Powered By Blogger
Mostrando las entradas con la etiqueta Infierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Infierno. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2025

LECCIÓN 342: Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.



1. Te doy gracias, Padre, por el plan que ideaste para salvarme del infierno que yo mismo fabriqué. No es real. Y me has proporcionado los medios para comprobar su irrealidad. Tengo la llave en mis manos, y he llegado hasta las puertas tras las cuales se halla el fin de los sueños. Me encuentro ante las puertas del Cielo, sin saber si debo entrar y estar en casa. Que hoy no siga indeciso. Que perdone todas las cosas y deje que la Creación sea tal como Tú quieres que sea y como es. Que recuerde que soy Tu Hijo, y que cuando por fin abra las puertas, me olvide de las ilusiones ante la deslumbrante luz de la verdad, conforme Tu recuerdo retorna a mí.


2. Hermano, perdóname ahora. Vengo a llevarte a casa conmigo. Y según avanzamos, el mundo se une a nosotros en nuestro camino hacia Dios.


ORACIÓN:


Tú eres mi guía, Padre,

y creaste un plan 

para salvarme del infierno

que yo mismo formé.


Cruzo la puerta

que me lleva al final

de los sueños, y

se abre ante mí

el portal de mi Hogar.


Por Tu Gracia

abrazo el perdón

y dejo que “la Creación

sea tal como Tú quieres

que sea y como es”.


Recibo el perdón

de mi hermano

y “el mundo se une 

a nosotros en nuestro

camino hacia Dios”.


¡Ahor el perdón descansa

sobre todas las cosas!


AMÉN



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html


domingo, 18 de mayo de 2025

LECCIÓN 138: El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.



1. En este mundo el Cielo es una alternativa porque aquí creemos que hay opciones entre las que podemos elegir. Pensamos que todas las cosas tienen un opuesto y que elegimos lo que queremos. Si el Cielo existe tiene que haber también un infierno, pues es mediante contradicciones como construimos lo que percibimos y lo que creemos que es real.


2. La Creación no conoce opuestos. Pero aquí, la oposición es parte de lo que es “real”. Esta extraña percepción de la verdad es lo que hace que elegir el Cielo parezca ser lo mismo que renunciar al infierno. En realidad no es así. Mas lo que es verdad en la Creación de Dios no podrá ponerse de manifiesto aquí hasta que no se refleje en alguna forma que el mundo pueda entender. La verdad no puede arribar allí donde sólo podría ser percibida con miedo, pues esto constituiría el error de que la verdad se puede llevar ante las ilusiones. La oposición le niega la bienvenida a la verdad y ésta no puede hacer acto de presencia.


3. Elegir es obviamente la manera de poder escapar de lo que aparentemente son opuestos. Tomar una decisión permite que uno de los objetivos en conflicto se convierta en la mira de tus esfuerzos y en lo que empleas el tiempo. Si no tomas una decisión, desperdicias el tiempo, y tus esfuerzos se disipan. Éstos son en vano y el tiempo pasa de largo sin que te resulte provechoso. No tienes la sensación de haber logrado algo, pues no has conseguido nada ni aprendido nada.


4. Necesitas que se te recuerde que aunque crees enfrentarte a miles de alternativas, en realidad sólo hay una. E incluso ésta tan sólo aparenta ser una alternativa. No te dejes confundir por todas las dudas que una miríada de decisiones produciría. Tomas solamente una. Y una vez que la has tomado, te das cuenta de que no fue una decisión en absoluto, pues sólo la verdad es verdad y nada más lo es. No hay opuesto que se pueda elegir en su lugar. No hay nada que pueda contradecirla.


5. Toda decisión está basada en lo que se ha aprendido. Pero la verdad no es algo que se pueda aprender sino tan sólo reconocer. En este reconocimiento reside su aceptación y, al aceptarse, se conoce. Mas el Conocimiento se encuentra más allá de los objetivos que nos proponemos enseñar dentro del marco de este curso. Nuestros objetivos son objetivos de enseñanza, que se logran aprendiendo qué son, qué te ofrecen y cómo alcanzarlos. Tus decisiones son el resultado de lo que has aprendido al estar basadas en lo que has aceptado como la verdad con respecto a lo que eres y a lo que son tus necesidades.


