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viernes, 12 de diciembre de 2025

LECCIÓN 346: Hoy la Paz de Dios me envuelve y me olvido de todo excepto de Su Amor.



1. Padre, al despertar hoy los milagros corrigen mi percepción de todas las cosas. Y así comienza el día que voy a compartir Contigo tal como compartiré la eternidad, pues hoy el tiempo se ha hecho a un lado. No ando en pos de cosas temporales, por lo tanto, ni siquiera las veré. Lo que hoy busco trasciende las leyes del tiempo, así como las cosas que se perciben en él. Quiero olvidarme de todo excepto de Tu Amor. Quiero morar en Ti y no saber nada de ninguna ley que no sea Tu Ley del Amor. Quiero encontrar la paz que creaste para Tu Hijo y olvidarme, conforme contemplo Tu Gloria y la mía, de todos los absurdos juguetes que fabriqué.


2. Y al llegar la noche, recordaremos únicamente la Paz de Dios. Pues hoy veremos qué clase de paz es la nuestra cuando nos olvidamos de todo, excepto del Amor de Dios.


REFLEXIÓN:


Para recibir los milagros, y que éstos corrijan la “percepción de todas las cosas”, debemos olvidarnos del pasado, y estar en “presente”. Tampoco el futuro debe perturbar nuestros pensamientos porque  pensar en lo que no existe nos roba la paz y nos llena de ansiedad. Al estar en presente, los errores del pasado no impedirán que la “Paz de Dios” nos envuelva, porque todo aquello que nos causó dolor no puede existir en nuestro presente, a menos que nuestros pensamientos divaguen y se pierdan en el mundo ilusorio del tiempo trayendo el dolor a nuestra vida, a causa de los recuerdos que nos perturban. Sí, ni en el pasado ni en el futuro podemos encontrar la “Paz de Dios”, porque el lugar en donde siempre lo podemos encontrar es en "el eterno presente”, y allí sí ocurren los milagros ya que nuestra percepción está corregida. 


El estado de presencia se alimenta con cada instante, y por eso cada segundo de nuestra vida es el momento preciso para no juzgar, para no mirar atrás, para no proyectarnos en el futuro. Si le entregamos nuestro presente a Dios, sin miedo y sin condiciones, sólo ocurrirá lo correcto en nuestra vida, porque al no manipular los acontecimientos todo se irá  corrigiendo porque el “presente” estará a cargo de Dios, y se manifestarán los milagros. Todo esto ocurre por fe. El raciocinio bloquea los milagros porque el ego toma el lugar y nos devuelve al mundo de las ilusiones donde el tiempo gobierna: el pasado con nuestras experiencias dolorosas, y el futuro con la incertidumbre de sí se cumplirán nuestros ilusorios “sueños”.


¿Cómo hacer todo esto? Hay que empezar ya, sin miedo y expectativa: Pensar en Dios, y hacer a un lado los pensamientos transgresores donde siempre hay un hermano protagonizando nuestras frustraciones. Ese es el primer paso para el perdón, y para que ocurran los milagros:


“El perdón es la morada de los milagros. Los ojos de Cristo se los ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor. La percepción queda corregida ante Su vista, y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir.”.


ORACIÓN:



Padre, me abrazo a Tu recuerdo y me envuelvo en Tu Paz. Suelto el pasado y el futuro, y me sumerjo en el presente para contemplar Tu rostro que brilla eternamente majestuoso. ¡Qué Tu Amor sane mis heridas para que pueda ofrecer milagros a mis hermanos, y luego retornen a mí convertidos en Tu Palabra vivificadora! Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html


lunes, 10 de noviembre de 2025

LECCIÓN 314: Busco un futuro diferente del pasado.



1. De una nueva percepción del mundo nace un futuro muy diferente del pasado. El futuro se ve ahora simplemente como una extensión del presente. Los errores del pasado no pueden ensombrecerlo, de manera que el miedo ha perdido sus ídolos e imágenes y, al no tener forma, deja de tener efectos. La muerte no podrá reclamar ahora el futuro, pues ahora la vida se ha convertido en su objetivo y todos los medios necesarios para su logro se proveen gustosamente. ¿Quién podría lamentarse o sufrir cuando el presente ha sido liberado y su seguridad y paz se extienden hasta un futuro tranquilo y lleno de júbilo?


