrir ni tiempo que pueda alterar tu eterna condición. ¿Cómo iba a poder existir un mundo de espacio y tiempo, si tú sigues siendo tal como Dios te creó?


10. ¿Qué es la lección de hoy sino otra manera de decir que conocer tu Ser es la salvación del mundo? Liberar al mundo de toda clase de dolor no es otra cosa que cambiar de mentalidad con respecto a ti mismo. El mundo no existe aparte de tus ideas porque las ideas no abandonan su fuente, y tú mantienes el mundo intacto en tu mente mediante tus pensamientos.


11. Mas si eres tal como Dios te creó, no puedes pensar de manera diferente de cómo piensa Él ni fabricar lo que no comparte Su Intemporalidad y Amor. ¿Son acaso Éstos inherentes al mundo que ves? ¿Crea acaso este mundo tal como lo hace Él? A menos que lo haga, no puede ser real ni tiene existencia alguna. Si tú eres real, el mundo que ves es falso, pues la Creación de Dios es diferente del mundo desde cualquier punto de vista. Y así como fuiste creado mediante Su Pensamiento, así también son tus pensamientos los que dieron lugar al mundo y los que tienen que liberarlo para que puedas conocer los Pensamientos que compartes con Dios.


12. ¡Libera al mundo! Tus verdaderas creaciones están esperando a que lo liberes para concederte la paternidad, y no una paternidad de ilusiones, sino una de verdad como la de Dios. Dios comparte Su Paternidad contigo que eres Su Hijo, pues no hace distinción entre lo que Él es y lo que sigue siendo Él Mismo. Lo que crea no está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado.


13. El mundo no existe porque es un pensamiento separado de Dios, concebido para separar al Padre del Hijo y segregar una parte de Dios Mismo, destruyendo de esta manera Su Completitud. ¿Podría acaso ser real un mundo que emana de esta idea? ¿Dónde se le podría encontrar? Niega las ilusiones, pero acepta la verdad. Niega que seas una sombra brevemente superpuesta sobre un mundo moribundo. Libera tu mente y contemplarás un mundo liberado.


14. Nuestro propósito hoy es liberar al mundo de todos los pensamientos vanos que hayamos tenido acerca de él y acerca de todos los seres vivos que vemos en él. No pueden estar ahí ni nosotros tampoco. Pues nos encontramos, junto con todos ellos, en la morada que nuestro Padre creó para nosotros. Y nosotros, que seguimos siendo tal como Él nos creó, queremos liberar hoy al mundo de cada una de nuestras ilusiones para así poder ser libres.


15. Comienza cada una de las dos sesiones de quince minutos de práctica de hoy con lo siguiente:


Yo, que sigo siendo tal como Dios me creó, quiero liberar al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era. Pues yo soy real porque el mundo no lo es, y quiero conocer mi propia realidad.


Luego simplemente descansa, alerta pero sin tensión, y permite que en la quietud se efectúe un cambio en tu mente, de manera que el mundo quede libre y tú junto con él.


16. No es necesario que te des cuenta de que cuando envías estos pensamientos para bendecir al mundo, la curación les llega a muchos de tus hermanos en remotos lugares del mundo, así como a aquellos que ves a tu alrededor. Y sentirás que te has liberado, aunque tal vez aún no comprendas del todo que nunca habrías podido ser liberado solo.


17. Haz que la liberación que a lo largo del día envías a todo el mundo mediante tus ideas sea cada vez mayor, y siempre que sientas la tentación de negar el poder de este simple cambio de mentalidad, di:


Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era y, en su lugar, elijo mi propia realidad.


REFLEXIÓN:


Hoy nos enfatizan que “el mundo no existe”, y que esta idea “es el pensamiento básico” que UCDM se propone enseñarnos,   pero nuestros deseos  crean nuestro mundo, un mundo ilusorio porque ya sabemos que “el mundo no existe”. También nos dicen que “la curación es el regalo que se les hace a aquellos que están listos para aprender que el mundo no existe y que pueden aceptar esta lección ahora”. Y es así que los “enfermos se curan” a medida que abandonamos todo pensamiento de enfermedad.  En otras palabras, nos están diciendo que lo que “mantiene al mundo prisionero" son nuestras propias y poderosas creencias, y que está en nuestras manos liberarnos con sólo un cambio de mentalidad, porque al hacerlo cambian también nuestros pensamientos. Nos recuerdan que sólo hay un tiempo en donde el mundo puede ser liberado y es en el presente, porque es el único tiempo que existe, como ya lo vimos en la lección anterior.


