Powered By Blogger
Mostrando las entradas con la etiqueta Fe. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Fe. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de noviembre de 2025

LECCIÓN 327: No necesito más que llamar y Tú me contestarás.



1. No se me pide que acepte la salvación sobre la base de una fe ciega. Pues Dios ha prometido que oirá mi llamada y que Él Mismo me contestará. Que aprenda mediante mi experiencia que esto es verdad y es indudable que llegaré a tener fe en Él. Ésa es la fe que no se quebranta y que me llevará cada vez más lejos por la senda que conduce hasta Él. Pues así estaré seguro de que Él no me ha abandonado, de que aún me ama y de que sólo espera que Lo llame para proporcionarme toda la ayuda que necesite para poder llegar a Él.


2. Padre, Te doy las gracias porque sólo con que ponga a prueba Tus promesas nunca tendré la experiencia de que no se cumplen. Que las ponga a prueba en vez de juzgarlas. Tu Palabra es una Contigo. Tú provees los medios a través de los cuales arriba la convicción, haciendo así que por fin estemos seguros de Tu eterno Amor.


ORACIÓN:


Padre, si te llamo me respondes

y soy yo quien no comprende las respuestas.

Mi fe está puesta en “Tu Palabra”, y es

por Tu Gracia que permanezco firme

transitando la senda que me conduce a Tu morada.


Suelto el miedo y me rindo a “Tus Promesas”,

con la certeza de que diciendo “sí” a Tus designios,

la Verdad arribará a su destino, y yo seré

quien felizmente porte la bandera de la

“convicción”,  que me asegura Tu eterno Amor.


Amén.



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es la Creación?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/11-que-es-la-creacion.html


miércoles, 12 de noviembre de 2025

LECCIÓN 316: Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.



1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis hermanos hacen me pertenece, así mismo cada regalo que yo hago me pertenece también. Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. Su Gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo y más allá del tiempo también. Mis arcas están llenas, y los ángeles vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda y sólo se puedan añadir más. Que llegue allí donde se encuentran mis tesoros y entre a donde en verdad soy bienvenido y donde estoy en mi casa, rodeado de los dones que Dios me ha dado.


2. Padre, hoy quiero aceptar Tus dones. No los reconozco. Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y reconocerlos como lo único que deseo.


REFLEXIÓN:


Sólo fe necesitamos para recibir los dones que nos han sido otorgados. Fe en nosotros mismos porque sin ésta no es posible creer agradar a Dios (Hebreos 11:6). Si tengo fe, el esfuerzo no es necesario, y me refiero al esfuerzo mental que a veces nos agobia cuando escuchamos promesas maravillosas, y lo primero que pensamos es: ¿Y cómo será posible eso? Del “¿cómo?”, se encarga Dios, y nosotros sólo tenemos que creerle y actuar en coherencia con lo que anhelamos.  Por eso, como nos dicen hoy, sólo tenemos que aceptar los dones, pues nos basta su Gracia para “poder contemplarlos, ver su valor y reconocerlos”, como lo único que en verdad deseamos, porque es lo único que nos proporcionará paz.


Entonces, sólo nos queda hoy tener la certeza de que los regalos que le hacemos a nuestros hermanos nos pertenecen, así como los que nosotros hacemos también.


Padre, que se haga Tu Voluntad en mí. Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


viernes, 24 de octubre de 2025

LECCIÓN 297: El perdón es el único regalo que doy.



1. El perdón es el único regalo que doy, ya que es el único regalo que deseo. Y todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy. Ésta es la sencilla fórmula de la salvación. Y yo, que quiero salvarme, la adoptaré para regir mi vida por ella en un mundo que tiene necesidad de salvación y que se salvará al yo aceptar la Expiación para mí mismo.


2. Padre, ¡cuán certeros son Tus caminos; cuán seguro su desenlace final y cuán fielmente se ha trazado y logrado cada paso de mi salvación mediante Tu Gracia! Gracias a Ti por Tus eternos dones, y gracias a Ti también por mi Identidad.


REFLEXIÓN:


Nuestra perspectiva sobre el “perdón” cambia cuando nos dicen que es el único regalo que damos porque es el único que deseamos. Muy seguramente esa idea está latente y dormida en nuestro inconsciente, porque perdonar no es tan fácil como parece. Y se refuerza este concepto cuando nos dicen que “todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy”. Al leer que ésta es la sencilla fórmula de la salvación, me recuerda cuando el profesor de física decía lo mismo planteando sus fórmulas en el tablero, y nos mirábamos unos a otros riéndonos porque no entendíamos nada. Perdonar es una fórmula que a más de una persona le causa gracia, y le parece muy difícil de realizar, pero que es la única manera de encontrar la paz. Y vale la pena intentar “resolverla”, porque los caminos de Dios son “certeros” y jamás nos llevará por senderos escabrosos, todo lo contrario.


