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martes, 23 de diciembre de 2025

LECCIÓN 357: La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo primero con milagros, y luego retornando a nosotros para ser ella misma.



1. El perdón—el reflejo de la verdad—me enseña cómo ofrecer milagros y así escapar de la prisión en la que creo vivir. Tu santo Hijo me es señalado, primero en mi hermano y después en mí. Tu Voz me enseña pacientemente a oír Tu Palabra y a dar tal como recibo. Y conforme contemplo a Tu Hijo hoy, oigo Tu Voz indicándome la manera de llegar a Ti, tal como Tú dispusiste que ésta debía ser:


“Contempla su impecabilidad y sé curado”.


ORACIÓN:


Contemplo la impecabilidad de mi hermano

y soy  curado. Contemplo la impecabilidad

de mi hermano y regreso a Ti, Padre. 


Y al contemplar la faz de Tu Hijo 

Tu Voz se manifiesta y me muestra

el camino para ofrecer milagros.


El perdón me muestra la verdad

que se manifiesta con sus dones,

y me ofrece la llave que abre la puerta

que me mantiene aprisionado:


¡No hay juicios!

¡No hay pecado!

¡Contemplo mi paz!


Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


14. ¿Qué soy?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/14-que-soy.html


miércoles, 17 de diciembre de 2025

LECCIÓN 351: Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que decida ver será el que contemplaré.



Antes de leer la lección ver: 


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


14. ¿Qué soy?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/14-que-soy.html



1. ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo? Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrador. Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consiguiente, volverme atrás. Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado y como Tu santo Hijo. Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veré mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado. Decide, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti. Pues sólo Él juzga en Tu Nombre.


REFLEXIÓN:


Yo elijo lo que quiero contemplar:


“Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que decida ver será el que contemplaré.”.


En el capítulo que inicia hoy (14. ¿Qué soy?), nos recuerdan quienes somos:


  • Soy el Hijo de Dios, pleno, sano e íntegro.

  • Soy el santo hogar de Dios Mismo.

  • Soy el Cielo donde Su Amor reside.

  • Soy Su santa Impecabilidad Misma.

  • Somos los portadores de la salvación.

  • Somos los santos mensajeros de Dios que hablan en Su Nombre.


Lo que somos proviene de la grandeza de nuestro Creador, y sólo hasta que tomamos conciencia de ello, podemos ocupar en este mundo el lugar que nos corresponde, y actuar conforme a lo que Dios espera de nosotros. La misión que nos encargan es simple y difícil a la vez, pero no imposible de realizar: Ver la impecabilidad de mi hermano para contemplar en su faz la mía también.


ORACIÓN:


Padre, sana mi mente para  contemplar a mi hermano exento de pecado, y que yo pueda transitar por un mundo “libre y despejado”. Qué Tu Santo Espíritu  ilumine el camino que nos conduce de regreso a nuestro Hogar. Amén

domingo, 7 de diciembre de 2025

LECCIÓN 341: Tan sólo puedo atacar mi propia impecabilidad, que es lo único que me mantiene a salvo.



Antes de leer la lección ver: 


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html



1. Padre, Tu Hijo es santo. Yo soy aquel a quien sonríes con un amor y una ternura tan entrañable, profunda y serena que el universo Te devuelve la sonrisa y comparte Tu Santidad. Cuán puros y santos somos y cuán a salvo nos encontramos nosotros que moramos en Tu Sonrisa y en quienes has volcado todo Tu Amor; nosotros que vivimos unidos a Ti, en completa hermandad y Paternidad, y en impecabilidad tan perfecta que el Señor de la Impecabilidad nos concibe como Su Hijo: un universo de Pensamiento que Lo completa.


2. No ataquemos, pues, nuestra impecabilidad, ya que en ella se encuentra la Palabra de Dios para nosotros. Y en su benévolo reflejo nos salvamos.


REFLEXIÓN:


En esta lección nos recuerdan que nuestra impecabilidad  es lo que nos mantiene a salvo, y por lo tanto no debemos atacarla, “ya que en ella se encuentra la Palabra de Dios”, que nos sostiene y nos salva. 


Para entender las siguientes lecciones es importante tener  claro lo que dice en el capítulo 13, que iniciamos hoy: ¿Qué es un milagro?:


  • Es  una“ corrección”, que no crea ni cambia nada, sino que “observa la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso”.  

