Powered By Blogger
Mostrando las entradas con la etiqueta Fuerza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Fuerza. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de noviembre de 2025

LECCIÓN 328: Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.



1. Lo que parece ser el segundo lugar es en realidad el primero, pues percibimos todo al revés hasta que decidimos escuchar la Voz que habla por Dios. Nos parece que sólo podemos alcanzar autonomía si nos esforzamos por estar separados y que la manera de salvarnos es aislándonos del resto de la Creación de Dios. No obstante, lo único que conseguimos son enfermedades, sufrimientos, pérdidas y muerte. Esto no es lo que nuestro Padre dispone para nosotros y no existe otra voluntad que la Suya. Unirnos a Su Voluntad es encontrar la nuestra. Y, puesto que nuestra voluntad es la Suya, es a Él a Quien debemos acudir para reconocer nuestra voluntad.


2. No hay otra voluntad que la Tuya. Y me alegro de que nada que pueda imaginarme contradiga lo que Tú quieres que yo sea. Tu Voluntad es que yo me encuentre completamente a salvo y eternamente en paz. Y comparto gustosamente Contigo, Padre mío, esa Voluntad que Tú me otorgaste como parte de mí.


REFLEXIÓN:


La Voluntad de Dios es que estemos  a salvo y en paz, pero contradictoriamente parece que tenemos miedo de hacer la Su Voluntad. Siempre reitero esto porque he conocido a muchas personas que no se atreven a soltar sus miedos y por eso no se deciden a entregar su vida completamente a Dios. Y cuando digo “entregar su vida” me refiero a la confianza, no a hacer sacrificios. Todo esto se debe a que crecimos con la idea de que teníamos que sacrificarnos por los demás, porque ello implicaba amar. Y nos aferramos a esa idea porque también nos hicieron creer que obtendríamos un premio por ser “redentores” de los demás. Ya sabemos que no es así, y por eso para nosotros es más fácil aceptar que verdaderamente lo único que nos traerá paz es reconocer que nuestra voluntad y la de Dios son una, y que eso es  garantía de que todo estará bien en nuestras vidas. 


Sí, sea lo que sea que pase, estar alineados con nuestro Padre es lo único verdadero y correcto, y es lo mejor que nos puede pasar. Además, cuando acepto hacer la Voluntad de Dios, estoy eligiendo "estar en segundo lugar", para de esa manera "obtener el primero",   al conectar  con lo que Dios quiere que se haga en mí .


Jesús, cuando estuvo de paso por la  tierra, siempre eligió el segundo lugar, porque le dio el primero a Su Padre al aceptar hacer Su Voluntad sin reparos. Todos los créditos fueron para el Padre, y por eso el Hijo ocupó el lugar de privilegio. Hay muchos pasajes en la Biblia donde se manifiesta la humildad del Hijo, al enaltecer al Padre. Este es uno de ellos:


“Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a Ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.  Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame Tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.”  (Juan 17: 1-5)


ORACIÓN:


Padre, en los momentos más difíciles de mi vida, he tenido miedo de decir “hágase Tu Voluntad", pero luego, con el paso del tiempo, y después de sanar el dolor, he comprendido que aceptar Tus Designios, fue lo mejor que me pudo pasar.  Que Tu Fuerza y Tu Gracia, me acompañen siempre en este camino de regreso al Amor. Amén.



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es la Creación?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/11-que-es-la-creacion.html


martes, 16 de septiembre de 2025

LECCIÓN 259: Que recuerde que el pecado no existe.



1. El pecado es el único pensamiento que hace que el objetivo de alcanzar a Dios parezca irrealizable. ¿Qué otra cosa podría impedirnos ver lo obvio o hacer que lo que es extraño y distorsionado parezca más claro? ¿Qué otra cosa sino el pecado nos incita a atacar? ¿Qué otra cosa sino el pecado podría ser la fuente de la culpa y exigir castigo y sufrimiento? ¿Y qué otra cosa sino el pecado podría ser la fuente del miedo, al eclipsar la Creación de Dios y conferirle al amor los atributos del miedo y del ataque?


2. Padre, hoy no quiero ser presa de la locura. No tendré miedo del amor ni buscaré refugio en su opuesto. Pues el amor no puede tener opuestos. Tú eres la Fuente de todo lo que existe. Y todo lo que existe sigue estando Contigo, así como Tú con ello.