2. Padre, cometimos errores en el pasado, pero ahora elegimos valernos del presente para ser libres. Ponemos el futuro en Tus Manos y dejamos atrás nuestros errores pasados, seguros de que Tú cumplirás las promesas que nos haces en el presente y de que bajo su santa luz dirigirás el futuro.


ORACIÓN:


Sí, Padre,

pongo mi vida en Tus Manos

dejo atrás el pasado

y me aferro a Tus promesas.


La paz reina,

no hay tristeza

y una nueva percepción

me muestra un futuro 

tranquilo y jubiloso.


Creo en Ti

en Tus Promesas

y en que Tu Voluntad

es la única certeza

de un futuro diferente

del doloroso pasado.


¡Amén!



Lecturas complementarias:

SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


jueves, 6 de noviembre de 2025

LECCIÓN 310: Paso este día sin miedo y lleno de amor.



1. Quiero pasar este día Contigo, Padre mío, tal como Tú has dispuesto que deben ser todos mis días. Y lo que he de experimentar no tiene nada que ver con el tiempo. El júbilo que me invade no se puede medir en días u horas, pues le llega a Tu Hijo desde el Cielo. Este día será el dulce recordatorio que me haces para que Te recuerde; la afable llamada que le haces a Tu santo Hijo; la señal de que se me ha concedido Tu Gracia y de que es Tu Voluntad que yo me libere hoy.


2. Este día lo pasaremos juntos tú y yo. Y todo el mundo unirá sus voces a nuestro canto de gratitud y alegría hacia Aquel que nos brindó la salvación y nos liberó. Nuestra paz y nuestra santidad nos son restituidas. Hoy el miedo no tiene cabida en nosotros, pues hemos dado la bienvenida al amor en nuestros corazones.


REFLEXIÓN:


Este día y cada día tenemos que vivirlo como si no existiera nada más, como si fuera un instante eterno en el que lo único que tenemos que hacer es estar con Dios. Si Él es nuestra fuerza, sólo eso necesitamos para transitar cada día sin miedo. Hace poco escuché que alguien dijo: “Si hubiera…”. Y sus palabras tenían un matiz de  tristeza. Pero el hubiera no existe porque es una proyección del pasado. Y no sólo no existe, sino que cuando decimos “hubiera”, nos hacemos daño porque es una forma de negar la perfección del presente, de negar que todo lo que hicimos tuvo sentido y que nada estuvo fuera de lugar, y es una forma de agregar más dolor  a nuestra vida. Todo lo que “encierra” esa palabra se convierte en suposiciones que nos causan frustración y nos roban la paz. 


Por eso la lección de hoy es tan importante: Es un llamado a vivir en el ahora, sin miedo y ondeando la bandera del amor. Quizás alguna vez hemos pensado que es muy fácil comprenderlo, pero muy difícil realizarlo. Pero la forma de hacerlo es empezar ya, hoy, en este instante, sin importar lo que pasó el segundo antes, o lo que puede suceder un segundo después. Es algo así como cuando un niño empieza a caminar: está  gateando y de repente da sus primeros pasos, y si se cae, no da la vuelta para iniciar de nuevo, simplemente se levanta y sigue, y un día cualquiera lo vemos correr, y ya jamás volverá a gatear. Quizás así mismo debemos empezar a vivir en el ahora, sin miedo, porque además tenemos la certeza de que nuestro Padre nos ha concedido Su Gracia,  y nuestros pasos están guiados por  Su Voluntad, que no es otra que nos liberemos.


ORACIÓN:


Padre, acepto pasar “este día sin miedo y lleno de amor”, porque sé que Tu Gracia me cobija. No es fácil pues me agobia el peso del pasado, y la incertidumbre del futuro, pero confío en tu guía y bondad, y con esa  certeza me dispongo  a hacer Tu Voluntad. Amén.



Lecturas  complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Segundo Advenimiento?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/9-que-es-el-segundo-advenimiento.html


martes, 4 de noviembre de 2025

LECCIÓN 308: Este instante es el único tiempo que existe.



1. El concepto que he forjado del tiempo impide el logro de mi objetivo. Si decido ir más allá del tiempo hasta la intemporalidad, tengo que cambiar mi percepción acerca del propósito del tiempo. Pues su propósito no puede ser que el pasado y el futuro sean uno. El único intervalo en el que puedo librarme del tiempo es ahora mismo. Pues en este instante el perdón ha venido a liberarme. Cristo nace en el ahora, sin pasado ni futuro. Él ha venido a dar la bendición del presente al mundo, restaurándolo a la intemporalidad y al amor. Y el amor está siempre presente, aquí y ahora.


