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sábado, 8 de noviembre de 2025

LECCIÓN 312: Veo todas las cosas como quiero que sean.



1. La percepción se deriva de los juicios. Habiendo juzgado, vemos, por lo tanto, lo que queremos contemplar. Pues el único propósito de la vista es ofrecernos lo que queremos ver. Es imposible pasar por alto lo que queremos ver o no ver lo que hemos decidido contemplar. ¡Cuán inevitablemente, pues, se alza el mundo real ante la santa visión de aquel que acepta el propósito del Espíritu Santo como aquello que desea ver! No puede dejar de contemplar lo que Cristo quiere que vea ni de amar con el Amor de Cristo lo que contempla.


2. Mi único propósito hoy es contemplar un mundo liberado, libre de todos los juicios que he emitido. Padre, esto es lo que Tu Voluntad dispone para mí hoy, por lo tanto, no puede sino ser mi objetivo también.


REFLEXIÓN:


Si queremos ver la realidad tenemos que aceptar “el propósito del Espíritu Santo” como aquello que deseamos ver. Sólo así estaremos contemplando lo que Cristo quiere que veamos, y amándolo a Su manera.  Entonces, si no hay juicios es porque ya no estamos haciendo uso de los sentidos corporales para percibir la realidad, misma que no estaríamos viendo realmente, sino más bien el mundo ilusorio,


Nos unimos al propósito de hoy que es  “contemplar un mundo liberado” de los juicios que hemos emitido durante nuestra vida. Y si esa es la Voluntad de Dios para nuestro bienestar, que así sea. Y que con la ayuda de Su Gracia, nuestro perfecto amor se manifieste en el mundo.


¡Amén!



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


domingo, 14 de septiembre de 2025

LECCIÓN 257: Que no me olvide de mi propósito.



1. Si me olvido de mi objetivo no podré sino estar confundido e inseguro acerca de qué soy y, por consiguiente, mis acciones no podrán sino ser conflictivas. Nadie puede estar al servicio de objetivos contradictorios y servirlos bien. Tampoco puede desenvolverse sin que se abata sobre él una profunda angustia y depresión. Resolvamos hoy, por lo tanto, recordar lo que realmente queremos para así poder unificar nuestros pensamientos y acciones de manera que tengan sentido y llevar a cabo únicamente lo que Dios quiere que hagamos este día.


2. Padre, el perdón es el medio que Tú elegiste para nuestra salvación. Que no olvidemos hoy que no tenemos otra voluntad que la Tuya. Por lo tanto, nuestro propósito tiene asimismo que ser el Tuyo si es que hemos de alcanzar la paz que dispusiste para nosotros.


REFLEXIÓN:


El “perdón” es el eje de la salvación. Y el “perdón” es la voluntad de Dios, y por lo tanto también es nuestra voluntad. 


“Perdonar” significa “dar”. Eso dice su etimología:  su origen es la palabra latina “perdonare”: el prefijo “per” significa “a través de”, y el verbo “donare” significa “dar”. Estamos dando algo de nosotros mismos, y a la vez estamos soltando, liberando. Y eso que damos nos libera, y también libera a quien se lo damos porque “Somos Uno”. Mi hermano es mi reflejo y me muestra lo que soy y por eso no tiene sentido el rencor. ¿Cómo me voy a juzgar a mí mismo? ¿Cómo me voy a odiar a mí mismo? Ya lo sabemos, y es tiempo de ponerlo en práctica. Y no es necesario buscar la manera de hacerlo, porque la propia vida nos pone en circunstancias de aplicar lo aprendido. ¡Ojala que no reprobemos! ¡Ojalá que sea más grande nuestro amor y nuestras ganas de hacer la Voluntad de Dios, que el acoso del ego que nos empuja a guardar rencor!