REFLEXIÓN:


El “pecado” es un “pensamiento”. Y tiene sentido cuando nos dicen que “el pecado no existe”, porque es sólo eso: ¡Un pensamiento!  Lecciones atrás nos enfatizan qué son los pensamientos:


  • “Mis pensamientos no significan nada” (Lección 10).

  • “Mis pensamientos sin significado me muestran un mundo sin significado” (Lección 11).

  • “Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado” (Lección 15).

  • “No tengo pensamientos neutros” (Lección 16).


Entonces, si el “pecado” es un “pensamiento”, y si no significa nada porque es una imagen “que yo mismo he fabricado”, estoy en la capacidad  de hacer a un lado mis propias fabricaciones para cumplir con “el objetivo de alcanzar a Dios”.


ORACIÓN:


Padre, si el pecado es demencia y hace que mi mente pierda la cordura para que las ilusiones ocupen el lugar de la verdad, me refugio en el Amor que me ofreces porque “hoy no quiero ser presa de la locura”, y más bien anhelo sanar mi mente para no perder mi "Identidad". ¡Qué Tu Gracia sea la fuerza para alcanzar mi propósito! Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el pecado?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/4-que-es-el-pecado.html


miércoles, 27 de agosto de 2025

LECCIÓN 239: Mía es la Gloria de mi Padre.



1. No permitamos hoy que la verdad acerca de nosotros se oculte tras una falsa humildad. Por el contrario, sintámonos agradecidos por los dones que nuestro Padre nos ha concedido. ¿Sería posible acaso que pudiéramos advertir algún vestigio de pecado o de culpa en aquellos con quienes Él comparte Su Gloria? ¿Y cómo podría ser que no nos contásemos entre ellos, cuando Él ama a Su Hijo para siempre y con perfecta constancia, sabiendo que es tal como Él lo creó?


2. Te damos gracias, Padre, por la luz que refulge eternamente en nosotros. Y la honramos porque Tú la compartes con nosotros. Somos uno, unidos en esa luz y uno Contigo, en paz con toda la Creación y con nosotros mismos.


ORACIÓN:


Padre, hemos cargado con una culpa impuesta la mayor parte de nuestra vida. Nos hicieron creer que no estábamos gobernados bajo Tu Gracia. Hoy sabemos que nos has amado “para siempre y con perfecta constancia”, y por eso Te pedimos la fuerza para no ocultar “tras una falsa humildad” nuestra grandeza, porque nuestra es Tu Gloria. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es la salvación:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/2-que-es-la-salvacion.html


jueves, 14 de agosto de 2025

LECCIÓN 226: Mi hogar me aguarda. Me apresuraré a llegar a él.



1. Puedo abandonar este mundo completamente si así lo decido. No mediante la muerte, sino mediante un cambio de parecer con respecto a su propósito. Si creo que tal como lo veo ahora tiene valor, así seguirá siendo para mí. Mas si tal como lo contemplo no veo nada de valor en él, ni nada que desee poseer ni ninguna meta que anhele alcanzar, entonces ese mundo se alejará de mí. Pues no habré intentado reemplazar la verdad con ilusiones.


2. Padre, mi hogar aguarda mi feliz retorno. Tus Brazos están abiertos y oigo Tu Voz. ¿Qué necesidad tengo de prolongar mi estadía en un lugar de vanos deseos y de sueños frustrados cuando con tanta facilidad puedo alcanzar el Cielo?


REFLEXIÓN:


Puedo tomar la decisión de dejar el miedo a un lado y abandonar este mundo “mediante un cambio de parecer con respecto a su propósito”.  Si creo en lo que me dicen hoy y lo hago, mi vida podría cambiar radicalmente y dejaría de valorar el mundo de ilusiones en el que me encuentro, y la verdad desplazaría a las ilusiones para mostrarme el camino de regreso a mi hogar. 


ORACIÓN: 

Padre, dame Tú la fuerza para hacer un cambio en mi vida y encaminar mi propósito al encuentro con Tu Voluntad, y que no es otro que el feliz retorno a mi verdadero hogar. Quiero alcanzar el Cielo donde Tú habitas eternamente. Amén.


Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el perdón:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/1-que-es-el-perdon.html

sábado, 5 de julio de 2025

LECCIÓN 186: De mí depende la salvación del mundo.



*Introducción a las lecciones 181-200:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/introduccion-las-lecciones-181-200.html


1. He aquí la afirmación que algún día erradicará de toda mente todo vestigio de arrogancia. He aquí el pensamiento de la verdadera humildad, que no te adjudica ninguna otra función, excepto la que se te ha encomendado. Este pensamiento supone tu aceptación del papel que te fue asignado, sin insistir en que se te asigne otro. No emite juicios acerca de tu papel. Tan sólo reconoce que la Voluntad de Dios se hace tanto en la tierra como en el Cielo. Une todas las voluntades de la tierra en el plan celestial para la salvación del mundo y les restituye la paz del Cielo.


2. No nos opongamos a nuestra función. No fuimos nosotros quienes la establecimos. No fue idea nuestra. Se nos han proporcionado los medios para desempeñarla perfectamente. Lo único que se nos pide es que aceptemos nuestro papel con genuina humildad y que no neguemos con aire de falsa arrogancia que somos dignos de él. Poseemos la fuerza necesaria para hacer lo que se nos pide llevar a cabo. Nuestras mentes están perfectamente capacitadas para desempeñar el papel que nos asignó Uno que nos conoce bien.


3. Puede que la idea de hoy te parezca bastante seria, mientras no entiendas su significado. Lo único que dice es que tu Padre todavía te recuerda y te ofrece la perfecta confianza que tiene en ti, Su Hijo. No te pide que seas en modo alguno diferente de como eres. ¿Qué otra cosa sino esto podría pedir la humildad? ¿Y qué otra cosa sino eso podría negar la arrogancia? Hoy no dejaremos de cumplir nuestro cometido con la engañosa excusa de que es un insulto a la modestia. Es el orgullo el que se niega a responder a la Llamada de Dios.


4. Hoy dejaremos a un lado todo vestigio de falsa humildad para poder escuchar a la Voz de Dios revelarnos lo que desea que hagamos. No pondremos en duda nuestra capacidad para llevar a cabo la función que nos ofrezca. Sólo estaremos seguros de que Él conoce nuestras fuerzas, nuestra sabiduría y nuestra santidad. Y si nos considera dignos, es que lo somos. Es sólo la arrogancia la que opina lo contrario.


5. Hay una manera, y sólo una, de liberarte del encarcelamiento al que te ha llevado tu plan de querer probar que lo falso es verdadero. Acepta en su lugar el plan que tú no trazaste. No juzgues si eres o no merecedor de él. Si la Voz de Dios te asegura que la salvación necesita que desempeñes tu papel y que la totalidad depende de ti, ten por seguro que así es. Los arrogantes tienen que aferrarse a las palabras, temerosos de ir más allá de ellas y de experimentar lo que podría poner en entredicho su postura. Los humildes, en cambio, son libres para oír la Voz que les dice lo que son y lo que deben hacer.


6. La arrogancia forja una imagen de ti que no es real. Ésa es la imagen que se estremece y huye aterrorizada cuando la Voz que habla por Dios te asegura que posees la fuerza, la sabiduría y la santidad necesarias para ir más allá de toda imagen. Tú, a diferencia de la imagen de ti mismo, no eres débil. No eres ignorante ni impotente. El pecado no puede mancillar la verdad que mora en ti, ni la aflicción puede acercarse al santo hogar de Dios.


7. Esto es lo que te dice la Voz que habla por Dios. Y según Él te habla, la imagen se estremece e intenta atacar la amenaza que le resulta desconocida, al sentir que sus cimientos se derrumban. Déjala ir. La salvación del mundo depende de ti y no de ese pequeño montón de polvo. ¿Qué podría esa imagen decirle al santo Hijo de Dios? 6¿Por qué tiene él que preocuparse por ella en absoluto?