2. Gracias por este instante, Padre. Es ahora cuando soy redimido. Este instante es el momento que señalaste para la liberación de Tu Hijo y para la salvación del mundo en él.


ORACIÓN:


Este instante nos libera del tiempo,

el “perdón” se hace presente.

“Cristo nace en el ahora”,

y no hay pasado ni futuro.


Su bendición transforma el

mundo y el amor se manifiesta.

Cada instante es una oportunidad

de redención y no hay dolor.


“Este instante es el único

tiempo que existe”,  y Cristo

habita en él esperando que 

tú y yo recobremos la cordura

aceptando “que el perdón descanse

sobre todas las cosas…”.


¡Ofrezcamos nuestra buena voluntad!


Amén.



Lecturas  complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Segundo Advenimiento?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/9-que-es-el-segundo-advenimiento.html


jueves, 16 de octubre de 2025

LECCIÓN 289: El pasado no existe. No me puede afectar.



1. A menos que el pasado no exista en mi mente, no podré contemplar el mundo real. Pues en ese caso no estaría contemplando nada, sino viendo lo que no está ahí. ¿Cómo podría entonces percibir el mundo que el perdón ofrece? El propósito del pasado fue precisamente ocultarlo, pues dicho mundo sólo se puede ver en el ahora. No tiene pasado. Pues ¿a qué se le puede conceder perdón sino al pasado, que al ser perdonado desaparece?


2. Padre, que no contemple un pasado que no existe. Pues Tú me has ofrecido Tu Propio substituto: un mundo presente que el pasado ha dejado intacto y libre de pecado. He aquí el final de la culpa. Y aquí me preparo para Tu paso final. ¿Cómo iba a exigirte que siguieses esperando hasta que Tu Hijo encontrase la belleza que Tú dispusiste fuese el final de todos sus sueños y de todo su dolor?


REFLEXIÓN:


Nos han dicho de muchas maneras que el pasado no existe, y que por lo tanto no nos puede afectar; la cuestión es que integrarlo no es tan fácil como leerlo.  Nuestra vida cotidiana está inmersa en situaciones que nos trae el pasado sin que lo pidamos. Igualmente pasa con el futuro: Siempre estamos planeando, y muchas veces sin vivir el presente y casi siempre queriendo resolver el pasado. Ahí está el problema: Nunca nos percatamos de que en el presente está la respuesta a todos nuestros males. ¿Por qué? Porque cuando vivimos “en el ahora” conectamos con nuestro Padre, y podemos escucharlo, podemos recibir las respuestas que han quedado en el aire por estar prestando atención al pasado y  al futuro. Ambos son una ilusión. Uno porque ya pasó, y el otro porque ni siquiera existe. Y no es fácil, porque desde niños nos enseñaron a conjugar los verbos en los tres tiempos: Pasado, Presente, y Futuro. Y así, de manera automática, nuestra mente salta de un tiempo a otro, y no nos permite escuchar las voces del ahora que provienen de Dios.


Ante esto, lo que nos queda es “creer”. Sí, creer en las palabras de nuestro Padre, quien nos habla en cada lección, y lo único que  tenemos que hacer es entonar sus mandatos hasta que la mente no se resista, hasta que la mente sólo sea “presente”.


UCDM, pretende ayudarnos a sanar nuestra mente, y la manera de hacerlo es guiando nuestros pasos para que un día ya no exista la culpa,  esa que surge por vivir en el pasado en donde el perdón está oculto. 


Dejémonos guiar, entonces, por el Espíritu Santo, quien es “el Mediador entre las ilusiones y la verdad”, y hoy nos dice que como el pasado no existe, no nos puede afectar.


ORACIÓN:


Padre:


No contemplo el pasado

¿Cómo contemplar lo inexistente?

Vivo en un presente ajeno al pecado

en donde la  culpa no tiene cabida.


El dolor se ha ido

la tristeza se agotó

la dicha y la paz

coronan mi existencia.


¡Me preparo para Tu paso final!


Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Espíritu Santo?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/7-que-es-el-espiritu-santo.html


miércoles, 1 de octubre de 2025

LECCIÓN 274: Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo.