Ciertamente es fácil comprender que el mundo no es nada si nuestra mente no le da significado a través del cumplimiento de nuestros deseos, pero cambiar de mentalidad no es tan fácil como entenderlo, y esa es nuestra tarea primordial porque de eso depende nuestra liberación.


¿Y por dónde empezamos? Creo que primero debemos liberarnos del concepto de que somos cuerpo, porque es precisamente eso lo que nos mantiene atados al mundo que hemos creado en pos de ese concepto. O sea, sí hay un cuerpo físico en este planeta tierra  que nos representa a  cada uno de nosotros, pero ese cuerpo sólo  es un instrumento para que nuestro espíritu pueda cumplir la misión o el propósito por el que vino a este mundo. Sí hay un cuerpo del que tenemos la certeza que algún día dejará de existir en este mundo material, pero nuestro espíritu es eterno, y eso es precisamente lo que nos debe importar. Y realmente esa comprensión  del cuerpo físico está ligada a los apegos, mismos que también debemos soltar si queremos cambiar de mentalidad como hoy nos lo piden. 


Creo que poco a poco, cada uno de nosotros sabrá por dónde empezar su trabajo de comprender e integrar que “el mundo no existe”, porque como siempre digo, estamos guiados, y sólo debemos “soltar” para que se libere ese espacio en donde se alojará sólo lo que cada uno necesita para liberar la mente de las creencias limitantes. Si somos receptivos a la guía que nos ofrecen, muy seguramente nuestro propósito de “liberar al mundo de todos los pensamientos vanos que hayamos tenido acerca  de él y acerca de todos los seres vivos que vemos en él” se realizará satisfactoriamente, y así podremos conocer nuestra propia realidad, como lo sugiere la lección de hoy.


ORACIÓN:


Padre, guíame en este proceso de sanar mi mente de las creencias que me aprisionan, y no me permiten ver que vivo en un mundo irreal creado por mis propios pensamientos. Que Tu Verdad me libere de mis pensamientos ilusorios. Amén.


sábado, 10 de mayo de 2025

LECCIÓN 130: Es imposible ver dos mundos.



1. La percepción es congruente. Lo que ves refleja lo que piensas. Y lo que piensas no refleja otra cosa que tu decisión de ver lo que quieres ver. Tus valores son los que lo determinan, pues no puedes sino querer ver lo que valoras, al creer que lo que ves está realmente ahí. Nadie puede ver un mundo al que su mente no le haya conferido valor. Y nadie puede dejar de ver lo que cree desear.


2. Sin embargo, ¿quién puede odiar y al mismo tiempo amar? ¿Quién puede anhelar aquello que no desea que sea real? ¿Quién elegiría ver un mundo del que tiene miedo? El miedo no puede por menos que cegar, pues ésta es su arma: no puedes ver aquello que temes ver. El amor y la percepción, por lo tanto, van de la mano, pero el miedo oculta en las tinieblas lo que se encuentra ahí.


3. ¿Qué puede, entonces, proyectar el miedo sobre el mundo? ¿Qué puede verse en las tinieblas que sea real? La verdad se ve eclipsada por el miedo, y el resto es todo imaginado. Mas ¿qué puede ser real en las ciegas imaginaciones nacidas del pánico? ¿Qué es lo que quieres para que sea esto lo que se te muestra? ¿Qué ibas a querer conservar de un sueño así?


4. El miedo ha dado lugar a todo lo que crees ver: a toda separación, a todas las distinciones y a la multitud de diferencias que crees que configuran el mundo. Nada de esto está realmente ahí. El enemigo del amor las inventó. No obstante, el amor no puede tener enemigos, de modo que no tienen fundamento, existencia o consecuencia alguna. Se les puede atribuir valor, pero siguen siendo irreales. Se puede ir en pos de ellas, mas no se pueden hallar. Hoy no iremos en su busca ni desperdiciaremos el día buscando lo que no se puede hallar.


