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Mostrando las entradas con la etiqueta Regalos. Mostrar todas las entradas
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lunes, 29 de diciembre de 2025

LECCIÓN 363



Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz.


1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. Él está a cargo a petición mía. Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.


ORACIÓN:


Padre, te entrego mi vida.  Gobierna mis acciones e ilumina mi mente para que  “el pecado” no sea más una creencia  en mí. Por mucho tiempo veía en todo pecado, y mi mundo se volvió  “un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista y traicionero más allá de cualquier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.”


Hoy marcho por el camino que la verdad me señala. Mi mente y mi corazón están libres y dispuestos para recibir Tu guía, y poder ser una luz para esos “hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.”


¡Qué Tu Gracia nos cobije!


Amén.


sábado, 27 de diciembre de 2025

LECCIÓN 361



Ver introducción a las lecciones finales: 361-365

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/lecciones-finales-introduccion.html



Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz.


1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. Él está a cargo a petición mía. Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.


REFLEXIÓN:


Estamos a punto de culminar las lecciones, pero no es el final, más bien es el comienzo de una nueva vida con propósito. Sí, porque si llegamos hasta este punto es porque decidimos aceptar los regalos que nuestro Padre nos ofrece.


Las palabras plasmadas en esta lección describen nuestro sentir, se nos lee el pensamiento, porque muy seguramente lo que todos anhelamos es que Dios dirija nuestras vidas, y para eso hemos de seguirlo, seguros de que nos brindará Su Paz.


ORACIÓN:


Padre:


Sí necesito una palabra de aliento.

Sí necesito un pensamiento.

Aquieto mi mente y mi corazón

para recibir serenamente tus regalos.


Y si Tú estás a cargo, y me oyes

y contestas en este instante santo

en que te invoco, todo estará en paz.


¡Amén!


jueves, 11 de diciembre de 2025

LECCIÓN 345: Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.



1. Padre, todo milagro es un reflejo de los regalos que me haces a mí, Tu Hijo. Y cada uno que concedo retorna a mí, recordándome que la ley del amor es universal. Incluso aquí, ésta adopta una forma que se puede reconocer y cuya eficacia puede verificarse. Los milagros que concedo se me devuelven en la forma que más me puede ayudar con los problemas que percibo. Padre, en el Cielo es diferente, pues allí no hay necesidades. Pero aquí en la tierra, el milagro se parece más a Tus regalos que cualquier otro regalo que yo pueda dar. Así pues, que hoy haga sólo este regalo, que al haber nacido del verdadero perdón, ilumina el camino que debo recorrer para recordarte.


2. Que la paz sea con todos los corazones que la buscan. La luz ha venido a ofrecer milagros para bendecir a este mundo exhausto. Éste hallará descanso hoy, pues ofreceremos lo que hemos recibido.


ORACIÓN:


Te ofrezco un milagro, hermano

pues quiero que retorne a mí,

a  través de tus agradecidas manos.


Veo tu  cansancio, que también es el mío,

y comprendo que no tiene sentido

transitar por diferentes caminos,

pues nuestro destino es uno con Dios.


Qué la paz sea contigo,

pues sé que la buscas con esmero.

Yo, al igual que tú, anhelo la luz

que ilumina el sendero que conduce

a recordar a nuestro Padre Creador.


Te ofrezco lo que he recibido,

para que resida en ti

“el don de la gracia”

y el perdón  se alce entre los dos.


!Qué la “lluvia regeneradora” que cae 

del cielo colme tu vida de verdor!


Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html


domingo, 30 de noviembre de 2025

LECCIÓN 334: Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.



1. No esperaré ni un solo día más para ir en busca de los tesoros que mi Padre me ofrece. Todas las ilusiones son vanas, y los sueños desaparecen incluso mientras se van tejiendo con pensamientos basados en percepciones falsas. Que hoy no vuelva a aceptar regalos tan míseros. La Voz de Dios ofrece Su paz a todos los que escuchan y deciden seguirlo. Esto es lo que elijo hoy. Y así, voy en busca de los tesoros que Dios me ha dado.


2. Busco sólo lo eterno. Pues Tu Hijo no podría sentirse satisfecho con menos de eso. ¿Qué otra cosa, entonces, podría brindarle solaz, sino lo que Tú le ofreces a su desconcertada mente y a su atemorizado corazón a fin de proporcionarle certeza y traerle paz? Hoy quiero contemplar a mi hermano libre de pecado. Eso es lo que Tu Voluntad dispone que yo haga, pues así es como podré ver mi propia impecabilidad.


ORACIÓN:


¡Querido hermano!

No veo pecado en  ti

porque la Voluntad de

mi Padre es que no te 

Juzgue. Y  no para

gloriarme de mi bondad

sino porque mi

impecabilidad proviene

de la luz que veo en ti.


Busquemos juntos la eternidad 

para  reclamar “los regalos 

que el perdón otorga”.


¡Amén!