ORACIÓN:


Padre, transito con fe y alegría por los caminos que me muestras, porque  tengo la certeza que cada paso que doy me está llevando directamente a  Tu encuentro. Que por “Tu Gracia”, pueda compartir “Tus eternos dones”, con mis hermanos para que ellos también reciban el regalo del perdón. Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el mundo  real?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/8-que-es-el-mundo-real.html


lunes, 6 de octubre de 2025

LECCIÓN 279: La libertad de la Creación garantiza la mía.



1. Se me ha prometido el fin de los sueños porque el Amor de Dios no abandonó a Su Hijo. Únicamente en sueños parece él estar aprisionado, en espera de una libertad futura, si es que ésta ha de llegar. Pero en realidad sus sueños ya se acabaron y la verdad ocupa su lugar. Ahora él es libre. ¿Por qué he de seguir esperando mi libertad encadenado, cuando ya he sido liberado de mis cadenas y Dios me ofrece la libertad ahora?


2. Hoy aceptaré Tus promesas y depositaré mi fe en ellas. Mi Padre ama a Aquel a Quien creó como Su Hijo. ¿Me negaría, entonces, los regalos que me hizo?


ORACIÓN: 


Padre, acepto tus promesas  y pongo mi fe inquebrantable en ellas.  Y ya que Tu amor es eternamente para mí, recibo los regalos que me haces para poder entregarlos de vuelta a mis hermanos. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


viernes, 12 de septiembre de 2025

LECCIÓN 255: Elijo pasar este día en perfecta paz.



1. No me parece que pueda elegir experimentar únicamente paz hoy. Sin embargo, mi Dios me asegura que Su Hijo es como Él. Que pueda hoy tener fe en Aquel que afirma que soy el Hijo de Dios. Y que la paz que hoy elijo experimentar dé fe de la verdad de Sus Palabras. El Hijo de Dios no puede sino estar libre de preocupaciones y morar eternamente en la paz del Cielo. En Su Nombre, consagro este día a encontrar lo que la Voluntad de mi Padre ha dispuesto para mí, a aceptarlo como propio y a concedérselo a todos Sus Hijos, incluido yo.


2. Así es como deseo pasar este día Contigo, Padre mío. Tu Hijo no Te ha olvidado. La paz que le otorgaste sigue estando en su mente, y es ahí donde elijo pasar este día.


ORACIÓN:


Elijo la paz

Elijo la fe 

Elijo la verdad

Elijo la Voluntad de mi Padre

Elijo ser Uno con Aquél 

que me llama Hijo.


Elijo pasar este día en perfecta paz

y en perfecta santidad.


Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el pecado?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/4-que-es-el-pecado.html


jueves, 28 de agosto de 2025

LECCIÓN 240: El miedo, de la clase que sea, no está justificado.


1. El miedo es un engaño. Da testimonio que te has visto a ti mismo como nunca podrías ser y, por lo tanto, contemplas un mundo que no puede ser real. Ni una sola cosa en ese mundo es verdad. Sea cual sea la forma en que se manifieste, sólo da fe de tus ilusiones acerca de ti mismo. No nos dejemos engañar hoy. Somos los Hijos de Dios. En nosotros el miedo no tiene cabida, pues cada uno de nosotros es parte del Amor Mismo.


2. ¡Cuán infundados son nuestros miedos! ¿Ibas acaso a permitir que Tu Hijo sufriera? Danos fe hoy para reconocer a Tu Hijo y liberarlo. Perdonémosle en Tu Nombre para poder entender su santidad y sentir por él el amor que Tú le profesas.


REFLEXIÓN:


Nos acostumbramos a vivir con miedo: en la infancia, en la adolescencia, en la adultez, siempre nos hemos familiarizado con el miedo. Parece que es parte de la vida, pero de manera  clara nos dicen que el miedo es un engaño, producto de un mundo irreal construido con las ilusiones que nosotros mismos hemos forjado. Hoy nuestra tarea primordial es reemplazar el miedo por la fe y de esa forma romper sus ataduras y poder liberarnos de ese sentimiento paralizador. 


 ORACIÓN:


Padre, si mis miedos son infundados es porque aún no me he reconocido como Tu Hijo. No he advertido mi grandeza, y por eso te pido el don de la Fe para para liberarme de esa falsa emoción que me paraliza y me impide actuar como el “Santo Hijo de Dios”, que soy. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


sábado, 23 de agosto de 2025

LECCIÓN 235: Dios, en Su Misericordia, dispone que yo me salve.



