Powered By Blogger
Mostrando las entradas con la etiqueta Percepción. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Percepción. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de noviembre de 2025

LECCIÓN 314: Busco un futuro diferente del pasado.



1. De una nueva percepción del mundo nace un futuro muy diferente del pasado. El futuro se ve ahora simplemente como una extensión del presente. Los errores del pasado no pueden ensombrecerlo, de manera que el miedo ha perdido sus ídolos e imágenes y, al no tener forma, deja de tener efectos. La muerte no podrá reclamar ahora el futuro, pues ahora la vida se ha convertido en su objetivo y todos los medios necesarios para su logro se proveen gustosamente. ¿Quién podría lamentarse o sufrir cuando el presente ha sido liberado y su seguridad y paz se extienden hasta un futuro tranquilo y lleno de júbilo?


2. Padre, cometimos errores en el pasado, pero ahora elegimos valernos del presente para ser libres. Ponemos el futuro en Tus Manos y dejamos atrás nuestros errores pasados, seguros de que Tú cumplirás las promesas que nos haces en el presente y de que bajo su santa luz dirigirás el futuro.


ORACIÓN:


Sí, Padre,

pongo mi vida en Tus Manos

dejo atrás el pasado

y me aferro a Tus promesas.


La paz reina,

no hay tristeza

y una nueva percepción

me muestra un futuro 

tranquilo y jubiloso.


Creo en Ti

en Tus Promesas

y en que Tu Voluntad

es la única certeza

de un futuro diferente

del doloroso pasado.


¡Amén!



Lecturas complementarias:

SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


domingo, 9 de noviembre de 2025

LECCIÓN 313: Que venga a mí ahora una nueva percepción.



1. Padre, hay una visión que ve todas las cosas sin mancha alguna de pecado, lo cual indica que el miedo ha desaparecido y que en su lugar se ha invitado al amor. Y éste vendrá dondequiera que se le invite. Esta visión es Tu regalo. Los ojos de Cristo contemplan un mundo perdonado. Ante Su vista todos los pecados del mundo quedan perdonados, pues Él no ve pecado alguno en nada de lo que contempla. Que Su verdadera percepción venga a mí ahora para poder despertar del sueño de pecado y ver mi impecabilidad en mi interior, la cual Tú has conservado completamente inmaculada en el altar a Tu santo Hijo, el Ser con Quien quiero identificarme.


2. Contemplémonos hoy los unos a los otros con los ojos de Cristo. ¡Qué bellos somos! ¡Cuán santos y amorosos! Hermano, ven y únete a mí hoy. Salvamos al mundo cuando nos unimos. Pues en nuestra visión el mundo se vuelve tan santo como la luz que mora en nosotros.


REFLEXIÓN:


Cristo me muestra el camino que conduce al mundo perdonado. Y sólo si veo con los ojos de Cristo puedo ver el mundo como Él lo contempla:


Te contemplo, hermano, con los ojos de Cristo.

Veo tu belleza y entiendo mi grandeza.

Tu santidad se asoma al contemplarte

y sólo puedo sentir y expresar amor.


Unámonos hoy en el Amor de Cristo

y salvemos al mundo del dolor.


Qué venga a ti y a mí, ahora,

una nueva percepción,

para que podamos ver

un mundo perdonado.


Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


sábado, 8 de noviembre de 2025

LECCIÓN 312: Veo todas las cosas como quiero que sean.



1. La percepción se deriva de los juicios. Habiendo juzgado, vemos, por lo tanto, lo que queremos contemplar. Pues el único propósito de la vista es ofrecernos lo que queremos ver. Es imposible pasar por alto lo que queremos ver o no ver lo que hemos decidido contemplar. ¡Cuán inevitablemente, pues, se alza el mundo real ante la santa visión de aquel que acepta el propósito del Espíritu Santo como aquello que desea ver! No puede dejar de contemplar lo que Cristo quiere que vea ni de amar con el Amor de Cristo lo que contempla.


2. Mi único propósito hoy es contemplar un mundo liberado, libre de todos los juicios que he emitido. Padre, esto es lo que Tu Voluntad dispone para mí hoy, por lo tanto, no puede sino ser mi objetivo también.


REFLEXIÓN:


Si queremos ver la realidad tenemos que aceptar “el propósito del Espíritu Santo” como aquello que deseamos ver. Sólo así estaremos contemplando lo que Cristo quiere que veamos, y amándolo a Su manera.  Entonces, si no hay juicios es porque ya no estamos haciendo uso de los sentidos corporales para percibir la realidad, misma que no estaríamos viendo realmente, sino más bien el mundo ilusorio,


Nos unimos al propósito de hoy que es  “contemplar un mundo liberado” de los juicios que hemos emitido durante nuestra vida. Y si esa es la Voluntad de Dios para nuestro bienestar, que así sea. Y que con la ayuda de Su Gracia, nuestro perfecto amor se manifieste en el mundo.