8. Y así hallamos nuestra paz. Aceptaremos la función que Dios nos encomendó, pues toda ilusión descansa sobre la absurda creencia de que podemos inventar otra función para nosotros.  Los papeles que nosotros mismos nos hemos auto-asignado son cambiantes y parecen oscilar entre la aflicción y la dicha extática del amor y de amar. Podemos reír o llorar, recibir el día felizmente o bien con lágrimas. Nuestro estado de ser parece cambiar según experimentamos múltiples cambios de humor, y nuestras emociones nos remontan hacia lo alto o nos estrellan contra el suelo sumiéndonos en la desolación.


9. ¿Es éste el Hijo de Dios? ¿Habría podido Él crear semejante inestabilidad y llamarla Su Hijo? Aquel que es inmutable comparte Sus Atributos con Su Creación. Ninguna de las imágenes que Su Hijo aparenta forjar afecta lo que él es. Éstas revolotean por su mente como hojas arrastradas por el viento, formando diseños fugaces que luego se desbandan sólo para volverse a agrupar hasta que finalmente se dispersan; o como los espejismos que se ven surgiendo del polvo en el desierto.


10. Estas imágenes insubstanciales desaparecerán y dejarán tu mente libre y serena cuando aceptes la función que se te ha encomendado. Las imágenes que fabricas sólo dan lugar a metas conflictivas, transitorias y vagas, inciertas y ambiguas. ¿Quién podría mantener un esfuerzo constante o poner todas sus energías y empeño en metas como éstas? Las funciones que el mundo tiene en gran estima son tan inciertas, que aun las más sólidas cambian al menos diez veces por hora. ¿Qué se puede esperar de metas como éstas?


11. Como bello contraste, tan seguro como el retorno del sol cada mañana para disipar la noche, tu verdadera función se perfila clara e inequívocamente. No hay duda acerca de su validez. Pues procede de Uno que no conoce el error y Cuya Voz está segura de Sus mensajes. Éstos nunca cambiarán ni estarán en conflicto. Todos apuntan hacia un único objetivo, el cual está a tu alcance. Puede que tu plan sea imposible, pero el de Dios jamás puede fracasar porque Él es su Fuente.


12. Haz lo que la Voz de Dios te indique. Y si te pide que hagas algo que parece imposible, recuerda Quién es el que te lo pide y quién el que quiere negarse. Luego considera esto: ¿Quién de los dos es más probable que esté en lo cierto, la Voz que habla por el Creador de todas las cosas y que las conoce exactamente como son o la distorsionada imagen que tienes de ti mismo, confundida y perpleja; incoherente e insegura de todo? No permitas que su voz te dirija. Oye en su lugar una Voz que es inequívoca y que te habla de la función que te encomendó tu Creador, Quien te recuerda y te exhorta a que ahora te acuerdes de Él.


13. Su tierna Voz llama desde lo conocido a lo que no conoce. Quiere consolarte, aunque no conoce el pesar. Quiere hacer una restitución, si bien goza de absoluta plenitud; quiere hacerte un regalo, si bien sabe que ya lo tienes todo. Tiene Pensamientos que satisfacen cualquier necesidad que Su Hijo perciba, si bien Él no las ve. Pues el Amor sólo puede dar, y lo que se da en Su Nombre adopta las formas más útiles posibles en un mundo de formas.


14. Ésas son las formas que jamás pueden engañar, ya que proceden de la Amorfía Misma. El perdón es una forma terrenal de amor que, como tal, no tiene forma en el Cielo. No obstante, lo que aquí se necesite, aquí se concederá según lo indique la necesidad. Valiéndote de esta forma puedes desempeñar tu función incluso aquí, si bien el amor significará mucho más para ti cuando hayas sido restaurado al estado de amorfía. La salvación del mundo depende de ti que puedes perdonar. Ésa es tu función aquí.


REFLEXIÓN:


“De mí depende la salvación del mundo”. Es algo grande, muy grande, que a veces parece imposible de creer. Jesús siempre ha cargado con esa honra, y ahora nos dicen que de cada uno de nosotros depende la salvación del mundo. 