ORACIÓN:


Padre, si Tú elegiste el “perdón” como el medio para salvarnos, ¿quién soy yo para oponerme a Tu Voluntad? Yo acepto Tus designios como mis propios designios, y te pido la fuerza y la constancia para cumplir con este “propósito” porque anhelo alcanzar Tu Paz. Amén.


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el pecado?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/4-que-es-el-pecado.html



martes, 26 de agosto de 2025

LECCIÓN 238: La salvación depende de mi decisión.



1. Padre, Tu confianza en mí ha sido tan grande que debo ser digno de ella. Tú me creaste y me conoces tal como soy. Y así, pusiste en mis manos la salvación de Tu Hijo y dejaste que dependiera de mi decisión. ¡Cuán grande debe ser Tu Amor por mí! Y mi santidad debe ser asimismo inexpugnable para que hayas puesto a Tu Hijo en mis manos con la certeza de que Aquel que es parte de Ti y también de mí, puesto que es mi Ser, está a salvo.


2. Y así, hoy volvemos a hacer otra pausa para pensar en lo mucho que nos ama nuestro Padre. Y cuán querido sigue siendo para Él Su Hijo, quien fue creado por Su Amor y en quien el Amor de su Padre alcanza Su plenitud.


ORACIÓN:


Padre, gracias por Tu Amor y confianza al poner “en mis manos la salvación de Tu Hijo”. Has dispuesto todo a mi favor para que pueda cumplir con el propósito por el que vine a este mundo. Si en algún momento pierdo la fe y desfallezco, permite que Tu Gracia y Poder me den la fuerza para sostenerme ya que la “salvación depende de mi decisión”. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


domingo, 24 de agosto de 2025

LECCIÓN 236: Gobierno mi mente, la cual sólo yo debo gobernar.



1. Tengo un reino que gobernar. Sin embargo, a veces no parece que yo sea su rey en absoluto, sino que parece imponerse sobre mí y decirme qué debo pensar, cómo debo actuar y cómo debo sentirme. No obstante, se me ha dado para que sirva cualquier propósito que yo perciba en ella. La única función de mi mente es servir. Hoy la pongo al servicio del Espíritu Santo para que Él la use como mejor Le parezca. De esta manera, soy yo quien la dirige, ya que sólo yo la puedo gobernar. Y así la dejo en libertad para que haga la Voluntad de Dios.


2. Padre, hoy mi mente está abierta para recibir Tus Pensamientos, pero cerrada a cualquier otro pensamiento que no proceda de Ti. Gobierno mi mente y te la ofrezco a Ti. Acepta mi regalo, pues es el que Tú me hiciste a mí.


REFLEXIÓN:


¡Qué hermosa revelación! “La única función de mi mente es servir”. Quizás ya lo habíamos escuchado, pero como cada instante es una oportunidad para estar en presente, entonces este instante santo trae un regalo que nos recuerda que nuestra mente se nos dio para servir, y que se la entregamos al “Espíritu Santo para que él la use como mejor le parezca”, y así tendremos la certeza de que gobernada nuestra mente de esta manera siempre se hará la “Voluntad de Dios”.


ORACIÓN:


Padre, con la asistencia del Espíritu Santo, podré gobernar el reino que me diste, y además tendré la certeza de que Tu Voluntad y la mía siempre serán una. Que cada propósito que yo perciba en mi mente esté inspirado por  pensamientos que únicamente procedan de Ti. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


jueves, 14 de agosto de 2025

LECCIÓN 226: Mi hogar me aguarda. Me apresuraré a llegar a él.



1. Puedo abandonar este mundo completamente si así lo decido. No mediante la muerte, sino mediante un cambio de parecer con respecto a su propósito. Si creo que tal como lo veo ahora tiene valor, así seguirá siendo para mí. Mas si tal como lo contemplo no veo nada de valor en él, ni nada que desee poseer ni ninguna meta que anhele alcanzar, entonces ese mundo se alejará de mí. Pues no habré intentado reemplazar la verdad con ilusiones.