1. Padre, hoy quiero dejar que todas las cosas sean como Tú las creaste y dar a Tu Hijo el honor que se merece por su impecabilidad; el amor de un hermano hacia su hermano y amigo. De ese modo soy redimido. Y del mismo modo, la verdad pasará a ocupar el lugar que antes ocupaban las ilusiones, la luz reemplazará toda obscuridad y Tu Hijo sabrá que él es tal como Tú lo creaste.


2. Hoy nos llega una bendición especial de Aquel que es nuestro Padre. Dedícale este día y hoy no tendrás miedo, pues el día habrá sido consagrado al Amor.


REFLEXIÓN:


Hoy es el único día que importa. Cada segundo de este día es el que importa, no el segundo antes, ni el segundo después. Es este que está transcurriendo para formar un minuto de nuestras vidas. Y ese minuto bien logrado sumará otro minuto más que hará parte del presente, nuestro presente, y le pertenecerá a Dios, le pertenecerá al  “Amor”. Y no importa si por alguna razón se malogra un instante de nuestro día, porque el siguiente es la oportunidad para enmendar sin pensar en el instante que se fue, y que ya hace parte del pasado, o del instante que vendrá, porque ese aún no existe, y ahí tampoco existimos nosotros; sólo el presente nos pertenece para que lo construyamos a nuestro favor, porque allí yace eternamente nuestro Padre, esperando que despertemos de la ilusión del tiempo.


ORACIÓN:


Padre, desde el Eterno Presente que Tú Eres, ilumínanos con la Claridad de Tu Cristo, para que el miedo sea alejado por la Gracia de Tu Bendición. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


viernes, 22 de agosto de 2025

LECCIÓN 234: Padre, hoy vuelvo a ser Tu Hijo.



1. Hoy vislumbramos el momento en que los sueños de pecado y de culpa han desaparecido y hemos alcanzado la santa paz de la que nunca nos habíamos apartado. Sólo un instante transcurrió entre la eternidad y lo intemporal. Y fue tan fugaz, que no hubo ninguna interrupción en la continuidad ni corte alguno en los pensamientos que están eternamente unidos cual uno solo. Nunca ocurrió nada que perturbase la Paz de Dios el Padre ni la del Hijo. Hoy aceptamos la veracidad de este hecho.


2. Te agradecemos, Padre, que no podamos perder el recuerdo de Ti ni el de Tu Amor. Reconocemos nuestra seguridad y Te damos gracias por todos los dones que nos has concedido, por toda la amorosa ayuda que nos has prestado, por Tu inagotable paciencia y por habernos dado Tu Palabra de que hemos sido salvados.


REFLEXIÓN:


La santa paz de la que nos hablan hoy se manifiesta fuera del mundo de las ilusiones. Cuando nuestra mente deambula entre el pasado y el futuro y se “sale” del momento presente, es cuando nos sumergimos en los “sueños de pecado y de culpa”, porque allí sólo experimentamos dolor.  Transitando el “presente” no sólo podremos experimentar ese instante en que nada perturba “la Paz de Dios el Padre ni la del Hijo”, sino también la presencia de los milagros, que es cuando se resuelve todo aquello que no parecía tener salida ni solución.  


Si creemos en esto, sin poner en duda su veracidad, cada vez que entremos en la Presencia del Padre, estaremos “alcanzando la santa paz” que no hemos experimentado por vivir en el mundo de las ilusiones que nos ofrece la noción que conocemos del tiempo: pasado y futuro.


ORACIÓN:


Padre, que el eterno Presente, donde Tú habitas, sea el instante que nos cobije, para poder tener siempre el recuerdo de Ti y de Tu Amor, y de esa manera poder ser eternamente "Tu Hijo". Amén.


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


sábado, 2 de agosto de 2025

LECCIÓN 214 (Repaso lección 194)



Sexto repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/sexto-repaso-introduccion.html


No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.


1. (194) Pongo el futuro en Manos de Dios.


El pasado ya pasó y el futuro aún no ha tenido lugar. Ahora me he liberado de ambos. Pues lo que Dios da sólo puede ser para el bien. Y acepto únicamente lo que Él da como lo que me pertenece.


No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.


