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sábado, 13 de diciembre de 2025

LECCIÓN 347: La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mi.



1. Padre, deseo lo que va en contra de mi voluntad y no lo que es mi voluntad tener. Rectifica mi mente, Padre mío, pues está enferma. Pero Tú has ofrecido libertad, y yo elijo reclamar Tu regalo hoy. Y así, le entrego todo juicio a Aquel que Tú me diste para que juzgara por mí. Él ve lo que yo contemplo, sin embargo, conoce la verdad. Ve el dolor, mas comprende que no es real, y a la luz de Su entendimiento el dolor se subsana. Y concede los milagros que mis sueños quieren ocultar de mi conciencia. Que sea Él Quien juzgue hoy. No conozco mi voluntad, pero Él está seguro de que es la Tuya. Y hablará en mi nombre e invocará Tus milagros para que vengan a mí.


2. Escucha hoy. Permanece muy quedo y oye la dulce Voz que habla por Dios asegurarte que Él te ha juzgado como el Hijo que Él ama.


REFLEXIÓN:


Hoy sólo tenemos que repetir la oración inicial tantas veces como nos sea posible, porque nos estamos dirigiendo al Padre para que a través de Su Amado Hijo se haga Su Voluntad en nosotros.  El Espíritu Santo se hará presente en su función de mediador, para que podamos discernir  entre la verdad y la ilusión, y así nuestra percepción sea corregida, facilitando que se sane nuestra mente para que no entremos en los juicios, y se manifieste el perdón.


El título de este capítulo explica claramente por qué necesitamos sanar nuestra mente: Al juzgar, la ira se apodera de nosotros, impidiendo que podamos perdonar, y de esa manera no podemos ofrecer milagros, lo cual implica que tampoco los podemos recibir.


ORACIÓN:


Padre, en este instante santo, escucho la Voz de Cristo  asegurarme que me has juzgado como el Hijo que Tú amas. Me ofreces libertad, y yo a cambio “le entrego todo juicio a Aquel que Tú me diste para que juzgara por mí.”. “Y hablará en mi nombre e invocará Tus milagros para que vengan a mí.”.  Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html


sábado, 6 de diciembre de 2025

LECCIÓN 340: Hoy puedo estar libre de todo sufrimiento.



1. Padre, Te doy las gracias por el día de hoy y por la libertad que estoy seguro me ha de brindar. Hoy es un día santo, pues hoy Tu Hijo será redimido. Su sufrimiento ha terminado. Pues él oirá Tu Voz exhortándole a que busque la visión de Cristo por medio del perdón y se libere para siempre de todo sufrimiento. Gracias por el día de hoy, Padre mío. Vine a este mundo sólo para llegar a tener este día, así como la alegría y libertad que depara para Tu santo Hijo y para el mundo que él fabricó, el cual hoy se libera junto con él.


2. ¡Regocíjate hoy! 2¡Regocíjate! Hoy no hay cabida para nada que no sea alegría y agradecimiento. Nuestro Padre ha redimido a Su Hijo en este día. Ni uno solo de nosotros dejará de salvarse hoy. No habrá nadie que no esté a salvo del miedo ni nadie a quien el Padre no acoja en Su Regazo, despierto ahora en el Cielo, en el Corazón del Amor.


ORACIÓN:


¡Me regocijo, Padre!


Y te doy las gracias,

por la alegría de saber

que me has redimido

y  también a mis hermanos.

El miedo ya no será

la morada del Hijo de Dios, 

pues en tu regazo

he de habitar

desde ahora y 

para siempre

alejado del dolor.


¡Ya no hay sufrimiento!


Amén



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el ego?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/12-que-es-el-ego.html


viernes, 28 de noviembre de 2025

LECCIÓN 332: El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.



1. El ego forja ilusiones. La verdad desvanece sus sueños malvados con el brillo de su fulgor. La verdad nunca ataca. Sencillamente es. Y su presencia hace que la mente se aparte de las fantasías y despierte a lo real. El perdón invita a esta presencia a entrar y a ocupar el lugar que le corresponde en la mente. Sin el perdón, la mente se encuentra encadenada, creyendo en su propia futilidad. Mas con el perdón, la luz brilla a través del sueño de tinieblas, ofreciéndole esperanzas y proporcionándole los medios para que tome conciencia de la libertad que es su herencia.