  • Allana el camino para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor, pues el miedo se desvanece ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo.

  • Es un don donde reside la gracia, y nos muestra lo que es la ley de la verdad.

  • Invierte la percepción volviéndola receptiva a la verdad, y pone fin a las distorsiones, para que se vea que el perdón está justificado.


Esto último queda plasmado en el siguiente párrafo, que deja ver no sólo la belleza del perdón, sino su grandeza, y por qué Cristo vino a enseñarlo a través de su propia vida:


“El perdón es la morada de los milagros. Los ojos de Cristo se los ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor. La percepción queda corregida ante Su vista, y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir. Cada azucena de perdón le ofrece al mundo el silencioso milagro del amor. Y cada una de ellas se deposita ante la Palabra de Dios, en el Altar Universal al Creador y a la Creación, a la Luz de la perfecta pureza y de la dicha infinita.”.


Si yo hoy ataco mi propia impecabilidad es porque aún no he comprendido que el perdón es un milagro que necesita de mi fe para poder habitar un mundo redimido. 


ORACIÓN:


Padre, aquí estoy para hacer Tu Voluntad. Abro mis brazos para recibir la lluvia regeneradora de Tu Cielo, para que mi mundo reverdezca y brote la vida, y permanezca eternamente adherida a Tu Palabra, y “en su benévolo reflejo”, me salve. Amén.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

LECCIÓN 337: Mi impecabilidad me protege de todo daño.



1. Mi impecabilidad me garantiza una perfecta paz, eterna seguridad, un amor imperecedero, mantenerme eternamente a salvo de todo pensamiento de pérdida y liberarme completamente del sufrimiento. Mi estado sólo puede ser uno de felicidad, pues eso es lo único que se me da. ¿Qué debo hacer para saber que todo esto me pertenece? Aceptar la Expiación para mí mismo y nada más. Dios ya hizo todo lo que había que hacer. Y lo que tengo que aprender es a no hacer nada por mi cuenta, pues sólo necesito aceptar mi Ser, mi impecabilidad—la cual se creó para mí y ahora es mía—para sentir el Amor de Dios protegiéndome de todo daño, para entender que mi Padre ama a Su Hijo y para saber que soy el Hijo que mi Padre ama.


2. Tú que me creaste en la impecabilidad no puedes estar equivocado con respecto a lo que soy. Era yo quien estaba equivocado al pensar que había pecado, pero ahora acepto la Expiación para mí mismo. Padre, mi sueño termina ahora. Amén.


REFLEXIÓN:


Acepto la expiación y suelto las prevenciones. Acepto porque es la única manera de dar el primer paso. Si no hay “aceptación” todo seguirá igual y no podremos “sentir el Amor de Dios” protegiéndonos de cualquier cosa que nos pueda  causar dolor. Es tan fácil, pero a la vez difícil, porque en este mundo terrenal estamos aprendiendo, y cuando aceptamos algo, departe de Dios, aunque Él “ya hizo todo lo que había que hacer”, nosotros tenemos que enfrentar la realidad que nos confronta, no sólo con nuestros aprendizajes personales, sino con todo a lo que hemos dicho sí. Por eso el “perdón” se hace difícil, porque cuando leemos las lecciones la aceptamos intelectualmente, pero cuando se pone frente a nosotros ese hermano que nos está ayudando a ponerlas en práctica, es entonces cuando damos media vuelta y preferimos hacernos los desentendidos, o simplemente claudicar y decir: ¡Qué haga otro el trabajo, esto no es para mí!


Así que ante la pregunta: “¿Qué debo hacer para saber que todo esto me pertenece?”, sólo tenemos que “Aceptar la Expiación”, y dejar que el Espíritu Santo nos vaya guiando para corregir las percepciones erróneas que no nos permiten ver que hemos estado equivocados sintiendo culpa, y juzgando a los demás.


ORACIÓN:


Padre, acepto la expiación porque sé que Tú ya hiciste todo lo que había que hacer para que yo pudiera estar libre de daño. Me “creaste en la impecabilidad”, y me he pasado la vida viviendo en la culpa, pero ahora acepto mi Ser  para despertar del sueño de la muerte y vivir en la “perfecta paz”  que Tú me ofreces. Amén.