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el ego?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/12-que-es-el-ego.html


miércoles, 12 de noviembre de 2025

LECCIÓN 316: Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.



1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis hermanos hacen me pertenece, así mismo cada regalo que yo hago me pertenece también. Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. Su Gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo y más allá del tiempo también. Mis arcas están llenas, y los ángeles vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda y sólo se puedan añadir más. Que llegue allí donde se encuentran mis tesoros y entre a donde en verdad soy bienvenido y donde estoy en mi casa, rodeado de los dones que Dios me ha dado.


2. Padre, hoy quiero aceptar Tus dones. No los reconozco. Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y reconocerlos como lo único que deseo.


REFLEXIÓN:


Sólo fe necesitamos para recibir los dones que nos han sido otorgados. Fe en nosotros mismos porque sin ésta no es posible creer agradar a Dios (Hebreos 11:6). Si tengo fe, el esfuerzo no es necesario, y me refiero al esfuerzo mental que a veces nos agobia cuando escuchamos promesas maravillosas, y lo primero que pensamos es: ¿Y cómo será posible eso? Del “¿cómo?”, se encarga Dios, y nosotros sólo tenemos que creerle y actuar en coherencia con lo que anhelamos.  Por eso, como nos dicen hoy, sólo tenemos que aceptar los dones, pues nos basta su Gracia para “poder contemplarlos, ver su valor y reconocerlos”, como lo único que en verdad deseamos, porque es lo único que nos proporcionará paz.


Entonces, sólo nos queda hoy tener la certeza de que los regalos que le hacemos a nuestros hermanos nos pertenecen, así como los que nosotros hacemos también.


Padre, que se haga Tu Voluntad en mí. Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


martes, 11 de noviembre de 2025

LECCIÓN 315: Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen.



1. En cada momento de cada día se me conceden miles de tesoros. Soy bendecido durante todo el día con regalos cuyo valor excede con mucho el de cualquier cosa que yo pudiera concebir. Un hermano le sonríe a otro y mi corazón se regocija. Alguien expresa su gratitud o su compasión, y mi mente recibe ese regalo y lo acepta como propio. Y todo el que encuentra el camino a Dios se convierte en mi salvador, me señala el camino y me asegura que lo que él ha aprendido sin duda me pertenece a mí también.


2. Gracias, Padre, por los muchos regalos que me llegan hoy y todos los días, de cada Hijo de Dios. Los regalos que mis hermanos me pueden hacer son ilimitados. Ahora les mostraré mi agradecimiento, de manera que mi gratitud hacia ellos pueda conducirme a mi Creador y a Su recuerdo.


ORACIÓN:


Te agradezco Padre…


Por la vida, por la salud,

por tener un hogar y una familia.

Porque todo lo que necesito hoy

ya está cubierto.

También por esas bendiciones

“invisibles” que recibo cada día

y que hacen que mi vida sea tranquila.


Te agradezco, Padre,

por mostrarme este camino,

que sana mi mente y mi corazón.

Por los aprendizajes de cada día, y

por cada persona, que al igual que yo,

lee Tus palabras, y se regocija

con Tu Gracia y con Tu Amor.


Agradezco y otorgo mi paz y 

mi amor  a mis  hermanos

para que los regalos que ellos hacen

me pertenezcan porque así 

lo has dispuesto.


¡Amén!



Lecturas complementarias:

SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


lunes, 6 de octubre de 2025

LECCIÓN 279: La libertad de la Creación garantiza la mía.



1. Se me ha prometido el fin de los sueños porque el Amor de Dios no abandonó a Su Hijo. Únicamente en sueños parece él estar aprisionado, en espera de una libertad futura, si es que ésta ha de llegar. Pero en realidad sus sueños ya se acabaron y la verdad ocupa su lugar. Ahora él es libre. ¿Por qué he de seguir esperando mi libertad encadenado, cuando ya he sido liberado de mis cadenas y Dios me ofrece la libertad ahora?


2. Hoy aceptaré Tus promesas y depositaré mi fe en ellas. Mi Padre ama a Aquel a Quien creó como Su Hijo. ¿Me negaría, entonces, los regalos que me hizo?


ORACIÓN: 


Padre, acepto tus promesas  y pongo mi fe inquebrantable en ellas.  Y ya que Tu amor es eternamente para mí, recibo los regalos que me haces para poder entregarlos de vuelta a mis hermanos. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


lunes, 14 de abril de 2025

LECCIÓN 104: Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.



1. La idea de hoy continúa con el tema de que la dicha y la paz no son sueños vanos. Tienes derecho a ellas por razón de lo que eres. Te llegan procedentes de Dios, Quien no puede dejar de darte lo que Su Voluntad dispone. Pero primero tiene que haberse preparado un lugar donde poder recibir Sus regalos, pues no son bien recibidos por la mente que ha aceptado los regalos que ella misma inventó allí donde sólo a los de Dios les corresponde estar.