6. En este mundo de enajenante complejidad el Cielo parece ser una alternativa por la que puedes decidirte en lugar de lo que meramente es. De todas las decisiones que has tratado de tomar, ésta es la más sencilla, la definitiva, el prototipo del resto y la que hace que todas las demás queden resueltas también. Incluso si éstas ya se hubiesen tomado, aquélla seguiría pendiente. Mas cuando la tomas, todas las decisiones que estaban pendientes se resuelven con ella, pues todas las alternativas adoptan diferentes formas precisamente para ocultar la verdadera alternativa por la que te tienes que decidir. He aquí la última y única alternativa mediante la cual se acepta o se niega la verdad.


7. Así pues, hoy comenzamos a examinar la decisión que el tiempo tiene como finalidad ayudarnos a tomar. Tal es su santo propósito, diferente ahora del que tú le habías conferido: ser un medio para demostrar que el infierno era real, que toda esperanza acaba en desesperación y que la Vida Misma finalmente sucumbirá ante la muerte. Pues sólo con la muerte se reconcilian los opuestos, ya que poner fin a la contradicción es morir. Y así, se considera que la salvación es la muerte, pues la vida se ve como un conflicto. Resolver el conflicto es, por lo tanto, poner fin a tu vida.


8. Estas creencias descabelladas pueden llegar a arraigarse profundamente y de manera inconsciente, y atenazar a la mente con un terror y una ansiedad tan intensos que le resulta imposible abandonar las ideas que tiene acerca de su propia seguridad. Tiene que ser salvada de la salvación, sentirse amenazada para estar a salvo y armarse de una coraza mágica que la proteja de la verdad. Y estas decisiones se toman de manera inconsciente para mantenerlas a salvo y para que no se puedan cuestionar, someter al escrutinio de la razón o dudar de ellas.


9. El Cielo es algo que se elige conscientemente. La elección no puede llevarse a cabo hasta que las alternativas se hayan visto y entendido claramente. Todo lo que se encuentra velado en la penumbra tiene que someterse al entendimiento para ser juzgado nuevamente, mas esta vez con la ayuda del Cielo. Y todos los errores de juicio que la mente cometió antes se pueden corregir ahora, a medida que la verdad los descarta por carecer de causa. Ahora no tienen efectos. No se pueden ocultar, pues se ha reconocido su insubstancialidad.


10. Que el Cielo se elegirá conscientemente es tan seguro como que se dejará de tener miedo al infierno una vez que se le saque de su escudo protector de inconsciencia y se le lleve ante la luz. ¿Quién podría decidir entre lo que ve claramente y lo que no puede reconocer? Por otra parte, ¿quién podría dejar de elegir entre dos alternativas si ve que sólo una de ellas es valiosa mientras que la otra carece de valor, al no ser más que una fuente imaginaria de culpa y de dolor? ¿Quién titubearía al llevar a cabo una elección como ésa? ¿Y acaso vamos nosotros a titubear hoy al llevarla a cabo?


11. Al despertar nos decidimos por el Cielo y dedicamos cinco minutos a asegurarnos de que hemos tomado la única decisión que es cuerda. Reconocemos que estamos haciendo una elección consciente entre lo que existe y lo que tan sólo aparenta ser verdad. Mas cuando su pseudoexistencia se lleva ante lo que es real, se ve lo frágil y transparente que realmente es. Ahora no inspira terror, pues lo que se hizo enorme, vengativo y despiadado de tanto odio, necesita de la obscuridad para dar cobijo al miedo. Ahora se reconoce que no fue más que un error trivial y sin importancia.


12. Antes de irnos a dormir esta noche, reafirmaremos la elección que habremos estado llevando a cabo cada hora. Y ahora dedicaremos los últimos cinco minutos de nuestro día a la decisión que tomamos al despertar. Con el pasar de cada hora hemos reafirmado nuestra elección con un breve momento de quietud dedicado a mantener la cordura. Y finalmente, concluiremos el día con lo que sigue a continuación, reconociendo que sólo elegimos lo que realmente queremos:


El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir. Me decido por él ahora y no cambiaré de parecer, pues es lo único que quiero.