¡Amén!



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


viernes, 31 de octubre de 2025

LECCIÓN 304: Que mi mundo no nuble la visión de Cristo.



1. Sólo puedo nublar mi santa visión si permito que mi mundo se entrometa en ella. Y no puedo contemplar los santos panoramas que Cristo contempla a menos que utilice Su visión. La percepción es un espejo, no un hecho. Y lo que contemplo es mi propio estado de ánimo reflejado fuera. Quiero bendecir el mundo contemplándolo a través de los ojos de Cristo. Y veré las señales inequívocas de que todos mis pecados me han sido perdonados.


2. Tú me conduces de las tinieblas a la luz y del pecado a la santidad. Que perdone para así recibir la salvación del mundo. Ése es Tu regalo, Padre mío, que se me concede para que se lo ofrezca a Tu santo Hijo, de manera que él pueda hallar Tu recuerdo, así como el de Tu Hijo tal como Tú lo creaste.


REFLEXIÓN:


Aquí hay una  gran verdad que a veces cuesta aceptar: “La percepción es un espejo, no un hecho. Y lo que contemplo es mi propio estado de ánimo reflejado fuera.”.  Lo que vemos al juzgar, es lo que somos. Cuando juzgo me condeno. Ya lo hemos entendido, y ahora sólo nos queda ponerlo en práctica. Por eso ver a través de los ojos de Cristo nos libera de la percepción. Y el perdón se hace necesario, porque como nos dijeron tiempo atrás, es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos. Y al saberlo se nos vino abajo el orgullo y la prepotencia, porque estábamos acostumbrados a suponer que perdonar nos hacía más grandes que la persona a la que perdonábamos. Eso nos mantenía en las tinieblas nublando “la visión de Cristo.”.


ORACIÓN:


Padre, me dejo conducir porque quiero alcanzar la santidad. Perdono porque acepto el regalo que me ofreces: Que el mundo se salve y que Cristo gobierne para saber que “todos mis pecados han sido perdonados.”.  Amén.



Lecturas  complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Segundo Advenimiento?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/9-que-es-el-segundo-advenimiento.html


lunes, 30 de junio de 2025

LECCIÓN 181: Confío en mis hermanos, que son uno conmigo.



*Introducción a las lecciones 181-200:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/introduccion-las-lecciones-181-200.html


1. Confiar en tus hermanos es esencial para establecer y sustentar tu fe en tu capacidad para trascender tus dudas y la falta de absoluta convicción en ti mismo. Cuando atacas a un hermano, estás proclamando que está limitado por lo que tú has percibido en él. No estás viendo más allá de sus errores. Por el contrario, éstos se exageran, convirtiéndose en obstáculos que te impiden tener conciencia del Ser que se encuentra más allá de tus propios errores, así como de sus aparentes pecados y de los tuyos.


2. La percepción tiene un enfoque. Eso es lo que le da consistencia a lo que ves. Cambia de enfoque, y lo que contemples consecuentemente cambiará. Ahora se produce un cambio en tu visión para apoyar la intención que ha reemplazado a la que antes tenías. Deja de concentrarte en los pecados de tu hermano y experimentarás la paz que resulta de tener fe en la impecabilidad. El único apoyo que esta fe recibe procede de lo que ves en otros más allá de sus pecados. Pues sus errores, si te concentras en ellos, no son sino testigos de tus propios pecados. Y no podrás sino verlos, lo cual te impedirá ver la impecabilidad que se encuentra más allá de ellos.


3. Por consiguiente, en nuestras prácticas de hoy, lo primero que vamos a hacer es dejar que todos esos insignificantes enfoques den paso a la gran necesidad que tenemos de que nuestra impecabilidad se haga evidente. Damos instrucciones a nuestras mentes para que, por unos breves momentos, eso y sólo eso, sea lo que busquen. No nos preocupamos por nuestros objetivos futuros. Y lo que vimos un instante antes no será motivo de preocupación para nosotros dentro de este lapso de tiempo en el que nuestra práctica consiste en cambiar de intención. Buscamos únicamente la inocencia, nada más. Y la buscamos sin interesarnos por nada que no sea el ahora.


4. Uno de los mayores obstáculos que ha impedido tu éxito ha sido tu dedicación a metas pasadas y futuras. El que las metas que propugna este curso sean tan extremadamente diferentes de las que tenías antes ha sido motivo de preocupación para ti. Y también te has sentido consternado por el pensamiento restrictivo y deprimente de que, aunque llegaras a tener éxito, volverías inevitablemente a perder el rumbo.