2. Padre, mi hogar aguarda mi feliz retorno. Tus Brazos están abiertos y oigo Tu Voz. ¿Qué necesidad tengo de prolongar mi estadía en un lugar de vanos deseos y de sueños frustrados cuando con tanta facilidad puedo alcanzar el Cielo?


REFLEXIÓN:


Puedo tomar la decisión de dejar el miedo a un lado y abandonar este mundo “mediante un cambio de parecer con respecto a su propósito”.  Si creo en lo que me dicen hoy y lo hago, mi vida podría cambiar radicalmente y dejaría de valorar el mundo de ilusiones en el que me encuentro, y la verdad desplazaría a las ilusiones para mostrarme el camino de regreso a mi hogar. 


ORACIÓN: 

Padre, dame Tú la fuerza para hacer un cambio en mi vida y encaminar mi propósito al encuentro con Tu Voluntad, y que no es otro que el feliz retorno a mi verdadero hogar. Quiero alcanzar el Cielo donde Tú habitas eternamente. Amén.


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el perdón:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/1-que-es-el-perdon.html

martes, 25 de marzo de 2025

Lección 84 (Repaso lecciones 67 y 68)



Segundo Repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segundo-repaso-introduccion.html


Éstas son las ideas para el repaso de hoy:


1. (67) El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.


He sido creado a semejanza de mi Creador. No puedo sufrir, no puedo experimentar pérdidas y no puedo morir. No soy un cuerpo. Hoy quiero reconocer mi realidad. No adoraré ídolos ni exaltaré el concepto que he forjado de mí mismo para reemplazar a mi Ser. He sido creado a semejanza de mi Creador. El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.


2. Las siguientes variaciones te pueden resultar útiles para las aplicaciones concretas de la idea:


Que no vea en esto una ilusión de mí mismo.

Mientras contemplo esto, quiero recordar a mi Creador.

Mi Creador no creó esto como yo lo estoy viendo.


3. (68) El amor no abriga resentimientos.


Los resentimientos son algo completamente ajeno al amor. Los resentimientos atacan al amor y obscurecen su luz. Si abrigo resentimientos estoy atacando al amor y, por ende, atacando mi Ser. De este modo, mi Ser se vuelve un extraño para mí. Estoy decidido a no atacar a mi Ser hoy, de manera que pueda recordar Quién soy.


4. Estas variaciones de la idea te resultarán útiles para las aplicaciones concretas:


Esto no justifica el que niegue a mi Ser.

No me valdré de esto para atacar al amor.

No dejaré que esto me tiente a atacarme a mí mismo.


REFLEXIÓN:


Hoy vino a mi mente la frase: “hemos sido enviados”. Sí, cuando  estaba leyendo que hemos sido creados a semejanza de nuestro creador, que no podemos sufrir, que no podemos experimentar pérdidas y que no podemos morir porque no somos cuerpo, es porque  “fuimos enviados” a un mundo donde era necesario tener un cuerpo para poder ser parte de él, pero por alguna razón, que tal vez no es necesario comprender, perdimos la memoria de quiénes éramos, de dónde veníamos, y cuál era nuestra misión. Y si no recordamos todo esto, es porque necesitamos de un poco de humildad  para cumplir con nuestro propósito en este mundo, y por eso para darnos un aliento nos recuerdan que el “Amor” nos creó a semejanza de “Sí Mismo”, y es una forma de reconfortar nuestro espíritu abatido por tantas desilusiones, por tanto sufrimiento, y por sentirnos perdidos en un mundo que no nos ofrece la paz que alguna vez conocimos antes de ser enviados. Y cuando nos dicen que “el amor no abriga resentimientos” no sólo nos están mostrando que éstos nos alejan del amor porque son sentimientos contrarios, sino que nos  recuerdan que somos, esencialmente, amor, porque el mismo “Amor” nos creó, y nos envió con una única misión, igual para todos, sin importar qué dones vamos a desarrollar  cada uno para lograrlo: Propagar el amor.