REFLEXIÓN:


Vivimos en un mundo de dualidades y opuestos, en donde  constantemente tenemos que estar tomando decisiones basadas en eso, eligiendo entre lo que nos parece bueno, y lo que no lo es, por eso es normal que cuando nos dicen que el Cielo es la alternativa, inmediatamente pensamos en el infierno como algo que no elegiríamos porque nos causa pavor. Lo vemos como lo opuesto al Cielo, y por eso nos dicen que “es mediante contradicciones  como construimos lo que percibimos y lo que creemos que es real”, aunque la “Creación no conoce opuestos”. Entonces, como en este mundo vivimos entre opuestos, la verdad “no puede hacer acto de presencia”


El cielo es la alternativa por la que nos tenemos que decidir, como un acto de fe, o como una decisión desesperada, porque lo que nos ofrece este mundo de ninguna manera nos garantiza la paz, todo lo contrario, vivimos estresados tratando de “sobrevivir” en medio de angustias, expectativas, miedos, carencias, desengaños, y tantas otras cosas que no nos permiten comprender que todo eso lo estamos eligiendo  con cada decisión que tomamos: elegimos qué comer aunque nos hace daño, elegimos qué vestir y aún así nos sentimos inadecuados, elegimos qué decir y luego nos arrepentimos, elegimos callar y luego nos sentimos aislados. Todo el tiempo hemos estado eligiendo el infierno y no nos hemos dados cuenta. Han sido nuestras propias elecciones las que nos han causado incomodidad y frustración, y como estamos inmersos en ese automatismo con tantas alternativas, no es fácil aceptar ni comprender que sólo hay una, que “tan sólo aparenta ser una alternativa”, y es la única por la que nos tenemos que decidir si queremos paz, libertad, alegría, salud, prosperidad. Y esa elección es una muestra de que está sanando nuestra mente, porque en realidad estamos eligiendo la Verdad, lo único real, y todo lo demás que elegimos que nos causó dolor fue producto de las ilusiones que no nos permitían ver que sólo el Cielo es real y nos da garantía de paz.


ORACIÓN:


Padre, elijo el Cielo, y me decido ahora porque es lo único que me garantiza paz, alegría, libertad… Qué Tu Santo Espíritu me mantenga unida a  Tu Perfecta Voluntad. Amén


domingo, 11 de mayo de 2025

LECCIÓN 131: Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.



1. El fracaso te acechará mientras persigas metas inalcanzables. Buscas lo permanente en lo pasajero, el amor donde no lo hay, la seguridad en medio del peligro y la inmortalidad en las tinieblas del sueño de muerte. 3¿Quién puede triunfar cuando la contradicción es el marco de su búsqueda, así como el lugar adonde va en busca de estabilidad?


2. Las metas que no tienen sentido no se logran. No hay manera de alcanzarlas, pues los medios que empleas para ello están tan desprovistos de sentido como ellas mismas. ¿Quién puede esperar alcanzar algo valiéndose de medios tan desatinados? ¿Adónde podrían conducirte? ¿Y qué pueden lograr que ofrezca alguna esperanza de ser real? Ir en pos de lo imaginario conduce a la muerte porque es la búsqueda de lo que no es nada, y mientras buscas la vida estás clamando por la muerte. Quieres estar a salvo y tener seguridad, mientras que en tu corazón clamas por peligro así como por protección para el mísero sueño que urdiste.


3. No obstante, la búsqueda es inevitable aquí. Para eso viniste, y es indudable que harás lo que viniste a hacer. Pero el mundo no puede determinar la meta que debes perseguir a menos que tú le otorgues ese poder. Pero si no se lo otorgas, aún eres libre de elegir una meta que se encuentra más allá del mundo y de todo pensamiento mundano, que procede de una idea que rechazaste, pero que aún recuerdas; una idea ancestral, pero a la vez nueva; un eco de un patrimonio olvidado, pero que encierra todo lo que realmente anhelas.


4. Alégrate de que tengas que buscar. Alégrate también de aprender que lo que andas buscando es el Cielo y de que no puedes sino alcanzar la meta que realmente deseas. Nadie puede dejar de querer esta meta, ni nadie puede, en última instancia, dejar de alcanzarla. El Hijo de Dios no puede buscar en vano, a pesar de que trata de demorarse, de engañarse a sí mismo y de pensar que lo que busca es el infierno. Cuando se equivoca, encuentra corrección. Cuando se extravía, se le conduce de nuevo a la tarea que le fue asignada.