2. Hoy no queremos volver a aprisionar al mundo. El miedo lo mantiene aprisionado. Mas Tu Amor nos ha proporcionado los medios para liberarlo. Padre, queremos liberarlo ahora. Pues cuando ofrecemos libertad se nos concede a nosotros. Y no queremos seguir presos cuando Tú nos ofreces la libertad.


ORACIÓN:


Elijo la verdad y me aparto

de las fantasías porque ya

no quiero “sueños malvados”

desatando mis miedos.


Elijo el “perdón” rompiendo

cadenas que aprisionan mi mente

y la mantienen dormida.


Elijo la paz, y la ofrezco

a mi hermano porque anhelo

su dicha durmiendo sus miedos.


Ya no quiero aprisionar al mundo

y me vuelvo a mi Padre que

me ofrece libertad.


¡Así sea!



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el ego?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/12-que-es-el-ego.html


lunes, 17 de noviembre de 2025

LECCIÓN 321: Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.



Antes de leer la lección ver: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es la Creación?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/11-que-es-la-creacion.html



1. No entendía lo que me podía hacer libre ni lo que era mi libertad o adónde ir a buscarla. Y así, Padre, busqué en vano hasta que oí Tu Voz dirigiéndome. Ahora no deseo seguir siendo mi propio guía. Pues la manera de encontrar mi libertad no es algo que yo haya ideado o que comprenda. Pero confío en Ti. Y me mantendré consciente de Ti que me concediste mi libertad por ser Tu santo Hijo. Tu Voz me dirige y veo que el camino que conduce hasta Ti por fin está libre y despejado. Padre, mi libertad reside únicamente en Ti. Padre, mi voluntad es regresar.


2. Hoy respondemos por el mundo, el cual será liberado junto con nosotros. ¡Qué alegría encontrar nuestra libertad por el inequívoco camino que nuestro Padre ha señalado! ¡Y cuán segura es la salvación de todo el mundo cuando nos damos cuenta de que sólo en Dios podemos encontrar nuestra libertad!


REFLEXIÓN:


Iniciamos el capítulo 11 titulado “¿Qué es la Creación?”. Quizás creemos saber lo que es,  pero aquí nos explican lo que en verdad es la Creación de Dios:


  • Es la suma de todos los pensamientos de Dios, que son inalterables con el paso del tiempo, y a su vez poseen todo el poder de su creador.

  • Es lo opuesto a todas las ilusiones porque es la verdad.

  • Es el santo Hijo de Dios, porque el Hijo participa en la Creación, y comparte con su Padre el poder de crear. 

  • Nosotros, los hijos de Dios, somos la Creación… El recuerdo de Dios se encuentra en nuestras mentes santas, que son conscientes de su unicidad y de su unión con su Creador. 


Entonces, si nosotros “somos la Creación” de Dios, es muy cierto lo que nos dicen en la lección de hoy:  nuestra libertad reside únicamente en Dios. Sólo nuestro Creador tiene en sus manos nuestra salvación, misma que nos otorga la libertad que un día perdimos cuando decidimos ver con los ojos del cuerpo, y quedar atrapados en las ilusiones de un mundo imaginario.


ORACIÓN:


Padre, guía mi camino para que transite los senderos que me otorgan libertad. Suelto todo aquello que me aparta de Ti, y me aferro a mi condición de Hijo Tuyo, para tener la certeza de que si te llamo, me responderás y estaré a salvo. Amén.


martes, 7 de octubre de 2025

LECCIÓN 280: ¿Qué límites podría imponerle yo al Hijo de Dios?



1. Aquel que Dios creó ilimitado es libre. Puedo inventar una prisión para él, mas sólo en ilusiones, no en la realidad. Ningún Pensamiento de Dios ha abandonado la Mente de su Padre; ningún Pensamiento de Dios está limitado en modo alguno; ningún Pensamiento de Dios puede dejar de ser eternamente puro. ¿Puedo acaso imponer límites al Hijo de Dios, cuando su Padre dispuso que fuese ilimitado y semejante a Él en libertad y amor?


2. Hoy quiero rendir honor a Tu Hijo, pues sólo así puedo encontrar el camino que me conduce hasta Ti. Padre, no le impondré límite alguno al Hijo que Tú amas y que creaste ilimitado. El honor que le rindo a él Te lo rindo a Ti, y lo que es para Ti es también para mí.