Yo le digo al Padre, que no puedo hacerlo en soledad, que por momentos parece que puedo, pero cuando la realidad que he creado con la ayuda del ego se manifiesta, me muestra un panorama que hace que asumir esta misión parezca imposible. Las debilidades, las costumbres, las creencias que por mucho tiempo nos han limitado, incluso las personas,  aparecen como un muro infranqueable que nos impide actuar. Pero ahora recuerdo la Gracia que viene de Padre, y entonces tomo un respiro y digo: 


“Padre, sostenme e ilumíname con la Claridad de Tu Cristo, porque si de mí depende la salvación del mundo, necesito Tu guía, Tu Fuerza y Tu Amor, para no fracasar”.


¡Qué así sea!


domingo, 15 de junio de 2025

LECCIÓN 166: Se me han confiado los dones de Dios.



1. Se te ha dado todo. La confianza que Dios tiene en ti es infinita. Él conoce a Su Hijo. Da sin hacer excepciones y sin reservarse nada que pudiera contribuir a tu felicidad. Sin embargo, a menos que tu voluntad sea una con la Suya, no podrás recibir Sus dones. Mas ¿qué podría hacerte pensar que hay otra voluntad aparte de la Suya?


2. He aquí la paradoja que sirve de fundamento a la fabricación de este mundo. Este mundo no es la Voluntad de Dios, por consiguiente, no es real. No obstante, aquellos que creen que lo es no pueden sino creer que hay otra voluntad, la cual produce efectos opuestos a los que Él dispone. Esto es claramente imposible, mas la mente de aquel que contempla el mundo y lo juzga como real, sólido, digno de confianza y verdadero cree en dos creadores o, mejor dicho, en uno solo: él mismo. Pero nunca en un solo Dios.


3. Todo aquel que alberga creencias tan extrañas como éstas no puede aceptar los dones de Dios, pues se ve obligado a creer que aceptarlos, por muy evidentes que se vuelvan, por muy grande que sea la urgencia con la que se le insta a reclamarlos como propios, es verse presionado a traicionarse a sí mismo. Por lo tanto, tiene que negar su presencia, contradecir la verdad y sufrir para preservar el mundo que él construyó.


4. He aquí el único hogar que cree conocer; la única seguridad que cree poder encontrar. Sin ese mundo que él mismo construyó se siente como un paria, sin hogar y asustado. No se da cuenta de que en ese mundo es donde en verdad es presa del miedo y donde no tiene un hogar; un paria vagando tan lejos de casa y ausente por tanto tiempo, que no se da cuenta de que se ha olvidado de dónde vino, adónde va e incluso de Quién es en realidad.


5. No obstante, los dones de Dios lo acompañan en su solitario e insensato vagar, aunque él no se dé cuenta. No puede perderlos. Pero no quiere ver lo que se le ha dado. Continúa errante, consciente de la futilidad que le rodea por todas partes, viendo cómo lo poco que tiene no hace sino menguar, conforme sigue adelante sin ir a ninguna parte. Pero aun así, continúa deambulando en la miseria y en la pobreza, solo, aunque Dios está con él, y en posesión de un tesoro tan grande que, ante su magnitud, todo lo que el mundo ofrece no tiene ningún valor.


6. Su aspecto da lástima: cansado, rendido, harapiento, con los pies ensangrentados debido al pedregoso camino que ha venido recorriendo. No hay nadie que no se haya identificado con él, pues todo el que viene aquí ha seguido la misma senda que él recorre y se ha sentido derrotado y desesperanzado tal como él se siente ahora. Mas ¿es su situación realmente trágica si te percatas de que está recorriendo el camino que él mismo eligió y que no tiene más que darse cuenta de Quién camina a su lado y poner al descubierto sus tesoros para ser libre?


7. Éste es el ser que has elegido, el que forjaste para reemplazar a la realidad. Éste es el ser que defiendes ferozmente contra toda muestra de razón, toda evidencia, así como contra todos los testigos que te pueden demostrar que eso no es lo que tú eres. Pero no les haces caso. Sigues el camino que te has trazado, cabizbajo, no vaya a ser que captes un atisbo de la verdad, te libres del autoengaño y quedes en libertad.


8. Te retraes temerosamente no vaya a ser que sientas el toque de Cristo sobre tu hombro y percibas Su amorosa mano apuntando hacia tus dones. ¿Cómo podrías proclamar entonces que eres pobre en el exilio? Él te haría reír de semejante percepción de ti mismo. ¿Dónde está ahora la auto-conmiseración? ¿Y qué pasaría entonces con toda la tragedia que montaste para aquel para el que Dios dispuso que gozara sólo de dicha?