5. Nadie puede permanecer en el infierno, pues nadie puede abandonar a su Creador ni alterar en modo alguno Su perfecto, intemporal e inmutable Amor. Hallarás el Cielo. Cualquier otra cosa que busques que no sea esto se desvanecerá. Mas no porque se te vaya a quitar, sino porque realmente no la deseas. Alcanzarás la meta que realmente anhelas, y esto es tan seguro como que Dios te creó libre de pecado.


6. ¿Por qué esperar al Cielo? Se encuentra aquí hoy. El tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro. Mas esto no puede ser cierto si el Cielo es el lugar donde Dios dispone que Su Hijo esté. ¿Cómo iba a ser que la Voluntad de Dios estuviese en el pasado o aún por cumplirse? Lo que Él dispone está aquí ahora mismo, sin pasado y completamente sin futuro, y tan alejado del tiempo como lo está una pequeña vela de una estrella distante o lo que elegiste de lo que realmente deseas.


7. El Cielo sigue siendo la única alternativa a este extraño mundo que construiste y a todas sus idiosincrasias; a sus patrones cambiantes y metas inciertas; a sus dolorosos placeres y trágicas alegrías. Dios no creó contradicciones. Lo que niega su propia existencia y se ataca a sí mismo no es parte de Él. Dios no creó dos mentes, de las que el Cielo es el grato efecto de una, y la tierra, lo opuesto al Cielo desde cualquier punto de vista, el lamentable resultado de la otra.


8. Dios no está en conflicto ni Su Creación está escindida en dos. ¿Cómo iba a ser posible que Su Hijo estuviese en el infierno cuando Dios Mismo lo ubicó en el Cielo? ¿Cómo podría él perder lo que la Voluntad Eterna le dio para que fuera su morada para siempre? No sigamos tratando de imponer una voluntad ajena al único propósito de Dios. Él está aquí porque ésa es Su Voluntad, y lo que Su Voluntad dispone se encuentra aquí ahora, más allá del alcance del tiempo.


9. Hoy no elegiremos una paradoja en lugar de la verdad. ¿Cómo puede el Hijo de Dios concebir el tiempo para que anule la Voluntad de Dios? Al hacer eso, niega lo que él mismo es y contradice lo que no tiene opuestos. Cree haber hecho un infierno en contraposición al Cielo y morar en un lugar que no existe, mientras que el Cielo es el lugar que no puede encontrar.


10. Deja hoy atrás esos pensamientos tan absurdos y abre tu mente a ideas verdaderas. Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar, y es la verdad lo que hoy nos proponemos encontrar. Dedicaremos diez minutos a este objetivo en tres ocasiones hoy y pediremos que se nos conceda poder ver el despuntar del mundo real para reemplazar las imágenes descabelladas que en tanta estima tenemos por ideas verdaderas que ocupen el lugar de los pensamientos que no tienen significado, efectos, fundamento o sustancia basados en la verdad.


11. Esto es lo que reconocemos al iniciar nuestras sesiones de práctica. Comienza con lo siguiente:


Pido que se me conceda ver un mundo diferente y tener pensamientos distintos de aquellos que inventé. El mundo que busco no lo construí yo solo, y los pensamientos que quiero tener no son los míos.


Durante varios minutos observa tu mente y contempla, aunque tus ojos estén cerrados, el mundo insensato que crees que es real. Revisa asimismo los pensamientos que son compatibles con ese mundo y que tú crees que son verdad. Luego descártalos y sumérgete por debajo de ellos hasta llegar al santo lugar donde no pueden infiltrarse. Debajo de ellos hay una puerta en tu mente, que no pudiste cerrar completamente cuando quisiste ocultar lo que se encuentra más allá.


12. Busca esa puerta hasta que la encuentres. Pero antes de tratar de abrirla recuerda que nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar. Y es esto lo que estás pidiendo que se te conceda hoy. Nada excepto esto tiene ahora significado; ahora no valoras ni persigues ninguna otra meta, no hay nada que se encuentre a este lado de la puerta que realmente desees y sólo andas en pos de lo que se encuentra detrás de ella.