5. Es imposible ver simultáneamente dos mundos que no tienen nada en común. Si vas en pos de uno, el otro desaparece. Sólo uno de ellos puede permanecer. Ambos constituyen la gama de alternativas que tienes ante ti, más allá de la cual no hay nada que puedas elegir. Lo real y lo irreal son las únicas alternativas entre las que puedes elegir. No hay ninguna otra.


6. Hoy intentaremos no transigir allí dónde es imposible hacerlo. El mundo que ves es la prueba de que ya has elegido algo que es tan completamente abarcador como lo es su opuesto. Hoy queremos aprender algo más que la simple lección de que no puedes ver dos mundos al mismo tiempo. Esta lección te enseña también que el mundo que ves es completamente coherente con el punto de vista desde el que lo contemplas. Es un solo bloque porque proviene de una única emoción y su origen se ve reflejado en todo lo que ves.


7. En seis ocasiones hoy, llenos de gratitud y agradecimiento, dedicaremos gustosamente cinco minutos al pensamiento que pone fin a toda transigencia y a toda duda, y las trasciende a todas por igual como si de una sola se tratase. No haremos miles de distinciones sin sentido, ni intentaremos conservar una pequeña porción de la irrealidad cuando consagremos nuestras mentes a hallar sólo lo que es real.


8. Comienza tu búsqueda del otro mundo pidiendo que se te conceda una fuerza superior a la tuya y reconociendo qué es lo que persigues. No deseas más ilusiones. Y te preparas para esos cinco minutos vaciando tus manos de todos los vanos tesoros de este mundo. Esperas la ayuda de Dios, según dices:


Es imposible ver dos mundos. Que acepte la fortaleza que Dios me ofrece y no vea valor alguno en este mundo, para así poder hallar mi libertad y salvación.


9. Dios estará allí, pues habrás invocado el formidable e infalible poder que, lleno de gratitud, dará este gigantesco paso contigo. No dejarás de advertir Su agradecimiento expresado en una percepción tangible y verdadera. No dudarás de lo que contemples, pues aunque se trate de una percepción, no se trata de una que tus ojos por sí solos hayan visto jamás. Y sabrás que la Fortaleza de Dios te respaldaba cuando tomaste esta decisión.


10. Rechaza hoy fácilmente cualquier tentación que se presente recordando simplemente los límites de tus alternativas. Pues lo que ves, y lo único que ves, es lo irreal o lo real, lo falso o lo verdadero. La percepción es congruente con tu elección, y según elijas, experimentarás el Cielo o el infierno.


11. Acepta una pequeña parte del infierno como real y habrás condenado tus ojos y maldecido tu vista, y lo que contemples será ciertamente el infierno. No obstante, la liberación que te ofrece el Cielo sigue estando a tu alcance como una de las alternativas que puedes elegir para que ocupe el lugar de todo lo que el infierno quiere mostrarte. 3Lo único que necesitas decirle a cualquier parte del infierno, sea cual sea la forma que adopte, es esto:


Es imposible ver dos mundos. Lo único que busco es mi libertad y mi salvación, y esto no forma parte de lo que quiero.


REFLEXIÓN:


La dualidad está presente en todo, incluso en nuestra mente, pero se nos dice que “es imposible ver dos mundos”, y que el mundo que vemos es completamente  coherente con el punto de vista desde donde los contemplamos, que es lo mismo que percibir en congruencia y por eso lo que vemos es el reflejo de nuestro pensamiento. Mientras la dualidad sea lo que nos gobierne estaremos separados y excluidos, que no es lo mismo que la polaridad cuyo fin es la integración y la interdependencia de lo que consideramos como opuesto a nosotros. Por eso, aún siendo diferentes podemos pertenecer a un todo y ser aceptados porque lo que  nos une es ser hijos de Dios, llamados a formar parte de su Plan de Salvación a través del perdón, que es la única función que nos ha dado para que podamos ser la luz del único mundo al que pertenecemos, y por eso hoy se nos enfatiza que “es imposible ver dos mundos”, y para que eso suceda tenemos que sanar nuestra mente, y cada ejercicio que nos piden hacer tiene  ese objetivo: Contemplar el mundo con una mente sana para que únicamente podamos ver el mundo real, verdadero, el que desde niños hemos llamado Cielo.