2. Hoy queremos deshacernos de cuanto regalo inútil nosotros mismos hayamos fabricado y depositado ante el santo altar donde sólo a los regalos de Dios les corresponde estar. Sus regalos son los que en verdad son nuestros. Sus regalos son los que heredamos desde antes de que el tiempo comenzara y los que seguirán siendo nuestros después de que éste haya pasado a ser eternidad. Sus regalos son los que se encuentran en nosotros ahora, pues son intemporales. Y no tenemos que esperar a que sean nuestros. Son nuestros hoy.


3. Por lo tanto, elegimos tenerlos ahora, sabiendo que al elegirlos en lugar de lo que nosotros mismos hemos fabricado, no estamos sino uniendo nuestra voluntad a la de Dios y reconociendo que ambas disponen lo mismo. Nuestros períodos de práctica más prolongados de hoy, los cinco minutos que cada hora le dedicamos a la verdad para tu salvación, deben comenzar con lo siguiente:


Busco únicamente lo que en verdad me pertenece, y la dicha y la paz son mi herencia.


Deja a un lado entonces los conflictos mundanos que ofrecen otros regalos y otros objetivos que sólo pueden perseguirse en un mundo de sueños y que se componen de ilusiones, de las cuales dan testimonio.


4. Dejamos todo esto a un lado y, en su lugar, buscamos aquello que verdaderamente es nuestro cuando pedimos poder reconocer lo que Dios nos ha dado. Despejamos en nuestras mentes un santo lugar ante Su Altar, en el que Sus regalos de paz y dicha son bien recibidos y al que venimos a encontrar lo que Él nos ha dado. Venimos llenos de confianza hoy, conscientes de que lo que Él da es lo que en verdad nos pertenece. Y ya no deseamos nada más, pues no hay nada más que en verdad nos pertenezca.


5. De esta manera, hoy despejamos el camino para Él al reconocer simplemente que Su Voluntad ya se ha cumplido y que la dicha y la paz nos pertenecen por ser Sus eternos regalos. No nos permitiremos perderlos de vista entre cada uno de los períodos en que venimos a buscarlos allí donde Él los depositó. Traeremos a la memoria el siguiente recordatorio tan a menudo como podamos:


Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.

Lo único que quiero son los regalos de la Dicha y la Paz de Dios.


REFLEXIÓN:


La “Dicha y la Paz” nos pertenecen por ser los eternos regalos de Dios. Si en verdad creyéramos que esto es así, quizás, no nos agobiaría la falsa creencia de que somos carentes, porque Dios no nos pide nada a cambio de poseer estos regalos. Pero se nos hace tan fácil que nos parece mentira que esto pueda ser cierto. Y es que cosas tan simples, innecesarias y carentes de valor  nos quitan la dicha y paz de Dios, ya que al no poder poseer objetos que nos han “vendido” como necesarios, o el no poder hacer cosas que se ponen de moda en ciertas circunstancias, nos hacen sentir que si no las poseemos, o no las hacemos estamos en desventaja con los que sí pueden. Por ejemplo, inicia, a nivel mundial, la Semana Santa, y muchas personas aprovechan este tiempo de descanso no sólo para orar sino también para  salir a pasear. Y eso está muy bien porque cada quien puede aprovechar estos días como mejor le parezca, pero sucede que para muchos es un momento angustiante porque el “consumismo” nos ha hecho creer que esta semana es para viajar, para hacer las compras que se necesitan para ir a la playa, o a la montaña, o a la finca, etc. Esto hace parte de las ilusiones que hemos forjado, y si no buscamos y aceptamos únicamente lo que en verdad nos pertenece, entonces odiamos el mundo porque nos consideramos carentes al no poder ir de paseo en esta Semana porque “todos lo hacen”, o no poder comprar todo eso que comen las personas en estos días, y así pueden ser muchas otras cosas más. Todos estos momentos en vez de convertirse en motivo de alegría, de descanso, de reflexión o de compartir en familia, se convierten en ocasiones de conflicto que nos recuerdan lo “pobres que podemos ser”, o que “somos víctimas” de un mundo injusto y carente.  Por eso nos piden “deshacernos de cuanto regalo inútil nosotros mismos hayamos fabricado y depositado ante el santo altar donde sólo a los regalos de Dios les corresponde estar”


Hoy no miremos hacia los lados buscando lo que no tenemos y no necesitamos, ya que nos hace creer en la carencia, y simbolizan el pasado y el futuro inexistentes. En cambio, en frente de nosotros está lo que sí nos pertenece, y que simboliza el presente: el regalo que nos hace el Padre. Y esto es lo único real, y es donde está sólo aquello que necesitamos para alcanzar la “Dicha y la Paz de Dios”, porque allí mismo mora Él Eternamente.


ORACIÓN:


Padre, ayúdame a buscar “únicamente lo que en verdad me pertenece”, porque lo que he atesorado  como valioso me esclaviza, y no permite disfrutar de mi verdadera herencia: Tu Dicha y Tu Paz. Amén.

LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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