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domingo, 21 de diciembre de 2025

LECCIÓN 355: La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Por qué no aceptarla hoy?



1. ¿Por qué debo esperar, Padre mío, para recibir la dicha que me prometiste? Pues mantendrás la Palabra que le diste a Tu Hijo en el exilio. Estoy seguro de que mi tesoro me aguarda y de que sólo tengo que extender la mano para encontrarlo. Incluso ahora mismo mis dedos ya lo están tocando. Está muy cerca. No necesito esperar ni un instante más para estar en paz para siempre. Es a Ti a Quien elijo, y a mi Identidad junto Contigo. Tu Hijo quiere ser Quien Él es, y conocerte como su Padre, Su Creador y su Amor.


ORACIÓN:


Acepto hoy la Palabra de Dios para que se manifiesten en mí la paz, la dicha y los milagros, y pueda otorgar esos dones a mis hermanos. Y en esa serenidad que recibo del Padre, mis manos se extienden y entro en comunión con Aquel que es mi Pensamiento, y me es dado el tesoro de la paz. 


Elegí el camino correcto, y se me devolvió mi Identidad de manos de Aquel que  “mora inmutable para siempre en la Mente de Dios”.


¡Qué hoy Cristo permanezca “en paz en el Cielo” de mi mente santa, porque “es el vínculo” que me mantiene “uno con Dios”.


Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


14. ¿Qué soy?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/14-que-soy.html


lunes, 15 de diciembre de 2025

LECCIÓN 349: Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí y que en lugar de juzgarlas, le conceda a cada una un milagro de amor.



1. Así he de liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. De esta manera obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. Se me dará porque la he elegido como el regalo que quiero dar. Padre, Tus dones son míos. Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen.


2. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos da la gracia para satisfacerlas todas. Y así, confiamos en que nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.


REFLEXIÓN:


Hoy no juzgo para que “la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí”. Lo hago por obediencia aunque aún no tenga la convicción. La obediencia me otorgará la gracia para corregir mi visión, porque la Gracia misma ve por mí, para inspirarme el milagro del perdón.


Si en la imperfección de mis actos me veo débil e incapaz de hacer lo correcto, sólo debo invocar al Espíritu Santo para que me ayude a contrarrestar el miedo y transformarlo en amor,  para que haga presencia el perdón, y de esa manera recupere mi paz interior. 


Dejemos hoy en manos de Cristo no sólo la visión, sino la vida misma, para poder pronunciar las palabras que dijo San Pablo en Gálatas 2:20: “... ya no soy el que  vive, sino que Cristo vive en mí…”.


¡Amén!



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html


miércoles, 26 de noviembre de 2025

LECCIÓN 330: Hoy no volveré a hacerme daño.



1. Aceptemos hoy que el perdón es nuestra única función. ¿Por qué atacar nuestras mentes y ofrecerles imágenes de dolor? ¿Por qué enseñarles que son impotentes, cuando Dios les ofrece Su Poder y Su Amor y las invita a servirse de lo que ya es suyo? La mente que ha llegado a estar dispuesta a aceptar los dones de Dios ha sido restaurada al Espíritu y extiende su libertad y su dicha tal como dispone la Voluntad de Dios unida a la suya propia. El Ser que Dios creó no puede pecar, por lo tanto, no puede sufrir. Elijamos hoy que Él sea nuestra Identidad para poder así escapar para siempre de todas las cosas que el sueño de miedo parece ofrecernos.


2. Padre, es imposible hacerle daño a Tu Hijo. Y si creemos sufrir, es sólo porque no reconocemos la única Identidad que compartimos Contigo. Hoy queremos retornar a Ella a fin de librarnos para siempre de todos nuestros errores y salvarnos de lo que creíamos ser.