ORACIÓN:


Padre, “Lo único que busco es mi libertad y mi salvación”, y vivir en dualidad “no forma parte de lo que quiero”, por eso acepto la fortaleza que me ofreces para no ver valor alguno en este mundo. Amén.

viernes, 9 de mayo de 2025

LECCIÓN 129: Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.



1. Este pensamiento es el que sigue al que practicamos ayer. No puedes detenerte en la idea de que el mundo no tiene valor, pues a menos que veas que hay algo más por lo que sentirte esperanzado, no podrás evitar caer en la depresión. Nuestro énfasis no está en que renuncies al mundo, sino en que lo intercambies por algo mucho más satisfactorio, algo rebosante de alegría y capaz de ofrecerte paz. ¿Crees acaso que este mundo puede ofrecerte eso?


2. Quizá valga la pena dedicar un poco de tiempo a reflexionar una vez más sobre el valor de este mundo. Tal vez estés dispuesto a conceder que nada se pierde con renunciar a cualquier pensamiento que le adjudique algún valor. El mundo que ves es ciertamente despiadado, inestable y cruel, indiferente en lo que a ti respecta, presto a la venganza y lleno de un odio despiadado. Da pero sólo para más tarde quitar, y te despoja de todo aquello que por un tiempo creíste amar. En él no se puede encontrar amor duradero porque en él no hay amor. Ése es el mundo del tiempo, donde a todo le llega su fin.


3. ¿Cómo podría ser una pérdida, entonces, encontrar un mundo en el que es imposible perder, en el que el amor perdura eternamente y en el que el odio no existe y la venganza no tiene sentido? ¿Cómo podría ser una pérdida hallar todas las cosas que realmente anhelas, y saber que no tienen fin y que perdurarán a través del tiempo exactamente tal como las deseas? Incluso estas cosas se intercambiarán finalmente por aquello de lo que no podemos hablar, pues pasarás de ese mundo donde las palabras son completamente inútiles a un silencio en el que el lenguaje, si bien no es hablado, se entiende perfectamente.


4. La comunicación, inequívoca y clara como la luz del día, permanece ilimitada por toda la eternidad. Y Dios Mismo le habla a Su Hijo, así como Su Hijo le habla a Él. El lenguaje en el que se comunican no tiene palabras, pues lo que se dicen no se puede simbolizar. Su conocimiento es directo, perfectamente compartido y perfectamente uno. ¡Qué lejos te encuentras de esto tú que sigues encadenado a este mundo! Y, sin embargo, ¡qué cerca te encontrarás cuando lo intercambies por el mundo que sí deseas!


5. Ahora el último paso es seguro; ahora te encuentras sólo a un instante de la intemporalidad. Desde aquí sólo puedes mirar hacia adelante, pues nunca más querrás volver a mirar el mundo que ya no deseas. He aquí el mundo que viene a ocupar su lugar, a medida que liberas a tu mente de las nimiedades que el mundo te ofrece para mantenerte prisionero. No les atribuyas ningún valor, y desaparecerán. Valóralas, y te parecerán reales.


6. Ésas son tus opciones. ¿Qué puedes perder si eliges no valorar lo que no es nada? Este mundo no te ofrece nada que realmente desees, mas el que eliges en su lugar ¡ése ciertamente lo deseas! Deja que se te conceda hoy. Ese mundo espera tan sólo a que lo elijas para ocupar el lugar de todas las cosas que buscas, pero que no deseas.


7. Practica estar dispuesto a efectuar este cambio diez minutos por la mañana, diez por la noche y una vez más entremedias. Comienza con lo siguiente:


Más allá de este mundo hay un mundo que deseo. Elijo ver ese mundo en lugar de éste, pues no hay nada aquí que realmente desee.


