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viernes, 24 de octubre de 2025

LECCIÓN 297: El perdón es el único regalo que doy.



1. El perdón es el único regalo que doy, ya que es el único regalo que deseo. Y todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy. Ésta es la sencilla fórmula de la salvación. Y yo, que quiero salvarme, la adoptaré para regir mi vida por ella en un mundo que tiene necesidad de salvación y que se salvará al yo aceptar la Expiación para mí mismo.


2. Padre, ¡cuán certeros son Tus caminos; cuán seguro su desenlace final y cuán fielmente se ha trazado y logrado cada paso de mi salvación mediante Tu Gracia! Gracias a Ti por Tus eternos dones, y gracias a Ti también por mi Identidad.


REFLEXIÓN:


Nuestra perspectiva sobre el “perdón” cambia cuando nos dicen que es el único regalo que damos porque es el único que deseamos. Muy seguramente esa idea está latente y dormida en nuestro inconsciente, porque perdonar no es tan fácil como parece. Y se refuerza este concepto cuando nos dicen que “todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy”. Al leer que ésta es la sencilla fórmula de la salvación, me recuerda cuando el profesor de física decía lo mismo planteando sus fórmulas en el tablero, y nos mirábamos unos a otros riéndonos porque no entendíamos nada. Perdonar es una fórmula que a más de una persona le causa gracia, y le parece muy difícil de realizar, pero que es la única manera de encontrar la paz. Y vale la pena intentar “resolverla”, porque los caminos de Dios son “certeros” y jamás nos llevará por senderos escabrosos, todo lo contrario.


ORACIÓN:


Padre, transito con fe y alegría por los caminos que me muestras, porque  tengo la certeza que cada paso que doy me está llevando directamente a  Tu encuentro. Que por “Tu Gracia”, pueda compartir “Tus eternos dones”, con mis hermanos para que ellos también reciban el regalo del perdón. Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el mundo  real?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/8-que-es-el-mundo-real.html


viernes, 29 de agosto de 2025

LECCIÓN 241: En este instante santo llega la salvación.



Antes de leer la lección ver: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el mundo?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/3-que-es-el-mundo.html


1. ¡Qué alegría tan grande la de hoy! Es un día de una celebración especial. Pues este día le ofrece al mundo de tinieblas el instante que se fijó para su liberación. Ha llegado el día en que todos los pesares se dejan atrás y el dolor desaparece. La gloria de la salvación alborea hoy sobre un mundo que ha sido liberado. Éste es un tiempo de esperanza para millones de seres. Ahora ellos se unirán conforme los perdones a todos. Pues hoy tú me perdonarás a mí. .


2. Ahora nos hemos perdonado los unos a los otros, y así podemos por fin regresar a Ti. Padre, Tu Hijo, que en realidad nunca se ausentó, retorna al Cielo y a su hogar. ¡Qué contentos estamos de que se nos haya restituido la cordura y de poder recordar que todos somos uno!


REFLEXIÓN:


Iniciamos el capítulo 3 (¿Qué es el mundo?), y aunque ya leímos la Introducción de esta segunda parte, nunca sobra repasarla para no perder el hilo de esta enseñanza. 


De este capítulo se concluye que el mundo es una percepción falsa que se fabricó como un acto de agresión contra Dios. Que es el símbolo del miedo, que no es otra cosa que la ausencia de amor, lo que lo hace un lugar diseñado para que Dios no pueda entrar y por lo tanto “Su Hijo” esté separado de Él. Y para salvar este mundo debemos seguir la Luz que emana del “Salvador del mundo”, para que podamos ver “el mundo tal como Él lo ve”.


En la lección de hoy nos anuncian que “llega la salvación”, y que es “un día de una celebración especial”, pues el mundo será liberado a través del perdón, porque pudimos “contemplarlo a través de los ojos de Cristo”


Y todo esto sucede hoy, en este instante. No hay pasado ni futuro cuando este instante es el que gobierna nuestra vida. Si dudamos nos habremos salido de este instante, y entonces ya no sucederá. No tenemos nada que perder. Sólo debemos contemplar el mundo, en este instante, con “los ojos de Cristo” y seguir “Su luz”, y veremos el mundo como “Él lo ve”. Y eso implica contemplar a ese hermano que amo, a ese hermano que ignoro, al que me causa incomodidad, al que me simpatiza, y al que no. 