9. Ahora tu miedo ancestral te ha salido al encuentro y por fin la justicia ha dado contigo. Cristo ha puesto Su mano sobre tu hombro y ya no te sientes solo. Piensas incluso que el miserable yo que creíste ser tal vez no sea tu verdadera identidad. Tal vez la Palabra de Dios sea más cierta que la tuya. Tal vez los dones que Él te ha dado son reales. Tal vez tu plan de mantener a Su Hijo sepultado en el olvido y de seguir por el camino que elegiste recorrer separado de tu Ser no Lo ha engañado del todo.


10. La Voluntad de Dios no se opone a nada. Simplemente es. No es a Dios a Quien has aprisionado con tu plan de querer perder tu Ser. Él no sabe nada de un plan tan ajeno a Su Voluntad. Hubo una necesidad que Él no comprendió, y Él simplemente dio una Respuesta. Eso es todo. 7Y tú, a quien se le ha dado esa Respuesta, no tienes necesidad de nada más.


11. Ahora vivimos, pues ahora no podemos morir. El deseo de morir recibió respuesta, y la mirada que contemplaba la muerte ha sido reemplazada por una visión que percibe que tú no eres lo que pretendes ser. Uno que marcha a tu lado le ofrece a cada uno de tus temores esta piadosa respuesta: “Eso no es cierto”. Cada vez que el pensamiento de pobreza te oprime, Él te recuerda todos los dones que posees, y cuando te percibes solo y atemorizado, te recuerda que Él siempre está a tu lado.


12. Y te recuerda también algo más que habías olvidado. Pues al tocarte ha hecho que seas igual que Él. Los dones que posees no son sólo para ti. Ahora tienes que aprender a dar lo que Él vino a ofrecerte. Ésta es la lección que está implícita en lo que Él da, pues Él te ha salvado de la soledad que quisiste forjar para ocultarte de Dios. Te ha recordado todos los dones que Dios te concedió. Te habla asimismo de aquello en lo que se ha de convertir tu voluntad cuando los aceptes y reconozcas que te pertenecen.


13. Los dones son tuyos, y se te han confiado para que se los des a todos aquellos que eligen recorrer el solitario camino del que tú te has escapado. Ellos no entienden que lo único que están haciendo es ir en pos de sus deseos. Ahora eres tú quien les tiene que enseñar. Pues has aprendido de Cristo que hay otro camino que pueden recorrer. Les enseñas esto al mostrarles la felicidad que sobreviene a los que han sentido el toque de Cristo y reconocido los dones de Dios. No permitas que tus pesares te tienten a no ser fiel a tu cometido.


14. Tus suspiros no harían ahora sino truncar las esperanzas de aquellos que cuentan contigo para su liberación. Tus lágrimas son las suyas. Si enfermas, no haces sino impedir su curación. Tus temores no hacen sino enseñarles que los suyos están justificados. Tu mano se convierte en la que otorga el toque de Cristo; tu cambio de mentalidad, en la prueba de que quien acepta los dones de Dios jamás puede sufrir por nada. Se te ha encomendado liberar al mundo de su dolor.


15. No lo defraudes. Conviértete en la prueba viviente de lo que el toque de Cristo puede ofrecer a todo el mundo. Dios te ha confiado Sus dones. ¡Que tu felicidad dé testimonio de la gran transformación que experimenta la mente que elige aceptarlos y sentir el toque de Cristo! Ésa es tu misión ahora. Pues Dios les ha encomendado a todos los que reciben Sus dones que a su vez los den. Ha compartido Su Júbilo contigo. Ahora ve y compártelo con el mundo.


REFLEXIÓN:


Sólo puedo recibir los dones si mi voluntad es una con la de Dios. Y este mundo no es la voluntad de Dios, por lo tanto no es real. Al poner mis esperanzas en las cosas de este mundo está implícita la idea de hacer sólo mi voluntad, y por eso es que cuando no consigo lo que quiero culpo a Dios.  Así que cuando lo que deseo está ligado al mundo es cuando mi voluntad no coincide con la voluntad de Dios, y al no conseguir lo que deseo o las cosas salen mal, sólo atino a decir: Dios no existe.  Y esto es producto de la no aceptación de lo que sucede en mi vida, o simplemente de la rebeldía que nace de no poder hacer mi voluntad a capricho ni hacerme responsable de mis actos. 