ORACIÓN:


Ilimitado y libre soy,

gozo de libertad y amor

y no hay prisiones que me retengan.

Mis pensamientos son los pensamientos de Dios.

y por eso son eternamente puros.


El camino que me conduce a mi Padre

es una ofrenda de honor y gloria 

que me lleva directo a su encuentro.

Soy el Hijo que Él ama y creó

y por eso en mí no hay límites

que impidan alcance la libertad.


¡Espíritu y Santo Hijo de Dios Soy!


Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


lunes, 6 de octubre de 2025

LECCIÓN 279: La libertad de la Creación garantiza la mía.



1. Se me ha prometido el fin de los sueños porque el Amor de Dios no abandonó a Su Hijo. Únicamente en sueños parece él estar aprisionado, en espera de una libertad futura, si es que ésta ha de llegar. Pero en realidad sus sueños ya se acabaron y la verdad ocupa su lugar. Ahora él es libre. ¿Por qué he de seguir esperando mi libertad encadenado, cuando ya he sido liberado de mis cadenas y Dios me ofrece la libertad ahora?


2. Hoy aceptaré Tus promesas y depositaré mi fe en ellas. Mi Padre ama a Aquel a Quien creó como Su Hijo. ¿Me negaría, entonces, los regalos que me hizo?


ORACIÓN: 


Padre, acepto tus promesas  y pongo mi fe inquebrantable en ellas.  Y ya que Tu amor es eternamente para mí, recibo los regalos que me haces para poder entregarlos de vuelta a mis hermanos. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


sábado, 4 de octubre de 2025

LECCIÓN 277: Que no aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé.



1. Tu Hijo es libre, Padre mío. Que no me imagine que lo he aprisionado con leyes que yo mismo inventé para que gobernasen el cuerpo. Él no está sujeto a ninguna de las leyes que he promulgado para ofrecerle más seguridad al cuerpo. Lo que cambia no puede alterar a Tu Hijo en absoluto. Él no es esclavo de ninguna de las leyes del tiempo. Es tal como Tú lo creaste porque no conoce otra ley que la del amor.


2. No adoremos ídolos ni creamos en ninguna ley que la idolatría quiera decretar para ocultar la libertad del Hijo de Dios. Él no está encadenado por nada excepto por sus propias creencias. Mas lo que él es, está mucho más allá de su fe en la esclavitud o en la libertad. Es libre por razón de Quién es su Padre. Y nada puede aprisionarlo a menos que la verdad de Dios pueda mentir y Dios pueda disponer engañarse a Sí Mismo.


REFLEXIÓN:


Somos libres, no hay leyes que nos aprisionen, pero nuestras propias creencias han forjado cadenas. Y somos libres no sólo  porque nuestro Padre nos hizo libres, sino porque somos creados a Su Imagen y Semejanza, y Él es un Dios de libertad. Y las leyes del  tiempo no nos esclavizan porque estamos gobernados por la ley del amor. Y si todo esto es verdad, ¿por qué, entonces, parece que cargamos grilletes? Porque al identificarnos con el cuerpo nos gobiernan las leyes del mundo, y allí sí hay cadenas. Pero somos espíritu, somos libres, somos santos hijos de Dios, y saberlo es suficiente para que nos aprisionen las leyes que nosotros mismos inventamos por creer que tan sólo somos un cuerpo.


Cuerpo y tiempo, o Espíritu y eternidad: ¡Ya sabemos cuál es nuestra elección!


ORACIÓN:


Padre, ser  tu hijo me otorga libertad. Suelto el dolor que emana de un pasado doloroso, y suelto los miedos  que provienen de un futuro incierto. Mi presente te pertenece porque ya no quiero ser esclavo de las leyes del tiempo. Que la certeza de que me gobiernan las leyes del Amor, me permita vivir en libertad. ¡Amén!



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


jueves, 17 de julio de 2025

LECCIÓN 198: Sólo mi propia condenación me hace daño.



*Introducción a las lecciones 181-200:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/introduccion-las-lecciones-181-200.html


1. El daño es imposible. Las ilusiones, no obstante, forjan ilusiones. Si puedes condenar, se te puede hacer daño. Pues habrás creído que puedes hacer daño, y el derecho que te prescribes puede ahora usarse contra ti, hasta que renuncies a él por ser algo sin valor, indeseable e irreal. La ilusión dejará entonces de tener efectos, y aquellos que parecía tener quedarán anulados. Entonces serás libre, pues la libertad es tu regalo y ahora puedes recibir el regalo que diste.