Cierra entonces los ojos al mundo que ves, y en la silenciosa obscuridad observa cómo unas luces que no son de este mundo se van encendiendo una por una hasta que deja de ser relevante dónde comienza una y dónde termina la otra, al fundirse todas en una sola.


8. Hoy las luces del Cielo se inclinan ante ti para derramar su luz sobre tus párpados mientras descansas más allá del mundo de las tinieblas. He aquí una luz que los ojos no pueden percibir. Sin embargo, la mente puede verla claramente y entender. Hoy se te concede un día de gracia, y nos sentimos agradecidos por ello. Hoy nos damos cuenta de que lo que temías perder era sólo la pérdida.


9. Ahora comprendemos que la pérdida es imposible. Pues por fin hemos visto su opuesto y damos gracias de que la elección ya se haya llevado a cabo. Recuerda cada hora la decisión que has tomado y dedica un momento a confirmar tu elección dejando a un lado cualquier pensamiento que tengas en ese momento y poniendo toda tu atención brevemente en lo siguiente:


El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.

Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.


REFLEXIÓN:


El mundo que deseo no lo puedo ver con los ojos del cuerpo, entonces me piden cerrar los ojos para que mi mente pueda ver lo que los ojos del cuerpo no pueden. UCDM se trata de fe, sí fe en lo que hago porque estoy creyendo lo que me dicen, y no me puedo defraudar a mí mismo porque de eso depende que pueda hallar el mundo que deseo. Hoy me conceden un día de gracia para que comprenda que lo que temía perder “era sólo la pérdida”, pero me dicen que puedo tener la comprensión de que la “pérdida es imposible”. Esto me hace pensar que en este mundo no podemos perder nada porque todo es ilusorio, y lo único real no está acá, está un poco más allá de mi comprensión, pero aunque no lo pueda ver creo que existe. Para afianzar mejor esto que pienso y hoy digo, me remonto a las palabra de Jesús expresadas en el Evangelio de Mateo 6: 19-21:  “No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón”. Esto es lo mismo que hoy nos dicen pero con otras palabras: “El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee. Más allá de este mundo hay un mundo que deseo”.


Creo que lo único que importa es el amor que le ofrecemos a nuestros semejantes mientras estamos de paso por este mundo, al cual vinimos a aprender, a enseñar, a compartir, a amar, a ser mejores personas, a trascender este mundo material no para despreciarlo sino para experimentar la vida como si fuera un viaje de aprendizaje continuo, donde cada obstáculo es una lección y cada caída, una oportunidad para crecer.


ORACIÓN:


Padre, gracias por la vida, por esta  gran oportunidad de venir a este mundo a aprender. Se que soy luz en medio de la oscuridad, pero acepto esta experiencia de aprendizaje porque sé que me ayudará a trascender mis miedos.  Me pongo bajo Tu amparo para que guíes mis pasos hacia el mundo que deseo y es el que Tú me ofreces. Amén.


jueves, 8 de mayo de 2025

LECCIÓN 128: El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.



1. El mundo que ves no te ofrece nada que puedas necesitar; nada que puedas usar en modo alguno ni nada en absoluto que te pueda hacer feliz. Cree esto y te habrás ahorrado muchos años de miseria, incontables desengaños y esperanzas que se convierten en amargas cenizas de desesperación. Todo aquel que quiera dejar atrás al mundo y remontarse más allá de su limitado alcance y de sus mezquindades tiene necesariamente que aceptar que este pensamiento es verdad.


2. Cada cosa que valoras aquí no es sino una cadena que te ata al mundo, y ése es su único propósito. Pues todas las cosas tienen que servir para el propósito que les has asignado, hasta que veas en ellas otro propósito. El único propósito digno de tu mente que tiene este mundo es que lo pases de largo, sin detenerte a percibir alguna esperanza allí donde no hay ninguna. No te dejes engañar más. El mundo que ves no ofrece nada que tú desees.