ORACIÓN:


Padre, me creaste a Tu imagen y semejanza, y en el camino he forjado ilusiones que me han apartado de encontrar mi verdadero propósito en este mundo. Que por la gracia de llamarme tu hijo, pueda encontrar el camino de regreso al Amor. Amén.


martes, 11 de marzo de 2025

LECCIÓN 70: Mi salvación procede de mí.



1. Toda tentación no es más que una variante de la tentación básica de no creer la idea de hoy. La salvación parece proceder de cualquier parte excepto de ti. Lo mismo se puede decir del origen de la culpa. Tú no crees que la culpa y la salvación estén en tu mente y sólo en tu mente. Cuando te des cuenta de que la culpa es sólo una invención de la mente, te darás cuenta también de que la culpa y la salvación tienen que encontrarse en el mismo lugar. Al entender esto te salvas.


2. El aparente costo de aceptar la idea de hoy es el siguiente: significa que nada externo a ti puede salvarte ni nada externo a ti puede brindarte paz. Significa también que nada externo a ti puede hacerte daño, perturbar tu paz o disgustarte en modo alguno. La idea de hoy te pone a cargo del universo, donde te corresponde estar por razón de lo que eres. No es éste un papel que se pueda aceptar parcialmente. Y seguramente habrás comenzado a darte cuenta de que aceptarlo es la salvación.


3. Es probable, no obstante, que aún no esté claro para ti por qué razón reconocer que la culpa está en tu mente conlleva asimismo darte cuenta de que la salvación también está allí. Dios no habría puesto el remedio para la enfermedad donde no te pudiese servir de nada. Así es como funciona tu mente, pero no la Suya. Él quiere que sanes, y por eso mantiene la Fuente de la curación allí donde hay necesidad de curación.


4. Tú has tratado de hacer justamente lo contrario, intentando por todos los medios, no importa cuán distorsionados o extravagantes, separar la curación de la enfermedad a la que estaba destinada, conservando de este modo la enfermedad. Tu propósito ha sido asegurarte de que la curación no tuviese lugar. El propósito de Dios ha sido asegurarse de que sí lo tuviera.


5. Nuestra práctica de hoy consiste en darnos cuenta de que la Voluntad de Dios y la nuestra coinciden completamente en esto. Dios quiere que sanemos y nosotros no queremos realmente estar enfermos, pues eso no nos hace felices. Al aceptar la idea de hoy, por lo tanto, estamos en realidad de acuerdo con Dios. Él no quiere que estemos enfermos. Nosotros tampoco. Él quiere que nos curemos. Nosotros también.


6. Hoy estamos listos para dos sesiones de práctica largas, cada una de las cuales debe tener una duración de diez a quince minutos. Dejaremos, no obstante, que seas tú quien decida cuándo llevarlas a cabo. Seguiremos esta norma en varias de las lecciones sucesivas, por lo que una vez más sería mejor que decidieras de antemano la mejor hora para llevar a cabo cada una de las sesiones de práctica y que luego te adhirieras lo más fielmente posible al horario establecido.


7. Empieza estas sesiones de práctica repitiendo la idea de hoy, añadiendo una afirmación en la que se vea expresado tu reconocimiento de que la salvación no procede de nada externo a ti. Podrías, por ejemplo, decir lo siguiente:


Mi salvación procede de mí. No puede proceder de ninguna otra parte.


Dedica después varios minutos, con los ojos cerrados, a revisar algunas de las fuentes externas en las que en el pasado buscaste la salvación: en otra gente, en posesiones, en diversas situaciones y acontecimientos, y en conceptos de ti mismo que intentaste convertir en realidad. Reconoce que la salvación no se encuentra en nada de eso, y dite a ti mismo:


Mi salvación no puede proceder de ninguna de esas cosas.

Mi salvación procede de mí y sólo de mí.