¿Cómo saber que la voluntad de Dios y la mía no están alineadas? Sí que lo sabemos:  cuando nuestra vida está hecha un caos, todo nos sale mal, nos sentimos frustrados, tenemos pérdidas materiales y espirituales, físicamente nos sentimos agotados, y literal, no podemos caminar con la frente en alto, y tenemos el corazón escondido porque nuestra espalda no está erguida sino doblada por el peso que llevamos encima. Y cuando esto pasa surgen más preguntas: ¿Y dónde está Dios?  ¿Por qué me abandonó? ¿Por qué permitió que esto pasara? Lo que sucedió fue que cuando tomé mis decisiones no quise contar con Dios, y claramente nos dicen que “la Voluntad de Dios no se opone a nada. Simplemente es”, y esto no es otra cosa que el libre albedrío. Sí, porque Dios nos hizo libres, no somos sus esclavos, y permanece esperando que contemos con Él, y no manipula nuestras acciones, y mucho menos nuestras decisiones. 


Y sólo cuando la Voluntad de Dios y la nuestra están alineadas, entonces todo se sincroniza y nuestra vida cambia, y todo nos sale bien, y disfrutamos de un tiempo de paz. Todos hemos pasado por momentos de oscuridad que algunos llaman “la noche oscura del alma”, y que no es otra cosa que un tiempo de crisis que nos confronta, que nos aísla del mundo y de las personas, pero que nos permite experimentar una transformación producto de la purificación de nuestra mente y nuestro cuerpo. Luego de eso, hay un respiro en nuestra vida, y es cuando buscamos a Dios desesperadamente, y Él en su infinito amor se deja encontrar de maneras misteriosas que cada quien sabe y comprende cómo fue. Luego de eso vienen momentos de paz, y es porque nuestra voluntad se está “sincronizando” con la del Padre. Esta experiencia nos transforma, y muy seguramente muchas de las personas que iniciamos el estudio de UCDM, ya lo hemos experimentado y por eso estamos aquí buscando sanar nuestra mente para permanecer unidos a la Voluntad liberadora del Padre.


Los dones que recibimos de Dios, se manifiestan de muchas maneras: Nace de nuestro interior una “ganas” de hacer algo no sólo para seguirnos transformando, sino para que otros también lo hagan. Es por eso que algunas personas se unen a grupos o fundaciones para ofrecer sus talentos. Otros escriben un libro compartiendo su experiencias, otros pitan, otros bailan, pero todos hacemos algo para compartir con los demás, porque eso tan maravilloso que nos ha sucedido no puede quedar guardado en nuestro corazón, sino tiene que ser compartido para que otros hermanos se inspiren y experimenten su propia transformación. Por eso nos dicen que nuestros dones se nos han confiado para que se los demos “a todos aquellos que eligen recorrer el solitario camino” del que nosotros hemos escapado. Creo que aquí cobra valor la frase “no hay mal que por bien no venga”, porque eso que nos parecía tan terrible, luego se convierte en una experiencia de aprendizaje no sólo para nosotros sino para esos hermanos que vienen detrás de nosotros, y por eso nos dicen:


“Ahora eres tú quien tiene que enseñar. Pues has aprendido de Cristo que hay otro camino que pueden recorrer. Les enseñas esto al mostrarles la felicidad que sobreviene a los que han sentido el toque de Cristo y reconocido los dones de Dios.  No permitas que tus pesares te tienten a no ser fiel a tu cometido”.


Se nos ha encomendado “liberar al mundo de su dolor”. Es una tarea bella y ardua, y somos valientes si decidimos aceptarla. Dios ha compartido “Su Júbilo” con nosotros, no para guardarlo como un tesoro, sino para entregarlo al mundo.


ORACIÓN:


Padre, que yo no te defraude, que mis dones no se pierdan en mi inconstancia y mi desánimo. Qué el toque de Cristo me de la fuerza para persistir en este camino de sanación de mi mente. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

Lo más visto