REFLEXIÓN:


Nuestra mente no va a sanar de la noche a la mañana. Tampoco va a sanar solamente con leer un libro, y mucho menos  porque escuchamos conferencias donde nos dicen cómo sanarla. UCDM, es una especie de  instructivo (me refiero al libro de ejercicios) cuyo objetivo primordial es sanar nuestra mente, pero va más allá, y ese “más allá” depende únicamente de nosotros, y de qué tan decididos estamos a aceptar aquello que aquí llaman “nuestra única función”: El Perdón.


Ya hemos avanzado mucho y estamos a punto de culminar este camino de 365 lecciones encaminadas a sanar nuestra mente, a través de pautas y temas que se nos han dado, entre ellas “la expiación”, que no es otra cosa que el proceso de corregir las percepciones erróneas para liberarnos del miedo, donde el perdón ocupa un lugar importante. ¿Por qué? Porque parece que “el perdón” es la piedra de tropiezo para muchos estudiantes de UCDM, porque cuando el mundo nos confronta y tenemos que mirar cara a cara a esa persona que “necesita nuestro perdón”, entonces damos media vuelta y estamos dispuestos a claudicar diciendo que UCDM, no es para nosotros. ¿Y por qué no es para nosotros? Porque perdonar nos cuesta mucho. Perdonar no es tan fácil como parece, porque para perdonar hay que corregir nuestras falsas percepciones, que nos hacen creer que “perdonar” es un favor que le hacemos a los demás, y como no se lo merecen entonces no estamos dispuestos  a hacerlo. Y es ahí cuando literalmente estamos haciendo lo que nos dicen hoy:  “atacar nuestras mentes y ofrecerles imágenes de  dolor”. Sí, creemos que atacamos a quien nos hizo daño negándole el perdón, pero nos estamos atacando a nosotros mismos porque ese perdón nos pertenece, nos lo otorgamos nosotros para poder sanar las percepciones erróneas. 


Este proceso no se da de la noche a la mañana, y más aún para las personas a quienes se les dificulta “perdonar” porque no han entendido  el verdadero sentido y significado de esa palabra, pero cuando se comprende que no hay “victimarios” fuera de nosotros. y que “son los pensamientos los que nos causan dolor”, entonces podemos afirmar lo que nos reiteran en muchas lecciones: “Nada externo a la mente puede hacernos daño”. Y si lo creemos sinceramente y con el corazón dispuesto, entonces estaremos aceptando “los dones de Dios” porque nuestra mente “ha sido restaurada al Espíritu”, y por lo tanto alineada con Su Voluntad.


ORACIÓN:


Padre, guía, gobierna y dirige mis pensamientos, mis sentimientos, y mis acciones, para que tome plena conciencia de que el perdón es mi única función, y  de esa manera no vuelva a atacar mi mente con “imágenes de dolor”, que sólo me causan daño. Qué Tu Gracia me permita retornar a mi  “única Identidad”. Amén.

 


Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es la Creación?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/11-que-es-la-creacion.html


martes, 18 de noviembre de 2025

LECCIÓN 322: Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.



1. Lo único que sacrifico son las ilusiones, nada más. Y a medida que éstas desaparecen, descubro los dones que trataban de ocultar, los cuales me aguardan en jubilosa espera, listos para entregarme los ancestrales mensajes que me traen de Dios. En cada don Suyo que acepto yace Su recuerdo. Y cada sueño sirve únicamente para ocultar el Ser que es el único Hijo de Dios, el Ser que fue creado a Su Semejanza, el Santo Ser que aún mora en Él para siempre, tal como Él aún mora en mí.


2. Padre, para Ti cualquier sacrificio sigue siendo algo por siempre inconcebible. Por lo tanto, sólo en sueños puedo hacer sacrificios. Tal como Tú me creaste, no puedo renunciar a nada que Tú me hayas dado. Lo que Tú no has dado es irreal. ¿Qué pérdida puedo anticipar sino la pérdida del miedo y el regreso del amor a mi mente?