1. Sólo necesito contemplar todo aquello que parece herirme y con absoluta certeza decirme a mí mismo: “La Voluntad de Dios es que yo me salve de esto” para que de inmediato lo vea desaparecer. Sólo necesito tener presente que la Voluntad de mi Padre para mí es sólo felicidad para darme cuenta de que lo único que se me ha dado es felicidad. Y sólo necesito recordar que el Amor de Dios rodea a Su Hijo y mantiene su inocencia eternamente perfecta para estar seguro de que me he salvado y de que me encuentro para siempre a salvo en Sus Brazos. Soy el Hijo que Él ama. Y me he salvado porque Dios, en Su Misericordia, así lo dispuso.


2. Padre, Tu Santidad es mía. Tu Amor me creó e hizo que mi inocencia fuese por siempre parte de Ti. No hay culpa o pecado en mí, puesto que no los hay en Ti.


REFLEXIÓN:


Hoy se vislumbra una luz en nuestras vidas al escuchar esta frase tan esperanzadora y sanadora: “La Voluntad de Dios es que yo me salve de esto”. Y aunque nuestra vida se ha tejido con aciertos y equivocaciones, hoy sabemos que nuestro Padre nos ama y sólo desea nuestra felicidad. 


Llenos de fe y con la certeza de que en Dios sólo hay Verdad, hagamos parte de nuestra vida la frase sanadora, y esta oración que nos confirma que no hay culpa o pecado en nosotros:


“Padre, Tu Santidad es mía. Tu Amor me creó e hizo que mi inocencia fuese por siempre parte de Ti. No hay culpa o pecado en mí, puesto que no los hay en Ti”.


¡AMÉN!


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación? 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html



miércoles, 20 de agosto de 2025

LECCIÓN 232: Permanece en mi mente todo el día, Padre mío.



1. Padre mío, permanece en mi mente desde el momento en que me despierto y derrama Tu luz sobre mí todo el día. Que cada minuto sea una oportunidad más de estar Contigo. Y que no me olvide de darte las gracias cada hora por haber estado conmigo y porque siempre estarás ahí presto a escucharme y a contestarme cuando Te llame. Y al llegar la noche, que todos mis pensamientos sigan siendo acerca de Ti y de Tu Amor. Y que duerma en la confianza de que estoy a salvo, seguro de Tu Cuidado y felizmente consciente de que soy Tu Hijo.


2. Así es como debería ser cada día. Practica hoy el final del miedo. Ten fe en Aquel que es tu Padre. Deja todo en Sus Manos. Deja que Él te revele todo y no te desanimes, pues eres Su Hijo.


ORACIÓN:


Hago a un lado el miedo porque mi fe está depositada en Ti, Padre. Acepto dejar todo en Tus manos porque mi mente y mi corazón están abiertos para recibir tus revelaciones. Imprégname con Tu Fuerza cuando me agobie  el desánimo y “derrama Tu luz sobre mí todo el día”. Amén.


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


martes, 29 de abril de 2025

LECCIÓN 119 (Repaso lecciones 107 y 108)



Tercer repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/tercer-repaso-introduccion.html


Para los repasos de por la mañana y por la noche:


1. (107) La verdad corregirá todos los errores de mi mente.


Me equivoco al pensar que hay algo que pueda hacerme daño. 3Soy el Hijo de Dios, Cuyo Ser descansa a salvo en la Mente de Dios.


2. (108) Dar y recibir son en verdad lo mismo.


Hoy lo perdonaré todo para así poder aprender a aceptar la verdad acerca de mí y llegar a reconocer mi impecabilidad.


3. A la hora en punto:

La verdad corregirá todos los errores de mi mente.


Media hora más tarde:

Dar y recibir son en verdad lo mismo.


REFLEXIÓN: 


Hay lecciones en las que se nos facilita comprender y aceptar su contenido, pero hay otras, como esta, que nos pone a pensar en utopías; quizás para muchos no, pero para otros tantos,  como yo, sí. Cuando pienso en que “la verdad corregirá todos los errores de mi mente”, cobra sentido leer que “me equivoco al pensar que hay algo que pueda hacerme daño”, porque eso es justo lo que está pasando por mi mente, y es entonces que debo recordar que “soy el Hijo de Dios, Cuyo Ser descansa a salvo en la Mente de Dios”. Y es esa sensación de duda la que debo perdonar “para así poder aprender a aceptar la verdad acerca de mí y llegar a reconocer mi impecabilidad”


ORACIÓN:


Padre, te entrego mis dudas, mi falta de fe, y los errores que me impiden aceptar y comprender que cuando doy recibo, y que sí dispongo mi corazón para recibir tus enseñanzas, “la verdad corregirá todos los errores de mi mente”. Amén.

viernes, 21 de marzo de 2025

LECCIÓN 80: Que reconozca que mis problemas se han resuelto.