8. Trataremos ahora nuevamente de llegar a la luz en ti, que es donde realmente se encuentra tu salvación. No puedes encontrarla en las nubes que rodean la luz, y es ahí donde la has estado buscando. No está ahí. Está más allá de las nubes, en la luz que se encuentra tras ellas. Recuerda que tienes que atravesar las nubes antes de poder llegar a la luz. Pero recuerda también que jamás encontraste nada que fuese duradero, o que realmente quisieras, en los tapices de nubes que te imaginabas.


9. Puesto que todas las ilusiones de salvación te han fallado, seguramente no querrás quedarte en las nubes buscando en vano ídolos falsos cuando te sería tan fácil llegar hasta la luz de la verdadera salvación. Trata de ir más allá de las nubes utilizando cualquier medio que te atraiga. Si te resulta útil, piensa que te estoy llevando de la mano y que te estoy guiando. Y te aseguro que esto no será una vana fantasía.


10. Para las sesiones de práctica cortas y frecuentes de hoy, recuérdate a ti mismo que la salvación procede de ti y que nada, salvo tus propios pensamientos, puede impedir tu progreso. Estás libre de toda interferencia externa. Estás a cargo de tu salvación. Estás a cargo de la salvación del mundo. Di, entonces:


Mi salvación procede de mí. No hay nada externo a mí que me pueda detener. En mí se encuentra mi propia salvación y la del mundo.


REFLEXIÓN:


Hay que reconocer que cuando uno escucha por primera vez la frase “Mi salvación procede de mí” cuesta aceptarlo. Se necesitan argumentos muy fuertes y convincentes para creerlo pues la mayoría de nosotros hemos escuchado que la salvación procede de un ser superior a nosotros, hijo de un Dios poderoso, y que conocemos como Jesucristo, en el caso de quienes fuimos educados en el cristianismo, ya sea católico o protestante. Quizás para otras religiones el nombre sea diferente, pero eso ya no es relevante porque sabemos que hay un sólo Dios que ha recibido diferentes nombres derivado de las diferentes culturas. El caso es que jamás se nos pasó por la mente que alguien nos dijera que somos los hacedores de nuestra propia salvación. Y esto tiene sentido porque venimos de sentirnos culpables hasta de haber nacido. Precisamente hoy UCDM nos dice que la  “culpa es sólo una invención de la mente”, y que al ser conscientes de eso nos daremos cuenta que culpa y salvación se encuentran en el mismo lugar, y eso nos salvará. Y cuando nos dicen que la salvación procede de nosotros es porque nada externo a nosotros nos puede brindar paz. Creo que esto también es entendible si decimos que no somos víctimas  y por lo tanto tampoco existen los verdugos, pero para nosotros fue más fácil creer lo contrario porque podíamos señalar con el dedo a un culpable y sentirnos libres. Es algo así como lo que hizo Pilatos: Nos lavamos las manos y “aparentemente” quedamos limpios, y mientras tanto alguien es sacrificado. Es como un enfermizo juego de “soy ciego cuando me conviene”.


Entonces en nuestras manos está tomar la decisión de aceptar  la idea de hoy: “Mi salvación procede de mí”, porque fuera de mí no la puedo encontrar. Y muy seguramente lo que Dios necesita de nosotros es una especie de “Fiat” o “Hágase Tu Voluntad”, que es un “Sí", dicho desde el corazón y con la certeza de que no hay nada mejor que lo que mi Padre Creador me pueda ofrecer.


ORACIÓN:


Padre,  hoy sé que “mi salvación procede de mí”, y  que “no hay nada externo a mí que me pueda detener”, pero como me falta decisión y fuerza de  voluntad para para integrar esta enseñanza en mi vida, dame Tú la gracia para tomar la firme resolución de no hacer caso de la invenciones de mi mente, y discernir qué es ilusión y que es verdad. Amén.

lunes, 24 de febrero de 2025

LECCIÓN 55 (Repaso lecciones 21-25)



Primer repaso: Importante leer la introducción.