2. Condena y te vuelves un prisionero. Perdona y te liberas. Ésta es la ley que rige a la percepción. No es una ley que el conocimiento entienda, pues la libertad es parte de él. Por lo tanto, condenar es en realidad imposible. Lo que parece ser su influencia y sus efectos nunca tuvieron lugar. No obstante, tenemos que lidiar con ellos por un tiempo como si en realidad hubiesen tenido lugar. Las ilusiones forjan ilusiones. Excepto una. Pues el perdón es la ilusión que constituye la respuesta a todas las ilusiones.


3. El perdón desvanece todos los demás sueños, y aunque en sí es un sueño, no da lugar a más sueños. Todas las ilusiones, salvo ésta, no pueden sino multiplicarse de mil en mil. Pero con ésta, a todas las demás les llega su fin. El perdón representa el fin de todos los sueños porque es el sueño del despertar. No es en sí la verdad. No obstante, apunta hacia donde ésta se encuentra y nos guía con la certeza de Dios Mismo. Es un sueño en el que el Hijo de Dios despierta a su Ser y a su Padre, sabiendo que Ambos son Uno.


4. El perdón es el único camino que conduce más allá del desastre, del sufrimiento y, finalmente, de la muerte. ¿Cómo podría haber otro camino cuando éste es el plan de Dios Mismo? ¿Y por qué ibas a querer oponerte a él, combatirlo, hallarle mil faltas y buscar mil otras alternativas?


5. ¿No sería más sabio alegrarte de tener en tus manos la respuesta a tus problemas? ¿No sería más inteligente darle gracias a Aquel que te ofrece la salvación y aceptar Su regalo con gratitud? ¿Y no sería muestra de bondad para contigo mismo oír Su Voz y aprender las sencillas lecciones que Él desea enseñarte en lugar de tratar de ignorar Sus palabras y substituirlas por las tuyas?


6. Sus palabras darán resultado. Sus palabras salvarán. En Sus palabras yace toda la esperanza, bendición y dicha que se pueda alguna vez encontrar en esta tierra. Sus palabras proceden de Dios y te llegan con el amor del Cielo impreso en ellas. Los que oyen Sus palabras han oído el himno del Cielo. Pues éstas son las palabras en las que todas las demás finalmente se funden en una sola. Y al desaparecer ésta, la Palabra de Dios viene a ocupar su lugar, pues entonces será recordada y amada.


7. Este mundo parece tener muchos escondrijos donde la piedad no tiene sentido y el ataque parece estar justificado. Mas todos son uno: un lugar donde la muerte es la ofrenda que se le hace al Hijo de Dios así como a su Padre. Tal vez pienses que Ellos la han aceptado. Mas si miras de nuevo allí donde antes contemplaste Su sangre, percibirás en su lugar un milagro. ¡Qué absurdo creer que Ellos podían morir! ¡Qué absurdo creer que podías atacar! ¡Qué locura pensar que podías ser condenado y que el santo Hijo de Dios podía morir!


8. La quietud de tu Ser permanece impasible y no se ve afectada por semejantes pensamientos ni se percata de ninguna condenación que pudiera requerir perdón. Pues los sueños, sea cual fuere su clase, son algo ajeno y foráneo a la verdad. ¿Y qué otra cosa, sino la verdad, podría contener un pensamiento que edifica un puente hasta ella misma para transportar las ilusiones al otro lado?


9. Nuestras prácticas de hoy consisten en dejar que la libertad venga a establecer su morada en ti. La verdad deposita estas palabras en tu mente para que puedas encontrar la llave de la luz y permitir que a la obscuridad le llegue su fin:


Sólo mi propia condenación me hace daño. Sólo mi propio perdón me puede liberar.


No olvides hoy que toda forma de sufrimiento oculta algún pensamiento que niega el perdón. Y que no puede haber ningún tipo de dolor que el perdón no pueda sanar.