1. Si estás dispuesto a reconocer tus problemas, reconocerás que no tienes ninguno. Tu problema central se ha resuelto y no tienes ningún otro. Por lo tanto, debes sentirte en paz. La salvación, pues, depende de que reconozcas que ése es el único problema y de que entiendas que ya se ha resuelto. Un solo problema, una sola solución. La salvación se ha consumado. Se te ha liberado de todo conflicto. Acepta este hecho, y estarás listo para ocupar el puesto que te corresponde en el plan de Dios para la salvación.


2. ¡Tu único problema ya se ha resuelto! Repite esto hoy para tus adentros una y otra vez a lo largo del día, con gratitud y convicción. Has reconocido tu único problema, dándole así paso al Espíritu Santo para que te dé la respuesta de Dios. Has dejado a un lado las decepciones y has visto la luz de la verdad. Has aceptado la salvación para ti mismo al llevar el problema a la solución. Y puedes reconocer la solución porque has identificado el problema.


3. Hoy tienes derecho a la paz. Un problema que ya se ha resuelto no te puede perturbar. Asegúrate únicamente de no olvidarte de que todos los problemas son uno solo. Sus múltiples formas no te podrán engañar mientras te acuerdes de esto. Un solo problema, una sola solución. Acepta la paz que te brinda esta sencilla afirmación.


4. En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy reivindicaremos la paz que inevitablemente será nuestra una vez que el problema y la solución se hayan reconciliado. El problema tiene que haber desaparecido porque la respuesta de Dios no puede fallar. Al haber reconocido el problema has reconocido la solución. La solución es inherente al problema. Se te ha contestado y tú has aceptado la respuesta. Te has salvado.


5. Permite ahora que se te dé la paz que tu aceptación te brinda. Cierra los ojos y recibe tu recompensa. Reconoce que tus problemas se han resuelto. Reconoce que no tienes conflictos, y que estás libre y en paz. Sobre todo, recuerda que tienes un solo problema y que el problema tiene una sola solución. En esto reside la simplicidad de la salvación. Por eso es por lo que su eficacia está garantizada.


6. Afirma hoy con frecuencia que tus problemas ya se han resuelto. Repite la idea con absoluta convicción tan a menudo como sea posible. Y en particular, asegúrate de aplicar la idea de hoy a cualquier problema concreto que pueda surgir. Di de inmediato:


Que reconozca que este problema ya se ha resuelto.


7. Propongámonos no acumular resentimientos hoy. Propongámonos estar libres de problemas que no existen. lograr esto sólo se requiere honestidad. No te engañes con respecto a cuál es el problema, y reconocerás que se ha resuelto.



REFLEXIÓN:


Reconocer que los problemas se han resuelto es un acto de fe que se requiere hoy de nosotros. Pero si somos honestos, la mayoría estamos pensando: “¿cómo voy a reconocer que mis problemas se han resuelto si están frente a mí?”. Y ese acto de fe es algo así como lo que dice Jesús en Marcos 11:24:


“Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis”.


Entonces se nos está pidiendo que no dudemos de que el único problema que tenemos ya se ha resuelto, y de esa forma le damos paso al Espíritu Santo para que nos dé la respuesta que proviene de Dios. Eso también me recuerda cuando Jesús (Juan 14: 15-17) se reúne con sus discípulos  y les promete el Espíritu Santo:


“Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”.


El Espíritu Santo es la presencia de Jesús  que nos acompaña, y es a través de Él que el Padre nos habla, y que nosotros también nos podemos dirigir al Padre. Ese acto de fe que nos piden hoy está respaldado por la promesa que Jesús nos hizo, y por eso hoy UCDM nos recuerda que reconozcamos que ese problema ya se ha resuelto. Dudar es aferrarnos a los resentimientos que nos causa el sentirnos separados, por eso se nos pide “honestidad” al no tratar de buscar cuál es el problema porque si hemos decidido dar ese “salto de fe” sólo debemos repetir: “Que reconozca que este problema ya se ha resuelto”. O podemos decir algo así como lo que enseñó Jesús a sus discípulos: creed que ya lo habéis resuelto y así será. Jesús nos hizo la promesa de enviarnos al “Espíritu de Verdad”, el cual está presente hoy, y cada vez que lo necesitemos,  para darnos las respuestas de Dios.


ORACIÓN: 


Padre, en el Nombre de Tú Amado Hijo Jesús, y con el poder del Espíritu Santo, me dispongo hoy a reconocer que todos mis problemas ya se han resuelto, y en santa paz espero Tu respuesta. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

Lo más visto