REFLEXIÓN:


El mundo en el que vivimos es una ilusión, y mientras estemos aferrados a él, nuestros dones permanecerán escondidos. Eso responde a nuestra sensación de vacío, de no saber qué hacer con nuestra vida, de sentirnos aislados y estancados. Y  es ahí cuando escuchamos decir que hay que hacer sacrificios, o que sin sacrificarnos no podemos conseguir nada. Hoy se desvirtúa esa teoría, o como quiera que se llame esa falsa afirmación, porque para nuestro Padre “cualquier sacrificio sigue siendo algo por siempre inconcebible”


Todo nos fue dado y no hemos renunciado a nada, al menos hoy ya lo sabemos, y con esa valiosa información sigamos adelante sin mirar atrás, sino simplemente aferrados a la certeza de que somos los santos hijos de Dios, su perfecta Creación.


ORACIÓN:


Creo en Ti, Padre, y en que soy tu santo Hijo, y eso me hace partícipe de Tu Creación. Lo dispusiste eternamente y por eso sé que no puedo renunciar a nada a menos que sea una ilusión. Con la certeza de Tu Amor incondicional, sigo transitando este camino que me lleva de “regreso al amor”, y a la sanación de mi mente. Amén.



Lecturas complementarias: 


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es la Creación?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/11-que-es-la-creacion.html


miércoles, 12 de noviembre de 2025

LECCIÓN 316: Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.



1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis hermanos hacen me pertenece, así mismo cada regalo que yo hago me pertenece también. Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. Su Gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo y más allá del tiempo también. Mis arcas están llenas, y los ángeles vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda y sólo se puedan añadir más. Que llegue allí donde se encuentran mis tesoros y entre a donde en verdad soy bienvenido y donde estoy en mi casa, rodeado de los dones que Dios me ha dado.


2. Padre, hoy quiero aceptar Tus dones. No los reconozco. Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y reconocerlos como lo único que deseo.


REFLEXIÓN:


Sólo fe necesitamos para recibir los dones que nos han sido otorgados. Fe en nosotros mismos porque sin ésta no es posible creer agradar a Dios (Hebreos 11:6). Si tengo fe, el esfuerzo no es necesario, y me refiero al esfuerzo mental que a veces nos agobia cuando escuchamos promesas maravillosas, y lo primero que pensamos es: ¿Y cómo será posible eso? Del “¿cómo?”, se encarga Dios, y nosotros sólo tenemos que creerle y actuar en coherencia con lo que anhelamos.  Por eso, como nos dicen hoy, sólo tenemos que aceptar los dones, pues nos basta su Gracia para “poder contemplarlos, ver su valor y reconocerlos”, como lo único que en verdad deseamos, porque es lo único que nos proporcionará paz.


Entonces, sólo nos queda hoy tener la certeza de que los regalos que le hacemos a nuestros hermanos nos pertenecen, así como los que nosotros hacemos también.


Padre, que se haga Tu Voluntad en mí. Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el Juicio Final?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html


viernes, 24 de octubre de 2025

LECCIÓN 297: El perdón es el único regalo que doy.



1. El perdón es el único regalo que doy, ya que es el único regalo que deseo. Y todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy. Ésta es la sencilla fórmula de la salvación. Y yo, que quiero salvarme, la adoptaré para regir mi vida por ella en un mundo que tiene necesidad de salvación y que se salvará al yo aceptar la Expiación para mí mismo.


2. Padre, ¡cuán certeros son Tus caminos; cuán seguro su desenlace final y cuán fielmente se ha trazado y logrado cada paso de mi salvación mediante Tu Gracia! Gracias a Ti por Tus eternos dones, y gracias a Ti también por mi Identidad.