ORACIÓN:


Padre, pongo mi presente en Tus manos, en donde habitas eternamente. Me libero del pasado y del futuro, y confío en que lo que Tú me ofreces en el instante presente sólo es para mi bien. Ahora las cadenas que aprisionan el mundo se rompen y se nos otorga el regalo de la Salvación. Amén.


lunes, 30 de junio de 2025

LECCIÓN 181: Confío en mis hermanos, que son uno conmigo.



*Introducción a las lecciones 181-200:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/introduccion-las-lecciones-181-200.html


1. Confiar en tus hermanos es esencial para establecer y sustentar tu fe en tu capacidad para trascender tus dudas y la falta de absoluta convicción en ti mismo. Cuando atacas a un hermano, estás proclamando que está limitado por lo que tú has percibido en él. No estás viendo más allá de sus errores. Por el contrario, éstos se exageran, convirtiéndose en obstáculos que te impiden tener conciencia del Ser que se encuentra más allá de tus propios errores, así como de sus aparentes pecados y de los tuyos.


2. La percepción tiene un enfoque. Eso es lo que le da consistencia a lo que ves. Cambia de enfoque, y lo que contemples consecuentemente cambiará. Ahora se produce un cambio en tu visión para apoyar la intención que ha reemplazado a la que antes tenías. Deja de concentrarte en los pecados de tu hermano y experimentarás la paz que resulta de tener fe en la impecabilidad. El único apoyo que esta fe recibe procede de lo que ves en otros más allá de sus pecados. Pues sus errores, si te concentras en ellos, no son sino testigos de tus propios pecados. Y no podrás sino verlos, lo cual te impedirá ver la impecabilidad que se encuentra más allá de ellos.


3. Por consiguiente, en nuestras prácticas de hoy, lo primero que vamos a hacer es dejar que todos esos insignificantes enfoques den paso a la gran necesidad que tenemos de que nuestra impecabilidad se haga evidente. Damos instrucciones a nuestras mentes para que, por unos breves momentos, eso y sólo eso, sea lo que busquen. No nos preocupamos por nuestros objetivos futuros. Y lo que vimos un instante antes no será motivo de preocupación para nosotros dentro de este lapso de tiempo en el que nuestra práctica consiste en cambiar de intención. Buscamos únicamente la inocencia, nada más. Y la buscamos sin interesarnos por nada que no sea el ahora.


4. Uno de los mayores obstáculos que ha impedido tu éxito ha sido tu dedicación a metas pasadas y futuras. El que las metas que propugna este curso sean tan extremadamente diferentes de las que tenías antes ha sido motivo de preocupación para ti. Y también te has sentido consternado por el pensamiento restrictivo y deprimente de que, aunque llegaras a tener éxito, volverías inevitablemente a perder el rumbo.


5. ¿Por qué habría de ser esto motivo de preocupación? Pues el pasado ya pasó y el futuro es tan sólo algo imaginario. Preocupaciones de esta índole no son sino defensas para impedir que cambies ahora el enfoque de tu percepción. Nada más. Dejemos a un lado estas absurdas limitaciones por un momento. No vamos a recurrir a creencias pasadas ni a dejar que lo que vayamos a creer en el futuro nos estorbe ahora. Damos comienzo a nuestra sesión de práctica con un solo objetivo: ver la impecabilidad que mora dentro de nosotros.


6. Reconoceremos que hemos perdido de vista este objetivo si de alguna manera la ira se interpone en nuestro camino. Y si se nos ocurre pensar en los pecados de un hermano, nuestro restringido enfoque nublará nuestra vista y hará que volvamos los ojos hacia nuestros propios errores, los cuales exageraremos y llamaremos “pecados”. De modo que, por un breve intervalo, de surgir tales obstáculos, los transcenderemos sin ocuparnos del pasado o del futuro, dando instrucciones a nuestras mentes para que cambien su enfoque, según decimos:


No es esto lo que quiero contemplar.

Confío en mis hermanos, que son uno conmigo.


7. Y nos valdremos asimismo de este pensamiento para mantenernos a salvo a lo largo del día. No estamos interesados en metas a largo plazo. Conforme cada uno de los obstáculos nuble la visión de nuestra impecabilidad, lo único que nos interesará será poner fin, por un instante, al dolor que de concentrarnos en el pecado experimentaríamos, y que de no corregirlo, persistiría.