5. ¿Por qué habría de ser esto motivo de preocupación? Pues el pasado ya pasó y el futuro es tan sólo algo imaginario. Preocupaciones de esta índole no son sino defensas para impedir que cambies ahora el enfoque de tu percepción. Nada más. Dejemos a un lado estas absurdas limitaciones por un momento. No vamos a recurrir a creencias pasadas ni a dejar que lo que vayamos a creer en el futuro nos estorbe ahora. Damos comienzo a nuestra sesión de práctica con un solo objetivo: ver la impecabilidad que mora dentro de nosotros.


6. Reconoceremos que hemos perdido de vista este objetivo si de alguna manera la ira se interpone en nuestro camino. Y si se nos ocurre pensar en los pecados de un hermano, nuestro restringido enfoque nublará nuestra vista y hará que volvamos los ojos hacia nuestros propios errores, los cuales exageraremos y llamaremos “pecados”. De modo que, por un breve intervalo, de surgir tales obstáculos, los transcenderemos sin ocuparnos del pasado o del futuro, dando instrucciones a nuestras mentes para que cambien su enfoque, según decimos:


No es esto lo que quiero contemplar.

Confío en mis hermanos, que son uno conmigo.


7. Y nos valdremos asimismo de este pensamiento para mantenernos a salvo a lo largo del día. No estamos interesados en metas a largo plazo. Conforme cada uno de los obstáculos nuble la visión de nuestra impecabilidad, lo único que nos interesará será poner fin, por un instante, al dolor que de concentrarnos en el pecado experimentaríamos, y que de no corregirlo, persistiría.


8. No vamos en pos de fantasías. Pues lo que procuramos contemplar está realmente ahí. Y conforme nuestro enfoque se extienda más allá del error, veremos un mundo completamente libre de pecado. Y cuando esto sea lo único que queramos ver y lo único que busquemos en nombre de la verdadera percepción, los ojos de Cristo se volverán inevitablemente los nuestros. El Amor que Él siente por nosotros se volverá también el nuestro. Esto será lo único que veremos reflejado en el mundo, así como en nosotros mismos.


9. El mundo que una vez proclamó nuestros pecados se convierte ahora en la prueba de que somos incapaces de pecar. Y nuestro amor por todo aquel que contemplemos dará testimonio de que recordamos al santo Ser que no conoce el pecado y que nunca podría concebir nada que no compartiese Su impecabilidad. Éste es el recuerdo que queremos evocar hoy cuando consagramos nuestras mentes a la práctica. No miramos ni hacia adelante ni hacia atrás. Miramos directamente al momento presente. Y depositamos nuestra fe en la experiencia que ahora pedimos. Nuestra impecabilidad no es sino la Voluntad de Dios. En este instante nuestra voluntad dispone lo mismo que la Suya.


REFLEXIÓN:


Cuando leí esta frase sólo vino a mi mente Jesús, como él único modelo que tenemos que seguir para comprender las enseñanzas de UCDM:


“Deja de concentrarte en los pecados de tu hermano y experimentarás la paz que resulta de tener fe en la impecabilidad…. Pues sus errores, si te concentras en ellos, no son sino testigos de tus propios pecados”.


 Jesús, en su paso por la tierra, nunca vio pecado alguno en nadie y por eso no juzgó. Y ¿cómo iba a juzgar si no había pecado en Él? Él era la inocencia misma.  Ni siquiera señaló a las personas que lo condenaron y lo crucificaron, porque las primeras palabras que pronunció en la cruz fueron de total benevolencia: 


“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen… ”. (Lucas 23:34).


Siempre inocente de todo lo que se le acusó, jamás vio pecado en ninguno de sus acusadores. Tampoco vio pecado en las personas que le llevaron para sanar, porque en ese entonces  la creencia era que la enfermedad era producto del pecado de la persona, o del pecado de sus padres.  Y precisamente en Juan 9: 1-3, vemos como Jesús lo confirma:


“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?  Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.


Por eso nos dicen que “la percepción tiene un enfoque”, y es lo que le da forma a lo que vemos, y al cambiarlo, lo que contemplemos también cambiará. La percepción de los discípulos cambió totalmente con la explicación de Jesús, porque ellos estaban viendo pecado en el ciego de nacimiento, y nuestra percepción también cambia cuando somos receptivos a estas enseñanzas.