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el ego?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/12-que-es-el-ego.html


lunes, 1 de diciembre de 2025

LECCIÓN 335: Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.



1. Perdonar es una decisión. Nunca veo a mi hermano como realmente es, pues eso está mucho más allá de la percepción. Lo que veo en él es simplemente lo que deseo ver, pues eso es lo que quiero que sea verdad. A eso es a lo único que respondo, por mucho que parezca que es a los acontecimientos externos. Elijo lo que deseo contemplar, y eso y sólo eso, es lo que veo. La impecabilidad de mi hermano me muestra que quiero contemplar la mía propia. Y la veré, puesto que he decidido ver a mi hermano en la santa luz de su inocencia.


2. ¿De qué otro modo podría restituírseme Tu recuerdo, sino viendo la inocencia de mi hermano? Su santidad me recuerda que él fue creado uno conmigo y semejante a mí. En él encuentro mi Ser, y en Tu Hijo encuentro asimismo el recuerdo de Ti.


REFLEXIÓN:


Para contemplar mi propia impecabilidad, elijo “ver la impecabilidad de mi hermano.”. No es un mandato, no se nos ordena hacerlo, se nos permite “elegir” porque por encima de nuestros “deberes” está nuestro libre albedrío. Hay muchas cosas que deberíamos hacer porque sabemos que son correctas o necesarias, pero no las hacemos porque no nos gustan, porque nos cuestan, o simplemente porque no queremos. Ver la impecabilidad de nuestro hermano es una elección de amor y convicción, y esto sucede cuando hemos corregido nuestras percepciones erróneas. Cada día de este año que hemos estado estudiando las lecciones, hemos dado un paso más para sanar nuestra mente y poder ver a nuestros hermanos “en la santa luz de su inocencia”.


El párrafo final nos recuerda que de esta manera se nos restituye el  recuerdo de Dios, y de cómo ese hermano “fue creado uno conmigo y semejante a mí.”: No hay separación, es una ilusión tejida por el ego, que es “el símbolo de un yo limitado y separado”, que lo único que ocasiona es “culpa, sufrimiento, enfermedad, y muerte…”.


ORACIÓN:


Padre, elijo ver la impecabilidad de mi hermano, así como Cristo ve mi propia impecabilidad.  Permite que vea con la “visión del Espíritu Santo”, para que la luz de la verdad se manifieste  y pueda sanar mis percepciones erróneas. Amén.



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el ego?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/12-que-es-el-ego.html


domingo, 30 de noviembre de 2025

LECCIÓN 334: Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.



1. No esperaré ni un solo día más para ir en busca de los tesoros que mi Padre me ofrece. Todas las ilusiones son vanas, y los sueños desaparecen incluso mientras se van tejiendo con pensamientos basados en percepciones falsas. Que hoy no vuelva a aceptar regalos tan míseros. La Voz de Dios ofrece Su paz a todos los que escuchan y deciden seguirlo. Esto es lo que elijo hoy. Y así, voy en busca de los tesoros que Dios me ha dado.


2. Busco sólo lo eterno. Pues Tu Hijo no podría sentirse satisfecho con menos de eso. ¿Qué otra cosa, entonces, podría brindarle solaz, sino lo que Tú le ofreces a su desconcertada mente y a su atemorizado corazón a fin de proporcionarle certeza y traerle paz? Hoy quiero contemplar a mi hermano libre de pecado. Eso es lo que Tu Voluntad dispone que yo haga, pues así es como podré ver mi propia impecabilidad.


ORACIÓN:


¡Querido hermano!

No veo pecado en  ti

porque la Voluntad de

mi Padre es que no te 

Juzgue. Y  no para

gloriarme de mi bondad

sino porque mi

impecabilidad proviene

de la luz que veo en ti.


Busquemos juntos la eternidad 

para  reclamar “los regalos 

que el perdón otorga”.


¡Amén!



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el ego?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/12-que-es-el-ego.html


domingo, 9 de noviembre de 2025

LECCIÓN 313: Que venga a mí ahora una nueva percepción.