13. Extiende la mano y comprueba con cuánta facilidad se abre la puerta sólo con tu intención de cruzarla. Allí ángeles alumbran el camino disipando toda obscuridad, y tú te yergues en una luz tan brillante y tan diáfana que puedes comprender todo lo que allí ves. Tal vez un breve momento de sorpresa haga que te detengas antes de que te des cuenta de que el mundo que ves ante ti, en la luz, refleja la verdad que siempre has conocido y de la que no te habías olvidado totalmente mientras vagabas en sueños.


14. Hoy no puedes fracasar. A tu lado camina el Espíritu que el Cielo te envió para que algún día pudieras aproximarte a esa puerta y, con Su ayuda, deslizarte fácilmente más allá de ella hasta llegar a la luz. Hoy ese día ha llegado. Hoy Dios cumple la promesa que antaño le hiciera a Su santo Hijo, y Su Hijo recuerda la que le hizo a Él. Éste es un día de regocijo, pues hemos llegado al lugar y momento señalados en los que encontrarás el objetivo de toda tu búsqueda aquí y de toda la búsqueda del mundo, las cuales finalizan al unísono cuando cruzas el umbral de esa puerta.


15. Recuerda tan a menudo como puedas que hoy debe ser un día de especial regocijo, y abstente de abrigar pensamientos desalentadores y quejas banales. La hora de la salvación ha llegado. Hoy es el día señalado por el mismo Cielo como un tiempo de gracia para ti y para el mundo. Si te olvidas de este feliz hecho tráelo nuevamente a tu conciencia repitiendo lo siguiente:


Hoy busco y encuentro todo lo que deseo.

Mi único propósito me lo brinda.

Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.


REFLEXIÓN:


El Cielo y la tierra representan la mente dual, lo real y las ilusiones, el Cielo es al espíritu como la tierra al cuerpo.  Nos dicen que el Cielo se encuentra hoy aquí, en el presente, lo único que existe, y que no tenemos que buscarlo en el pasado o en el futuro.


Todos recordamos cuando en la escuela nos enseñaron a conjugar los verbos en pasado, presente y futuro, y hay otros tiempos que también nos enseñaron y que muy seguramente muchos de nosotros no recordamos. Esto lo aprendimos de niños, y un niño no cuestiona, pero hoy nosotros sí cuestionamos la existencia del pasado y el futuro porque nos están enseñando a sanar nuestra mente y tenemos que dejar atrás muchas de nuestras “creencias limitantes”, que en su momento las aceptamos porque no habían opciones, pero hoy nos muestran la verdad: El tiempo no existe, no como lo conocimos, y de hecho lo entendemos racionalmente, pero no es tan fácil comprenderlo si tenemos  que experimentarlo. Hoy lo entiendo de esta manera:


"Todo el tiempo es presente". Recordar es lo que nos pone en el pasado, e imaginar es lo que nos pone en el futuro. Sí, porque sólo podemos recordar lo que ya pasó, y sólo podemos  imaginar lo que aún no existe. ¿Y  entonces, en dónde queda el presente? Parece que lo perdemos por estar ocupando cada segundo de “nuestro tiempo” recordando o imaginando. El presente, literal, es un regalo que Dios nos hace, pero lo estamos malgastando, no intencionalmente, pero eso no significa que nos podamos justificar. En este instante en que estoy escribiendo todo es perfecto, nada malo está pasando porque estoy haciendo lo que quiero: “soy presente”. Pero cuando dejo que mi mente vague hacia al pasado, entonces, ese instante presente se ha perdido, son segundos que valen oro y no van a volver. Es difícil poder controlar esos instantes, pero esa es nuestra tarea, la cual consiste en rescatar el presente del acecho del pasado o del futuro. Es algo así como “salvar el presente”, para que mañana, no tenga que rescatarlo.


Así es más  fácil entender por qué nos dicen que “el tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro”, porque  “el Cielo es el lugar donde Dios dispone que Su Hijo esté”, y Dios quiere que estemos en el único lugar donde Él habita eternamente y es en el presente, porque únicamente allí pueden ocurrir los milagros.


ORACIÓN


Padre, dame la gracia de  alcanzar Tu Verdad, para poder “ver un mundo diferente y tener pensamientos distintos de aquellos que inventé”. Y que el presente sea el único tiempo en donde mi mente descanse. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

Lo más visto