Y nos confronta el saber que al concentrarnos en los errores de nuestros hermanos, estamos siendo testigos de nuestros propios pecados. Es obvio, somos un reflejo, y tanto lo positivo como lo negativo que veo en mis hermanos me está mostrando lo que soy, o el potencial de lo que puedo ser.


Entonces hoy se nos pide que busquemos “la inocencia”, la cual no la podemos encontrar en el pasado o en el futuro, sino en el presente, porque la causa de nuestros mayores males y por lo que no perdonamos, o por lo que condenamos, es por recordar lo que alguien nos dijo o nos hizo en el pasado, o por imaginar lo que nos puede hacer o decir en el futuro. 


En el presente tengo la oportunidad de ver la “inocencia” de ese hermano que hace un día me dijo algo que me dolió, y fue ayer que lo dijo, y hoy no está diciendo lo mismo, ni siquiera está a mi lado, pero como me empeño en recordar lo que dijo ayer, o suponer que lo volverá a hacer, entonces lo juzgo, lo condeno, y le adjudico castigos: ¡Pecador! ¡Culpable! ¡Malvado!


Sí, tiene sentido que nos insistan en contemplar la inocencia de nuestro hermano en el "instante presente”, porque el “ahora” es una oportunidad para comenzar de nuevo, sin rencores, sin recuerdos, y porque soy impecable en la medida en que veo la impecabilidad de mi hermano.


ORACIÓN:


Padre, acepto confiar en mis hermanos, que son uno conmigo, porque mi impecabilidad es Tu Voluntad. Permite que el amor que hoy ofrezca a todo hermano que contemple, sea el testimonio de que Jesús es mi modelo a seguir, y de que ya no deseo concentrarme en los “pecados” de mis hermanos porque quiero experimentar la paz. Amén.


lunes, 24 de marzo de 2025

Lección 83 (Repaso lecciones 65 y 66)



Segundo Repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segundo-repaso-introduccion.html


Hoy repasamos estas ideas


1. (65) Mi única función es la que Dios me dio.


No tengo otra función salvo la que Dios me dio. Este reconocimiento me libera de todo conflicto porque significa que no puedo tener metas conflictivas. Al tener un solo propósito, siempre estoy seguro de lo que debo hacer, de lo que debo decir y de lo que debo pensar. Cualquier duda no puede sino desaparecer cuando reconozco que mi única función es la que Dios me dio.


2. Las aplicaciones más concretas de esta idea podrían hacerse con las siguientes variaciones:


Mi percepción de esto no altera mi función.

Esto no me confiere una función distinta de la que Dios me dio.

No me valdré de esto para justificar una función que Dios no me dio.


3. (66) Mi función y mi felicidad son una.


Todas las cosas que proceden de Dios son una. Proceden de la Unicidad y tienen que ser recibidas cual una sola. Desempeñar mi función es mi felicidad porque ambas cosas proceden de la misma Fuente. Y debo aprender a reconocer lo que me hace feliz, si es que he de encontrar la felicidad.


4. Algunas variaciones útiles para aplicar concretamente esta idea podrían ser:


Esto no puede separar mi felicidad de mi función.

La unidad que existe entre mi felicidad y mi función no se ve afectada en modo alguno por esto.

Nada, incluido esto, puede justificar la ilusión de que puedo ser feliz si dejo de cumplir mi función.


REFLEXIÓN: 


Dios nos ha asignado una tarea, una responsabilidad, o una función, que es como nos enseña UCDM, cuya meta es liberarnos del conflicto. Esta función es nuestro único propósito que nos da la seguridad de ir por el camino correcto, o como nos dicen hoy: “siempre estoy seguro de lo que debo hacer, de lo que debo decir y de lo que debo pensar”.  Cuando tengamos dudas es una señal de que no hemos reconocido la función que Dios nos dio. La felicidad, al contrario, es una señal de que hemos reconocido nuestra función porque ambas proceden de la misma “Fuente”. 


Luego de repasar las lecciones y escribir esto, me preguntaba ¿qué es la felicidad? y ¿qué la diferencia de la alegría? Sabemos que la alegría es un estado pasajero que surge cuando algo sale bien en nuestra vida, cuando recibimos un regalo, cuando recibimos buenas noticias, cuando a un ser querido le acontece algo bueno, etc. La felicidad deberá ser entonces un estado permanente o duradero, que no depende de que nos sucedan cosas buenas, sino más bien de la aceptación de nuestra vida tal como es.  O quizás, la felicidad es un estado que sólo conseguiremos después de trascender y despojarnos de este cuerpo físico, porque estamos de paso y nuestro hogar está allí donde Dios permanece esperándonos. ¿Es acaso la alegría un asomo de felicidad? Tal vez por vivir en un mundo que cambia constantemente, experimentamos la alegría de la misma manera, para poder sobrellevar este lugar mientras alcanzamos nuestro estado original que nos otorga la verdadera felicidad.  Cumplir nuestro propósito nos da la felicidad, que seguramente se experimentará de verdad si también soltamos los apegos, pues quien tiene apegos no puede ser feliz.