8. No vamos en pos de fantasías. Pues lo que procuramos contemplar está realmente ahí. Y conforme nuestro enfoque se extienda más allá del error, veremos un mundo completamente libre de pecado. Y cuando esto sea lo único que queramos ver y lo único que busquemos en nombre de la verdadera percepción, los ojos de Cristo se volverán inevitablemente los nuestros. El Amor que Él siente por nosotros se volverá también el nuestro. Esto será lo único que veremos reflejado en el mundo, así como en nosotros mismos.


9. El mundo que una vez proclamó nuestros pecados se convierte ahora en la prueba de que somos incapaces de pecar. Y nuestro amor por todo aquel que contemplemos dará testimonio de que recordamos al santo Ser que no conoce el pecado y que nunca podría concebir nada que no compartiese Su impecabilidad. Éste es el recuerdo que queremos evocar hoy cuando consagramos nuestras mentes a la práctica. No miramos ni hacia adelante ni hacia atrás. Miramos directamente al momento presente. Y depositamos nuestra fe en la experiencia que ahora pedimos. Nuestra impecabilidad no es sino la Voluntad de Dios. En este instante nuestra voluntad dispone lo mismo que la Suya.


REFLEXIÓN:


Cuando leí esta frase sólo vino a mi mente Jesús, como él único modelo que tenemos que seguir para comprender las enseñanzas de UCDM:


“Deja de concentrarte en los pecados de tu hermano y experimentarás la paz que resulta de tener fe en la impecabilidad…. Pues sus errores, si te concentras en ellos, no son sino testigos de tus propios pecados”.


 Jesús, en su paso por la tierra, nunca vio pecado alguno en nadie y por eso no juzgó. Y ¿cómo iba a juzgar si no había pecado en Él? Él era la inocencia misma.  Ni siquiera señaló a las personas que lo condenaron y lo crucificaron, porque las primeras palabras que pronunció en la cruz fueron de total benevolencia: 


“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen… ”. (Lucas 23:34).


Siempre inocente de todo lo que se le acusó, jamás vio pecado en ninguno de sus acusadores. Tampoco vio pecado en las personas que le llevaron para sanar, porque en ese entonces  la creencia era que la enfermedad era producto del pecado de la persona, o del pecado de sus padres.  Y precisamente en Juan 9: 1-3, vemos como Jesús lo confirma:


“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?  Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.


Por eso nos dicen que “la percepción tiene un enfoque”, y es lo que le da forma a lo que vemos, y al cambiarlo, lo que contemplemos también cambiará. La percepción de los discípulos cambió totalmente con la explicación de Jesús, porque ellos estaban viendo pecado en el ciego de nacimiento, y nuestra percepción también cambia cuando somos receptivos a estas enseñanzas.


Y nos confronta el saber que al concentrarnos en los errores de nuestros hermanos, estamos siendo testigos de nuestros propios pecados. Es obvio, somos un reflejo, y tanto lo positivo como lo negativo que veo en mis hermanos me está mostrando lo que soy, o el potencial de lo que puedo ser.


Entonces hoy se nos pide que busquemos “la inocencia”, la cual no la podemos encontrar en el pasado o en el futuro, sino en el presente, porque la causa de nuestros mayores males y por lo que no perdonamos, o por lo que condenamos, es por recordar lo que alguien nos dijo o nos hizo en el pasado, o por imaginar lo que nos puede hacer o decir en el futuro. 


En el presente tengo la oportunidad de ver la “inocencia” de ese hermano que hace un día me dijo algo que me dolió, y fue ayer que lo dijo, y hoy no está diciendo lo mismo, ni siquiera está a mi lado, pero como me empeño en recordar lo que dijo ayer, o suponer que lo volverá a hacer, entonces lo juzgo, lo condeno, y le adjudico castigos: ¡Pecador! ¡Culpable! ¡Malvado!


Sí, tiene sentido que nos insistan en contemplar la inocencia de nuestro hermano en el "instante presente”, porque el “ahora” es una oportunidad para comenzar de nuevo, sin rencores, sin recuerdos, y porque soy impecable en la medida en que veo la impecabilidad de mi hermano.


ORACIÓN:


Padre, acepto confiar en mis hermanos, que son uno conmigo, porque mi impecabilidad es Tu Voluntad. Permite que el amor que hoy ofrezca a todo hermano que contemple, sea el testimonio de que Jesús es mi modelo a seguir, y de que ya no deseo concentrarme en los “pecados” de mis hermanos porque quiero experimentar la paz. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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