REFLEXIÓN:


Nuestra perspectiva sobre el “perdón” cambia cuando nos dicen que es el único regalo que damos porque es el único que deseamos. Muy seguramente esa idea está latente y dormida en nuestro inconsciente, porque perdonar no es tan fácil como parece. Y se refuerza este concepto cuando nos dicen que “todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy”. Al leer que ésta es la sencilla fórmula de la salvación, me recuerda cuando el profesor de física decía lo mismo planteando sus fórmulas en el tablero, y nos mirábamos unos a otros riéndonos porque no entendíamos nada. Perdonar es una fórmula que a más de una persona le causa gracia, y le parece muy difícil de realizar, pero que es la única manera de encontrar la paz. Y vale la pena intentar “resolverla”, porque los caminos de Dios son “certeros” y jamás nos llevará por senderos escabrosos, todo lo contrario.


ORACIÓN:


Padre, transito con fe y alegría por los caminos que me muestras, porque  tengo la certeza que cada paso que doy me está llevando directamente a  Tu encuentro. Que por “Tu Gracia”, pueda compartir “Tus eternos dones”, con mis hermanos para que ellos también reciban el regalo del perdón. Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el mundo  real?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/8-que-es-el-mundo-real.html


martes, 30 de septiembre de 2025

LECCIÓN 273: Mía es la quietud de la Paz de Dios.



1. Tal vez estemos ahora listos para pasar un día en perfecta calma. Si esto no fuese posible todavía, nos contentaremos y nos sentiremos más que satisfechos de poder aprender cómo puede lograrse un día así. Si permitimos que algo nos perturbe, aprendamos a descartarlo y a recobrar la paz. Sólo necesitamos decirles a nuestras mentes con absoluta certeza: “Mía es la quietud de la Paz de Dios” y nada podrá venir a perturbar la paz que Dios Mismo le dio a Su Hijo.


2. Padre, Tu Paz es mía. ¿Qué necesidad tengo de temer que algo pueda robarme lo que Tú has dispuesto sea mío para siempre? No puedo perder los dones que me has otorgado. Por lo tanto, la paz con la que agraciaste a Tu Hijo sigue conmigo en la quietud y en el eterno amor que Te profeso.


ORACIÓN:


Tu Paz es mía, Señor,

estoy en calma

y no hay quietud en mi corazón.

La noche llega con su silencio

y te entrego todo.


Tu Paz es mía, Señor,

no temo a nada

y suelto las prevenciones.

El día nace con sus afanes

y dispongo mi corazón.


Conservo los dones que me has otorgado

porque el temor no hace parte de mí

ya que, mía es la quietud de Tu Paz.


¡Amén!



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el Cristo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/6-que-es-el-cristo.html


viernes, 25 de julio de 2025

LECCIÓN 206 (Repaso lección 186)



Sexto repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/sexto-repaso-introduccion.html


No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.


1. (186) De mí depende la salvación del mundo.


Se me han confiado los dones de Dios porque soy Su Hijo. Y deseo otorgarlos allí donde Él dispuso que se dieran.


No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.


ORACIÓN:


Padre, acepto los dones que me has confiado por ser tu santo Hijo.  Sostenme e ilumíname para que yo pueda otorgarlos allí donde Tú has dispuesto que se entreguen. Amén.


domingo, 15 de junio de 2025

LECCIÓN 166: Se me han confiado los dones de Dios.



1. Se te ha dado todo. La confianza que Dios tiene en ti es infinita. Él conoce a Su Hijo. Da sin hacer excepciones y sin reservarse nada que pudiera contribuir a tu felicidad. Sin embargo, a menos que tu voluntad sea una con la Suya, no podrás recibir Sus dones. Mas ¿qué podría hacerte pensar que hay otra voluntad aparte de la Suya?


2. He aquí la paradoja que sirve de fundamento a la fabricación de este mundo. Este mundo no es la Voluntad de Dios, por consiguiente, no es real. No obstante, aquellos que creen que lo es no pueden sino creer que hay otra voluntad, la cual produce efectos opuestos a los que Él dispone. Esto es claramente imposible, mas la mente de aquel que contempla el mundo y lo juzga como real, sólido, digno de confianza y verdadero cree en dos creadores o, mejor dicho, en uno solo: él mismo. Pero nunca en un solo Dios.