Entonces, sólo por “el instante que se fijó para  su liberación”, debemos contemplar al mundo con “los ojos de Cristo”  y escuchar “Su Voz” en todo lo que nos habla, para que llegue la salvación.


¡Qué así sea!


domingo, 18 de mayo de 2025

LECCIÓN 138: El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.



1. En este mundo el Cielo es una alternativa porque aquí creemos que hay opciones entre las que podemos elegir. Pensamos que todas las cosas tienen un opuesto y que elegimos lo que queremos. Si el Cielo existe tiene que haber también un infierno, pues es mediante contradicciones como construimos lo que percibimos y lo que creemos que es real.


2. La Creación no conoce opuestos. Pero aquí, la oposición es parte de lo que es “real”. Esta extraña percepción de la verdad es lo que hace que elegir el Cielo parezca ser lo mismo que renunciar al infierno. En realidad no es así. Mas lo que es verdad en la Creación de Dios no podrá ponerse de manifiesto aquí hasta que no se refleje en alguna forma que el mundo pueda entender. La verdad no puede arribar allí donde sólo podría ser percibida con miedo, pues esto constituiría el error de que la verdad se puede llevar ante las ilusiones. La oposición le niega la bienvenida a la verdad y ésta no puede hacer acto de presencia.


3. Elegir es obviamente la manera de poder escapar de lo que aparentemente son opuestos. Tomar una decisión permite que uno de los objetivos en conflicto se convierta en la mira de tus esfuerzos y en lo que empleas el tiempo. Si no tomas una decisión, desperdicias el tiempo, y tus esfuerzos se disipan. Éstos son en vano y el tiempo pasa de largo sin que te resulte provechoso. No tienes la sensación de haber logrado algo, pues no has conseguido nada ni aprendido nada.


4. Necesitas que se te recuerde que aunque crees enfrentarte a miles de alternativas, en realidad sólo hay una. E incluso ésta tan sólo aparenta ser una alternativa. No te dejes confundir por todas las dudas que una miríada de decisiones produciría. Tomas solamente una. Y una vez que la has tomado, te das cuenta de que no fue una decisión en absoluto, pues sólo la verdad es verdad y nada más lo es. No hay opuesto que se pueda elegir en su lugar. No hay nada que pueda contradecirla.


5. Toda decisión está basada en lo que se ha aprendido. Pero la verdad no es algo que se pueda aprender sino tan sólo reconocer. En este reconocimiento reside su aceptación y, al aceptarse, se conoce. Mas el Conocimiento se encuentra más allá de los objetivos que nos proponemos enseñar dentro del marco de este curso. Nuestros objetivos son objetivos de enseñanza, que se logran aprendiendo qué son, qué te ofrecen y cómo alcanzarlos. Tus decisiones son el resultado de lo que has aprendido al estar basadas en lo que has aceptado como la verdad con respecto a lo que eres y a lo que son tus necesidades.


6. En este mundo de enajenante complejidad el Cielo parece ser una alternativa por la que puedes decidirte en lugar de lo que meramente es. De todas las decisiones que has tratado de tomar, ésta es la más sencilla, la definitiva, el prototipo del resto y la que hace que todas las demás queden resueltas también. Incluso si éstas ya se hubiesen tomado, aquélla seguiría pendiente. Mas cuando la tomas, todas las decisiones que estaban pendientes se resuelven con ella, pues todas las alternativas adoptan diferentes formas precisamente para ocultar la verdadera alternativa por la que te tienes que decidir. He aquí la última y única alternativa mediante la cual se acepta o se niega la verdad.


7. Así pues, hoy comenzamos a examinar la decisión que el tiempo tiene como finalidad ayudarnos a tomar. Tal es su santo propósito, diferente ahora del que tú le habías conferido: ser un medio para demostrar que el infierno era real, que toda esperanza acaba en desesperación y que la Vida Misma finalmente sucumbirá ante la muerte. Pues sólo con la muerte se reconcilian los opuestos, ya que poner fin a la contradicción es morir. Y así, se considera que la salvación es la muerte, pues la vida se ve como un conflicto. Resolver el conflicto es, por lo tanto, poner fin a tu vida.