1. Padre, hay una visión que ve todas las cosas sin mancha alguna de pecado, lo cual indica que el miedo ha desaparecido y que en su lugar se ha invitado al amor. Y éste vendrá dondequiera que se le invite. Esta visión es Tu regalo. Los ojos de Cristo contemplan un mundo perdonado. Ante Su vista todos los pecados del mundo quedan perdonados, pues Él no ve pecado alguno en nada de lo que contempla. Que Su verdadera percepción venga a mí ahora para poder despertar del sueño de pecado y ver mi impecabilidad en mi interior, la cual Tú has conservado completamente inmaculada en el altar a Tu santo Hijo, el Ser con Quien quiero identificarme.


2. Contemplémonos hoy los unos a los otros con los ojos de Cristo. ¡Qué bellos somos! ¡Cuán santos y amorosos! Hermano, ven y únete a mí hoy. Salvamos al mundo cuando nos unimos. Pues en nuestra visión el mundo se vuelve tan santo como la luz que mora en nosotros.


REFLEXIÓN:


Cristo me muestra el camino que conduce al mundo perdonado. Y sólo si veo con los ojos de Cristo puedo ver el mundo como Él lo contempla:


Te contemplo, hermano, con los ojos de Cristo.

Veo tu belleza y entiendo mi grandeza.

Tu santidad se asoma al contemplarte

y sólo puedo sentir y expresar amor.


Unámonos hoy en el Amor de Cristo

y salvemos al mundo del dolor.


Qué venga a ti y a mí, ahora,

una nueva percepción,

para que podamos ver

un mundo perdonado.


Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


lunes, 11 de agosto de 2025

LECCIÓN 223: Dios es mi vida. No tengo otra vida que la Suya.



1. Estaba equivocado al pensar que vivía separado de Dios, que era una entidad aparte que se movía por su cuenta, desvinculada y encasillada en un cuerpo. Ahora sé que mi vida es la de Dios, que no tengo otro hogar y que no existo aparte de Él. Él no tiene Pensamientos que no sean parte de mí, y yo no tengo ninguno que no sea de Él.


2. Padre nuestro, que contemplemos la faz de Cristo en lugar de nuestros errores. Pues nosotros que somos Tu santo Hijo somos incapaces de pecar. Queremos contemplar nuestra inocencia, pues la culpa proclama que no somos Tu Hijo. Y no queremos seguir relegándote al olvido, ya que nos sentimos solos aquí y anhelamos estar en el Cielo, que es nuestro hogar. Queremos regresar hoy. Nuestro Nombre es el Tuyo y damos fe de que somos Tu Hijo.


REFLEXIÓN:


¿Qué hace la diferencia entre la expresión “Tu Santo Hijo”, y tus santos hijos? Y es que hay un énfasis en la primera expresión,  y por eso leemos que “somos Tu santo Hijo” incapaces de pecar. Y aunque somos una pluralidad, al contemplar la faz de Cristo nos transformamos en el Singular Hijo de Dios. Nos hacemos Uno con el Amado y le podemos decir al Padre que “Nuestro Nombre es el Tuyo y damos fe de que somos Tu Hijo”.


Somos una multitud que al creer en Cristo, el Santo Hijo por excelencia, se convierte en Unidad con Él.  Se nos da la potestad de hacer a un lado la culpa para “contemplar nuestra inocencia”, nuestra impecabilidad. Y si creemos esto es bendición, pero si no lo creemos es soberbia. Ya nos lo han dicho y es bueno que lo recordemos porque hemos pasado mucho tiempo entre las tinieblas del no merecimiento, contemplando nuestra supuesta indignidad. Y aunque para muchos, en verdad, es una especie de herejía pretender que somos el Santo Hijo de Dios, pues Cristo mismo nos habla a través de este curso y nos dice que Dios no tiene pensamientos que no sean parte de nosotros, y nosotros no tenemos pensamientos que no sean parte de Él.


Entonces, la respuesta a la pregunta inicial, es que la diferencia entre estas dos expresiones la hace Cristo.


ORACIÓN:


Padre, transitamos el sendero del perdón en donde no estamos separados de Ti. En este camino nuestra vida es la Tuya, nuestro hogar es el Tuyo, y nuestros pensamientos están conectados por el amor y la aceptación de la Unidad con Cristo. Que Tu Gracia sea la fuerza que nos permita transitar este camino con decisión. Amén.


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el perdón:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/1-que-es-el-perdon.html


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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