10. Acepta la única ilusión que proclama que en el Hijo de Dios no hay condenación y el Cielo será recordado instantáneamente, el mundo quedará olvidado junto con todas sus extrañas creencias, conforme la faz de Cristo aparezca por fin sin velo alguno en ese único sueño de perdón. Éste es el regalo que el Espíritu Santo tiene para ti de parte de Dios tu Padre. Deja que el día de hoy sea celebrado tanto en la tierra como en tu santo hogar. Sé benévolo con ambos, a medida que perdones las ofensas de las que pensaste que eran culpables, y ve tu inocencia irradiando sobre ti desde la faz de Cristo.


11. Ahora el silencio se extiende por todo el mundo. Ahora hay quietud allí donde antes había un frenético flujo de pensamientos sin sentido. Ahora una serena luz refulge sobre la faz de la tierra, que reposa tranquila en un dormir desprovisto de sueños. Y ahora lo único que queda sobre ella es la Palabra de Dios. Sólo eso puede percibirse por un instante más. Luego, los símbolos pasarán al olvido, y todo lo que creíste haber hecho desaparecerá por completo de la mente que Dios reconoce para siempre como Su único Hijo.


12. En él no hay condenación. Es perfecto en su santidad. No necesita pensamientos de misericordia. ¿Qué regalos se le pueden hacer cuando todo es suyo? ¿A quién podría ocurrírsele ofrecer perdón al Hijo de la Impecabilidad Misma, tan semejante a Aquel de Quien es Hijo, que contemplar al Hijo significa dejar de percibir y únicamente conocer al Padre? En esta visión del Hijo, tan fugaz que ni siquiera un instante media entre este singular panorama y la intemporalidad misma, contemplas la visión de ti mismo y luego desapareces para siempre en Dios.


13. Hoy nos aproximamos todavía más al final de todo lo que aún pretende interponerse entre esta visión y nuestra vista. Nos sentimos dichosos de haber llegado tan lejos, y reconocemos que Aquel que nos trajo hasta aquí no nos abandonará ahora. Pues nos quiere dar el don que Dios nos ha dado hoy por medio de Él. Éste es el momento de tu liberación. Ha llegado el momento. Ha llegado hoy.


REFLEXIÓN:


“Condena y te vuelves un prisionero. Perdona y te liberas. Ésta es la ley que rige a la percepción”.  El condenado nunca está  sólo, siempre está con su carcelero. ¿Quién es entonces el prisionero? ¿Está libre el custodio? A veces todo parece una ironía, y es entonces cuando algo nos despierta para mostrarnos la “supuesta realidad”.  La condena aprisiona, y el perdón libera. Vivimos en un mundo de ilusiones con las que tenemos que lidiar porque parecen reales, excepto “el perdón”, que “es la ilusión que constituye la respuesta a  todas las ilusiones”. Es la llave maestra que abre  todas las puertas que nos mantienen aprisionados, pero no es tan fácil de acceder a ella. Se necesita más que voluntad, porque cuando tenemos que enfrentar el “objeto del perdón”, la voluntad ya no es suficiente porque aparece el ego con todo su armamento para incitarnos a la lucha. Entonces, la voluntad sin humildad pierde la fuerza para acoger al “perdón” como la llave que nos libera de las cargas del resentimiento acumulado. Es lo mismo que nos dicen hoy:


“No sería más sabio alegrarte de tener en tus manos la respuesta a tus problemas? ¿No sería más inteligente darle gracias a Aquel que te ofrece la salvación y aceptar Su regalo con gratitud? ¿Y no sería muestra de bondad para contigo mismo oír Su Voz y aprender las sencillas lecciones que Él desea enseñarte en lugar de tratar de ignorar Sus palabras y substituirlas por las tuyas?”.


Es humildad oír la voz de Aquel que nos ama y nos ofrece la salvación. Es humildad “oír Su Voz y aprender las sencillas lecciones” que desea enseñarnos. Es humildad no “ignorar Sus palabras” en vez de sustituirlas por las nuestras.


Sin humildad hay condenación, y sin perdón no hay libertad. Y para que el ego no sea nuestro verdugo debemos aceptar “la única ilusión que proclama que en el Hijo de dios no hay condenación”:  ¡El perdón!


ORACIÓN:


Padre, acepto el regalo del “perdón” que me ofreces a través del Espíritu Santo. Qué la benevolencia que procede de Ti, me impida ver  la culpa en mi hermano porque anhelo ver la inocencia en mí, irradiando desde la faz de Cristo. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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