8. Estas creencias descabelladas pueden llegar a arraigarse profundamente y de manera inconsciente, y atenazar a la mente con un terror y una ansiedad tan intensos que le resulta imposible abandonar las ideas que tiene acerca de su propia seguridad. Tiene que ser salvada de la salvación, sentirse amenazada para estar a salvo y armarse de una coraza mágica que la proteja de la verdad. Y estas decisiones se toman de manera inconsciente para mantenerlas a salvo y para que no se puedan cuestionar, someter al escrutinio de la razón o dudar de ellas.


9. El Cielo es algo que se elige conscientemente. La elección no puede llevarse a cabo hasta que las alternativas se hayan visto y entendido claramente. Todo lo que se encuentra velado en la penumbra tiene que someterse al entendimiento para ser juzgado nuevamente, mas esta vez con la ayuda del Cielo. Y todos los errores de juicio que la mente cometió antes se pueden corregir ahora, a medida que la verdad los descarta por carecer de causa. Ahora no tienen efectos. No se pueden ocultar, pues se ha reconocido su insubstancialidad.


10. Que el Cielo se elegirá conscientemente es tan seguro como que se dejará de tener miedo al infierno una vez que se le saque de su escudo protector de inconsciencia y se le lleve ante la luz. ¿Quién podría decidir entre lo que ve claramente y lo que no puede reconocer? Por otra parte, ¿quién podría dejar de elegir entre dos alternativas si ve que sólo una de ellas es valiosa mientras que la otra carece de valor, al no ser más que una fuente imaginaria de culpa y de dolor? ¿Quién titubearía al llevar a cabo una elección como ésa? ¿Y acaso vamos nosotros a titubear hoy al llevarla a cabo?


11. Al despertar nos decidimos por el Cielo y dedicamos cinco minutos a asegurarnos de que hemos tomado la única decisión que es cuerda. Reconocemos que estamos haciendo una elección consciente entre lo que existe y lo que tan sólo aparenta ser verdad. Mas cuando su pseudoexistencia se lleva ante lo que es real, se ve lo frágil y transparente que realmente es. Ahora no inspira terror, pues lo que se hizo enorme, vengativo y despiadado de tanto odio, necesita de la obscuridad para dar cobijo al miedo. Ahora se reconoce que no fue más que un error trivial y sin importancia.


12. Antes de irnos a dormir esta noche, reafirmaremos la elección que habremos estado llevando a cabo cada hora. Y ahora dedicaremos los últimos cinco minutos de nuestro día a la decisión que tomamos al despertar. Con el pasar de cada hora hemos reafirmado nuestra elección con un breve momento de quietud dedicado a mantener la cordura. Y finalmente, concluiremos el día con lo que sigue a continuación, reconociendo que sólo elegimos lo que realmente queremos:


El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir. Me decido por él ahora y no cambiaré de parecer, pues es lo único que quiero.


REFLEXIÓN:


Vivimos en un mundo de dualidades y opuestos, en donde  constantemente tenemos que estar tomando decisiones basadas en eso, eligiendo entre lo que nos parece bueno, y lo que no lo es, por eso es normal que cuando nos dicen que el Cielo es la alternativa, inmediatamente pensamos en el infierno como algo que no elegiríamos porque nos causa pavor. Lo vemos como lo opuesto al Cielo, y por eso nos dicen que “es mediante contradicciones  como construimos lo que percibimos y lo que creemos que es real”, aunque la “Creación no conoce opuestos”. Entonces, como en este mundo vivimos entre opuestos, la verdad “no puede hacer acto de presencia”


El cielo es la alternativa por la que nos tenemos que decidir, como un acto de fe, o como una decisión desesperada, porque lo que nos ofrece este mundo de ninguna manera nos garantiza la paz, todo lo contrario, vivimos estresados tratando de “sobrevivir” en medio de angustias, expectativas, miedos, carencias, desengaños, y tantas otras cosas que no nos permiten comprender que todo eso lo estamos eligiendo  con cada decisión que tomamos: elegimos qué comer aunque nos hace daño, elegimos qué vestir y aún así nos sentimos inadecuados, elegimos qué decir y luego nos arrepentimos, elegimos callar y luego nos sentimos aislados. Todo el tiempo hemos estado eligiendo el infierno y no nos hemos dados cuenta. Han sido nuestras propias elecciones las que nos han causado incomodidad y frustración, y como estamos inmersos en ese automatismo con tantas alternativas, no es fácil aceptar ni comprender que sólo hay una, que “tan sólo aparenta ser una alternativa”, y es la única por la que nos tenemos que decidir si queremos paz, libertad, alegría, salud, prosperidad. Y esa elección es una muestra de que está sanando nuestra mente, porque en realidad estamos eligiendo la Verdad, lo único real, y todo lo demás que elegimos que nos causó dolor fue producto de las ilusiones que no nos permitían ver que sólo el Cielo es real y nos da garantía de paz.