ORACIÓN:


Padre, me has dado una función que me libera de los conflictos y me otorga la verdadera felicidad. Permite que mi tránsito por este mundo esté guiado por el reconocimiento de mi propósito, para que la duda no me aleje de ser parte de Tu Unicidad. Amén.


lunes, 24 de febrero de 2025

LECCIÓN 55 (Repaso lecciones 21-25)



Primer repaso: Importante leer la introducción.

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/introduccion-primer-repaso.html


El repaso de hoy incluye lo siguiente:


1. (21) Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.


Lo que ahora veo no son sino signos de enfermedad, desastre y muerte. Esto no puede ser lo que Dios creó para Su Hijo bienamado. El hecho en sí de que vea tales cosas demuestra que no entiendo a Dios. Por lo tanto, tampoco entiendo a Su Hijo. Lo que veo me muestra que no sé quién soy. Estoy decidido a ver los testigos de la verdad en mí, en vez de aquellos que me muestran una ilusión de mí mismo.


2. (22) Lo que veo es una forma de venganza.


El mundo que veo no es en modo alguno la representación de pensamientos amorosos. Es un cuadro en el que todo se ve atacado por todo. Es cualquier cosa menos un reflejo del Amor de Dios y del de Su Hijo. Son mis propios pensamientos de ataque los que dan lugar a este cuadro. Mis pensamientos amorosos me librarán de esta percepción del mundo y me brindarán la paz que Dios dispuso que yo tuviese.


3. (23) Puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensamientos de ataque.


En esto y sólo en esto, radica la salvación. Si no albergase pensamientos de ataque no podría ver un mundo de ataque. A medida que el perdón permita que el amor retorne a mi conciencia, veré un mundo de paz, seguridad y dicha. Y esto es lo que elijo ver en lugar de lo que ahora contemplo.


4. (24) No percibo lo que más me conviene.


¿Cómo podría reconocer lo que más me conviene si no sé quién soy? Lo que creo que más me convendría no haría sino atarme aún más al mundo de las ilusiones. Estoy dispuesto a seguir al Guía que Dios me ha dado para descubrir qué es lo que más me conviene, reconociendo que no puedo percibirlo por mi cuenta.


5. (25) No sé cuál es el propósito de nada.


Para mí, el propósito de todas las cosas es probar que las ilusiones que abrigo con respecto a mí mismo son reales. Para eso es para lo que trato de usar a todo el mundo y todas las cosas. Para eso es para lo que creo que es el mundo. Por lo tanto, no reconozco su verdadero propósito. El propósito que le he asignado ha dado lugar a una imagen aterradora del mismo. Quiero que mi mente se vuelva receptiva al verdadero propósito del mundo renunciando al que le he asignado, y descubrir la verdad acerca de él.


REFLEXIÓN:


Hoy podríamos crear una frase coherente con los títulos de las lecciones de repaso:


“Estoy decidido a ver las cosas de otra manera porque lo que veo es una forma de venganza. Puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensamientos de ataque ya que de lo contrario no podré percibir lo que más me conviene. Cómo no sé cuál es el propósito de nada aceptaré que mi mente se vuelva receptiva al verdadero propósito del mundo, renunciando al propósito que le he asignado, y de esa manera poder descubrir la verdad acerca de él”.


Con este pequeño ejercicio se puede ver la coherencia implícita en las enseñanzas de UCDM. Si estamos receptivos nuestra mente se despierta y podemos comprender más fácilmente la lógica de las cosas, incluso de lo que parece que no la tiene. No es este el caso, pero no es tan fácil aceptar que la mayor parte de nuestra vida hemos estado viviendo en medio de una irrealidad creada por nosotros mismos, y por eso siempre insisto en que la forma de corregir esto es actuar con la inocencia de un niño que está aprendiendo; y ese niño no  tiene pensamientos preconcebidos y por eso no juzga nada de lo que, ve, oye y experimenta con sus cinco sentidos físicos. Simplemente abre su corazón y aprende.


ORACIÓN:


Padre, hoy decido ver las cosas de otra manera porque lo que veo me causa temor. Renuncio a los pensamientos de ataque y acepto seguir al Guía que me has dado para encontrar el verdadero propósito del mundo y así poder descubrir la verdad acerca de él. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

Lo más visto