3. Escápate hoy de las cadenas con las que aprisionas a tu mente cuando percibes la salvación aquí. Pues aquello que valoras lo consideras parte de ti tal como te percibes a ti mismo. Todo aquello que persigues para realzar tu valor ante tus propios ojos te limita todavía más, oculta de tu conciencia tu valía y añade un cerrojo más a la puerta que conduce a una verdadera conciencia de tu Ser.


4. No dejes que nada que esté relacionado con pensamientos corporales te demore en tu avance hacia la salvación, ni que la tentación de creer que el mundo puede ofrecerte algo que deseas te retrase. No hay nada aquí que valga la pena anhelar. Nada aquí es digno de un instante de retraso o de dolor, ni de un solo momento de incertidumbre o de duda. Lo que carece de valor no ofrece nada. Lo que verdaderamente tiene valor no se puede hallar en lo que carece de valor.


5. Nuestra práctica de hoy consiste en abandonar todo pensamiento que tenga que ver con cualquier valor que le hayamos atribuido al mundo. Lo liberaremos de cualquier propósito que le hayamos asignado a sus aspectos, fases y sueños. Lo consideraremos en nuestra mente como algo carente de propósito, y lo relevaremos de todo aquello que queríamos que fuese. De esta manera romperemos las cadenas que atrancan la puerta que conduce a nuestra liberación de él e iremos más allá de todos sus insignificantes valores y limitados objetivos.


6. Detente y permanece muy quedo por unos momentos, y observa cuán alto te elevas por encima del mundo cuando liberas a tu mente de sus cadenas y dejas que busque el nivel donde se siente a gusto. Tu mente se sentirá agradecida de poder estar libre por un rato. Ella sabe dónde le corresponde estar. Libera sus alas y volará sin titubeos y felizmente a unirse con su santo propósito. Déjala que descanse en su Creador para que allí sea restituida a la cordura, a la libertad y al amor.


7. Dale hoy diez minutos de descanso en tres ocasiones. Y cuando abras los ojos después de cada una de estas sesiones no valorarás lo que veas tanto como lo valorabas antes. Tu perspectiva del mundo cambiará ligeramente cada vez que le permitas a tu mente liberarse de sus cadenas. El mundo no es el lugar donde le corresponde estar. Y a ti te corresponde estar allí donde ella quiere estar, y a donde va a descansar cuando la liberas del mundo. Tu Guía es infalible. Haz que tu mente sea receptiva a Él. Permanece muy quedo y descansa.


8. Protege asimismo tu mente a lo largo del día. Y cuando pienses que algún aspecto o alguna imagen del mundo tienen valor, niégate a encadenar tu mente de esa manera y, en lugar de ello, repite para tus adentros con tranquila certeza:


Esto no me tentará a demorarme.

El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.


REFLEXIÓN:


“El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee”, porque mi verdadero deseo proviene de mi espíritu, al que no le sirve nada de lo que el mundo ofrece. El ego gobierna el cuerpo y elige lo que desea, y al identificarnos con el cuerpo creemos que deseamos sus “regalos”, que sólo nos causan inquietud, tristeza, soledad, vacío, necesidad, etc.


Y qué contundente es cuando nos dicen que “el único propósito digno de tu mente que tiene este mundo es que lo pases de largo, sin detenerte a percibir alguna esperanza allí donde no hay ninguna”.  Si hoy acepto que el mundo que veo no me ofrece nada que yo deseo, y creo firmemente que voy por el camino correcto cuando elegí las enseñanzas de UCDM, la duda no debe ser un obstáculo que me impida seguir mi camino: o creo, o no creo. Sólo esas dos posibilidades pueden confundir mi mente que anhela ser sanada. Así que hoy elijo creer que no debo esperar nada de lo que este mundo me ofrece porque sólo el cuerpo lo necesita, y como Soy Espíritu debo avanzar porque estoy "libre de toda limitación" que me permite estar “a salvo, sano y pleno”.


ORACIÓN:


Padre, elijo creer que el mundo que veo no me ofrece nada que yo desee, elijo creer que soy espíritu libre de toda limitación, y como sé que aún el ego hace parte de mi vida, te pido la gracia de perseverar en mi camino hacia la salvación. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

Lo más visto