ORACIÓN:


Padre, elijo el Cielo, y me decido ahora porque es lo único que me garantiza paz, alegría, libertad… Qué Tu Santo Espíritu me mantenga unida a  Tu Perfecta Voluntad. Amén


viernes, 2 de mayo de 2025

LECCIÓN 122: El perdón me ofrece todo lo que deseo.



1. ¿Qué podrías desear que el perdón no pueda ofrecerte? ¿Deseas paz? El perdón te la ofrece. ¿Deseas ser feliz, tener una mente serena, certeza de propósito y una sensación de belleza y de ser valioso que transciende el mundo? ¿Deseas cuidados y seguridad, y disponer siempre del calor de una protección segura? 6¿Deseas una quietud que no pueda ser perturbada, una mansedumbre eternamente invulnerable, una profunda y permanente sensación de bienestar, así como un descanso tan perfecto que nada jamás pueda interrumpirlo?


2. El perdón te ofrece todo esto y más. Pone un destello de luz en tus ojos al despertar y te infunde júbilo con el que hacer frente al día. Acaricia tu frente mientras duermes y reposa sobre tus párpados para que no tengas sueños de miedo o maldad, de malicia o ataque. Y cuando despiertas de nuevo, te ofrece otro día de felicidad y de paz. El perdón te ofrece todo esto y más.


3. El perdón permite que se descorra el velo que oculta la faz de Cristo de aquellos que contemplan el mundo sin piedad. Te permite reconocer al Hijo de Dios, y borra de tu memoria todo pensamiento muerto, de manera que el recuerdo de tu Padre pueda alzarse en el umbral de tu mente. ¿Qué podrías desear que el perdón no pueda darte? ¿Qué otros regalos aparte de éstos merecen procurarse? ¿Qué imaginario valor, efecto trivial o promesa pasajera que nunca se ha de cumplir puede ofrecerte más esperanza que la que te brinda el perdón?


4. ¿Por qué habrías de buscar una respuesta distinta de la que lo contesta todo? He aquí la respuesta perfecta, la que se da a toda pregunta imperfecta, a las súplicas sin sentido, a tu reticencia a escuchar, a tu poco esmero y escasa confianza. ¡He aquí la respuesta! No la busques más. No hallarás ninguna otra en su lugar.


5. El plan de Dios para tu salvación no puede cambiar ni fracasar. Siéntete agradecido de que siga siendo exactamente como Él lo planeó. Se alza inmutable ante ti como una puerta abierta, llamándote desde adentro en cálida bienvenida, invitándote a entrar y a que te sientas como en tu casa, donde te corresponde estar.


6. ¡He aquí la respuesta! ¿Preferirías quedarte afuera cuando el Cielo en su totalidad te espera adentro? Perdona y serás perdonado. Tal como des, así recibirás. No hay más plan que éste para la salvación del Hijo de Dios. Regocijémonos hoy de que así sea, pues la respuesta que aquí se nos da es clara y explícita, y libre de engaño en su simplicidad. Todas las complejidades que el mundo ha tejido de frágiles telarañas desaparecen ante el poder y majestuosidad de esta simplísima afirmación de la verdad.


7. ¡He aquí la respuesta! No le des la espalda para irte a vagar sin rumbo otra vez. Acepta ahora la salvación. Es el regalo que te hace Dios, no el mundo. El mundo no puede dar ningún regalo de valor a la mente que ha aceptado como suyo lo que Dios le ha dado. Dios dispone que hoy se reciba la salvación y que los enredos de tus sueños no sigan ocultándote su insubstancialidad.


8. Abre hoy los ojos y contempla un mundo feliz, donde reinan la paz y la seguridad. El perdón es el medio por el que este mundo feliz viene a ocupar el lugar del infierno. Dicho mundo se alza en la quietud para salir al encuentro de tus ojos abiertos y llenar tu corazón de una profunda tranquilidad, según afloran en tu conciencia verdades ancestrales en un eterno renacer. Lo que entonces recordarás nunca podrá describirse. Sin embargo, tu perdón te lo ofrece.