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/introduccion-primer-repaso.html


El repaso de hoy incluye lo siguiente:


1. (21) Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.


Lo que ahora veo no son sino signos de enfermedad, desastre y muerte. Esto no puede ser lo que Dios creó para Su Hijo bienamado. El hecho en sí de que vea tales cosas demuestra que no entiendo a Dios. Por lo tanto, tampoco entiendo a Su Hijo. Lo que veo me muestra que no sé quién soy. Estoy decidido a ver los testigos de la verdad en mí, en vez de aquellos que me muestran una ilusión de mí mismo.


2. (22) Lo que veo es una forma de venganza.


El mundo que veo no es en modo alguno la representación de pensamientos amorosos. Es un cuadro en el que todo se ve atacado por todo. Es cualquier cosa menos un reflejo del Amor de Dios y del de Su Hijo. Son mis propios pensamientos de ataque los que dan lugar a este cuadro. Mis pensamientos amorosos me librarán de esta percepción del mundo y me brindarán la paz que Dios dispuso que yo tuviese.


3. (23) Puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensamientos de ataque.


En esto y sólo en esto, radica la salvación. Si no albergase pensamientos de ataque no podría ver un mundo de ataque. A medida que el perdón permita que el amor retorne a mi conciencia, veré un mundo de paz, seguridad y dicha. Y esto es lo que elijo ver en lugar de lo que ahora contemplo.


4. (24) No percibo lo que más me conviene.


¿Cómo podría reconocer lo que más me conviene si no sé quién soy? Lo que creo que más me convendría no haría sino atarme aún más al mundo de las ilusiones. Estoy dispuesto a seguir al Guía que Dios me ha dado para descubrir qué es lo que más me conviene, reconociendo que no puedo percibirlo por mi cuenta.


5. (25) No sé cuál es el propósito de nada.


Para mí, el propósito de todas las cosas es probar que las ilusiones que abrigo con respecto a mí mismo son reales. Para eso es para lo que trato de usar a todo el mundo y todas las cosas. Para eso es para lo que creo que es el mundo. Por lo tanto, no reconozco su verdadero propósito. El propósito que le he asignado ha dado lugar a una imagen aterradora del mismo. Quiero que mi mente se vuelva receptiva al verdadero propósito del mundo renunciando al que le he asignado, y descubrir la verdad acerca de él.


REFLEXIÓN:


Hoy podríamos crear una frase coherente con los títulos de las lecciones de repaso:


“Estoy decidido a ver las cosas de otra manera porque lo que veo es una forma de venganza. Puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensamientos de ataque ya que de lo contrario no podré percibir lo que más me conviene. Cómo no sé cuál es el propósito de nada aceptaré que mi mente se vuelva receptiva al verdadero propósito del mundo, renunciando al propósito que le he asignado, y de esa manera poder descubrir la verdad acerca de él”.


Con este pequeño ejercicio se puede ver la coherencia implícita en las enseñanzas de UCDM. Si estamos receptivos nuestra mente se despierta y podemos comprender más fácilmente la lógica de las cosas, incluso de lo que parece que no la tiene. No es este el caso, pero no es tan fácil aceptar que la mayor parte de nuestra vida hemos estado viviendo en medio de una irrealidad creada por nosotros mismos, y por eso siempre insisto en que la forma de corregir esto es actuar con la inocencia de un niño que está aprendiendo; y ese niño no  tiene pensamientos preconcebidos y por eso no juzga nada de lo que, ve, oye y experimenta con sus cinco sentidos físicos. Simplemente abre su corazón y aprende.


ORACIÓN:


Padre, hoy decido ver las cosas de otra manera porque lo que veo me causa temor. Renuncio a los pensamientos de ataque y acepto seguir al Guía que me has dado para encontrar el verdadero propósito del mundo y así poder descubrir la verdad acerca de él. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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