9. Teniendo presente los regalos que el perdón concede, emprenderemos nuestra práctica de hoy con la esperanza y la fe de que éste será el día en que alcanzaremos la salvación. Hoy la buscaremos gustosamente y con ahínco, sabiendo que tenemos la llave en nuestras manos; y aceptaremos la respuesta que el Cielo ha dado al infierno que nosotros mismos labramos pero donde ya no queremos permanecer por más tiempo.


10. Dedicaremos gustosamente un cuarto de hora por la mañana y otro por la noche a la búsqueda que garantiza que al infierno le llegará su fin. Comienza lleno de esperanza, pues hemos llegado al punto crucial a partir del cual el camino se vuelve mucho más fácil. Y ahora el trecho que todavía nos queda por recorrer es corto. Estamos en verdad muy cerca del momento que se ha señalado como el final del sueño.


11. Sumérgete en una sensación de felicidad al comienzo de estas sesiones de práctica, pues en ellas hallarás la segura recompensa de preguntas que ya han sido contestadas, así como de lo que tu aceptación de esas respuestas te brinda. Hoy se te concederá experimentar la paz que ofrece el perdón, así como la dicha que trae el descorrimiento del velo.


12. Ante la luz que hoy has de recibir, el mundo se desvanecerá hasta desaparecer por completo, y verás surgir otro mundo para describir el cual no tienes palabras. Ahora nos encaminamos directamente hacia la luz y recibimos los dones que han sido salvaguardados para nosotros desde los orígenes del tiempo, los cuales han estado aguardando el día de hoy.


13. El perdón te ofrece todo lo que quieres. Hoy se te conceden todas las cosas que deseas. No pierdas de vista tus regalos a lo largo del día, según regresas nuevamente a enfrentarte a un mundo de constantes cambios y sombrías apariencias. Mantén tus regalos claramente en tu conciencia, según ves lo inmutable en medio del cambio y la luz de la verdad tras toda apariencia.


14. No caigas en la tentación de dejar que tus regalos queden sepultados en el olvido. Por el contrario, mantenlos firmes en tu mente tratando de pensar en ellos por lo menos un minuto cada cuarto de hora. Recuerda cuán preciados son con el siguiente recordatorio, el cual tiene el poder de mantenerlos en tu conciencia a lo largo del día:


El perdón me ofrece todo lo que deseo.

Hoy he aceptado que esto es verdad.

Hoy he recibido los regalos de Dios.


REFLEXIÓN:


Hoy hay mucho que pensar con esta lección que nos recuerda que perdonar y ser perdonados es la manera de reemplazar el infierno por un mundo de felicidad. Dar  y recibir, aunado al perdón, es la esencia del Plan de Dios para la Salvación.


Al aceptar y sentir como nuestro lo que Dios nos ha dado, y habiendo aceptado el camino del perdón, recibimos regalos que el mundo no puede ofrecernos: paz, felicidad, una mente serena, certeza de propósito, sensación de belleza y de ser valiosos, cuidados y seguridad, protección segura, quietud imperturbable, mansedumbre,  bienestar, descanso ininterrumpido, júbilo, sueños tranquilos, un amanecer en paz, y tantas otras cosas que cada uno de nosotros podría desear y enumerar. Pero el regalo más grande que nos puede otorgar el perdón, es que “se descorra el velo que oculta la faz de Cristo de aquellos que contemplan el mundo sin piedad”. Si esto ocurre  ya no tienen sentido las ilusiones que nos han hecho vivir en un mundo separado, en donde no hay cabida para nuestros hermanos, y muchas veces tampoco para nosotros mismos. 


Ayer nos decían que “el perdón es la llave de la felicidad”, y sabemos que es verdad, pero perdonar no es fácil mientras el orgullo gobierne nuestra vida. Y lo peor de todo no es lo que el rencor hace con nosotros, sino con las personas que heredan nuestros rencores, como por ejemplo, un padre o una madre que le transmite el rencor a su hijo al sentirse abandonado o abandonada, y le parece fácil que las ganas de vengarse de su pareja, puedan ser usadas para vulnerar el corazón a un niño inocente que no sabe de odios, ni de engaños, ni mucho menos de venganzas. Cuántos jóvenes crecen odiando a alguno de sus padres, porque alguien les enseñó que ese padre ausente no era merecedor de perdón. Nuestro rencor puede hacer que nuestros propios hijos o cualquier ser amado, no reciba los regalos que le fueron otorgados, incluso desde antes de nacer, solamente porque nuestro orgullo nos dice que ese ser que nos ofendió no es digno de perdón. En esa avalancha de rencor nos vamos todos por delante: Yo, tú, él, nosotros… Nuestra firme resolución de aceptar lo que el perdón nos ofrece puede detener cualquier tormenta que amenace nuestra vida, e incluso la de nuestros seres amados.


ORACIÓN:


Padre, hoy entiendo que “el perdón es la llave de la felicidad”, y que además “me ofrece todo lo que deseo”. Acepto que esto es verdad, acepto los regalos que me ofreces, y que por Tu Gracia yo no caiga en la tentación de dejar tus regalos “sepultados en el olvido”. Amén.


lunes, 24 de marzo de 2025

Lección 83 (Repaso lecciones 65 y 66)



Segundo Repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segundo-repaso-introduccion.html


Hoy repasamos estas ideas


1. (65) Mi única función es la que Dios me dio.


No tengo otra función salvo la que Dios me dio. Este reconocimiento me libera de todo conflicto porque significa que no puedo tener metas conflictivas. Al tener un solo propósito, siempre estoy seguro de lo que debo hacer, de lo que debo decir y de lo que debo pensar. Cualquier duda no puede sino desaparecer cuando reconozco que mi única función es la que Dios me dio.


2. Las aplicaciones más concretas de esta idea podrían hacerse con las siguientes variaciones:


Mi percepción de esto no altera mi función.

Esto no me confiere una función distinta de la que Dios me dio.

No me valdré de esto para justificar una función que Dios no me dio.


3. (66) Mi función y mi felicidad son una.


Todas las cosas que proceden de Dios son una. Proceden de la Unicidad y tienen que ser recibidas cual una sola. Desempeñar mi función es mi felicidad porque ambas cosas proceden de la misma Fuente. Y debo aprender a reconocer lo que me hace feliz, si es que he de encontrar la felicidad.


4. Algunas variaciones útiles para aplicar concretamente esta idea podrían ser:


Esto no puede separar mi felicidad de mi función.

La unidad que existe entre mi felicidad y mi función no se ve afectada en modo alguno por esto.

Nada, incluido esto, puede justificar la ilusión de que puedo ser feliz si dejo de cumplir mi función.


REFLEXIÓN: 


Dios nos ha asignado una tarea, una responsabilidad, o una función, que es como nos enseña UCDM, cuya meta es liberarnos del conflicto. Esta función es nuestro único propósito que nos da la seguridad de ir por el camino correcto, o como nos dicen hoy: “siempre estoy seguro de lo que debo hacer, de lo que debo decir y de lo que debo pensar”.  Cuando tengamos dudas es una señal de que no hemos reconocido la función que Dios nos dio. La felicidad, al contrario, es una señal de que hemos reconocido nuestra función porque ambas proceden de la misma “Fuente”. 


Luego de repasar las lecciones y escribir esto, me preguntaba ¿qué es la felicidad? y ¿qué la diferencia de la alegría? Sabemos que la alegría es un estado pasajero que surge cuando algo sale bien en nuestra vida, cuando recibimos un regalo, cuando recibimos buenas noticias, cuando a un ser querido le acontece algo bueno, etc. La felicidad deberá ser entonces un estado permanente o duradero, que no depende de que nos sucedan cosas buenas, sino más bien de la aceptación de nuestra vida tal como es.  O quizás, la felicidad es un estado que sólo conseguiremos después de trascender y despojarnos de este cuerpo físico, porque estamos de paso y nuestro hogar está allí donde Dios permanece esperándonos. ¿Es acaso la alegría un asomo de felicidad? Tal vez por vivir en un mundo que cambia constantemente, experimentamos la alegría de la misma manera, para poder sobrellevar este lugar mientras alcanzamos nuestro estado original que nos otorga la verdadera felicidad.  Cumplir nuestro propósito nos da la felicidad, que seguramente se experimentará de verdad si también soltamos los apegos, pues quien tiene apegos no puede ser feliz.


ORACIÓN:


Padre, me has dado una función que me libera de los conflictos y me otorga la verdadera felicidad. Permite que mi tránsito por este mundo esté guiado por el reconocimiento de mi propósito, para que la duda no me aleje de ser parte de Tu Unicidad. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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