3. Todo aquel que alberga creencias tan extrañas como éstas no puede aceptar los dones de Dios, pues se ve obligado a creer que aceptarlos, por muy evidentes que se vuelvan, por muy grande que sea la urgencia con la que se le insta a reclamarlos como propios, es verse presionado a traicionarse a sí mismo. Por lo tanto, tiene que negar su presencia, contradecir la verdad y sufrir para preservar el mundo que él construyó.


4. He aquí el único hogar que cree conocer; la única seguridad que cree poder encontrar. Sin ese mundo que él mismo construyó se siente como un paria, sin hogar y asustado. No se da cuenta de que en ese mundo es donde en verdad es presa del miedo y donde no tiene un hogar; un paria vagando tan lejos de casa y ausente por tanto tiempo, que no se da cuenta de que se ha olvidado de dónde vino, adónde va e incluso de Quién es en realidad.


5. No obstante, los dones de Dios lo acompañan en su solitario e insensato vagar, aunque él no se dé cuenta. No puede perderlos. Pero no quiere ver lo que se le ha dado. Continúa errante, consciente de la futilidad que le rodea por todas partes, viendo cómo lo poco que tiene no hace sino menguar, conforme sigue adelante sin ir a ninguna parte. Pero aun así, continúa deambulando en la miseria y en la pobreza, solo, aunque Dios está con él, y en posesión de un tesoro tan grande que, ante su magnitud, todo lo que el mundo ofrece no tiene ningún valor.


6. Su aspecto da lástima: cansado, rendido, harapiento, con los pies ensangrentados debido al pedregoso camino que ha venido recorriendo. No hay nadie que no se haya identificado con él, pues todo el que viene aquí ha seguido la misma senda que él recorre y se ha sentido derrotado y desesperanzado tal como él se siente ahora. Mas ¿es su situación realmente trágica si te percatas de que está recorriendo el camino que él mismo eligió y que no tiene más que darse cuenta de Quién camina a su lado y poner al descubierto sus tesoros para ser libre?


7. Éste es el ser que has elegido, el que forjaste para reemplazar a la realidad. Éste es el ser que defiendes ferozmente contra toda muestra de razón, toda evidencia, así como contra todos los testigos que te pueden demostrar que eso no es lo que tú eres. Pero no les haces caso. Sigues el camino que te has trazado, cabizbajo, no vaya a ser que captes un atisbo de la verdad, te libres del autoengaño y quedes en libertad.


8. Te retraes temerosamente no vaya a ser que sientas el toque de Cristo sobre tu hombro y percibas Su amorosa mano apuntando hacia tus dones. ¿Cómo podrías proclamar entonces que eres pobre en el exilio? Él te haría reír de semejante percepción de ti mismo. ¿Dónde está ahora la auto-conmiseración? ¿Y qué pasaría entonces con toda la tragedia que montaste para aquel para el que Dios dispuso que gozara sólo de dicha?


9. Ahora tu miedo ancestral te ha salido al encuentro y por fin la justicia ha dado contigo. Cristo ha puesto Su mano sobre tu hombro y ya no te sientes solo. Piensas incluso que el miserable yo que creíste ser tal vez no sea tu verdadera identidad. Tal vez la Palabra de Dios sea más cierta que la tuya. Tal vez los dones que Él te ha dado son reales. Tal vez tu plan de mantener a Su Hijo sepultado en el olvido y de seguir por el camino que elegiste recorrer separado de tu Ser no Lo ha engañado del todo.


10. La Voluntad de Dios no se opone a nada. Simplemente es. No es a Dios a Quien has aprisionado con tu plan de querer perder tu Ser. Él no sabe nada de un plan tan ajeno a Su Voluntad. Hubo una necesidad que Él no comprendió, y Él simplemente dio una Respuesta. Eso es todo. 7Y tú, a quien se le ha dado esa Respuesta, no tienes necesidad de nada más.


11. Ahora vivimos, pues ahora no podemos morir. El deseo de morir recibió respuesta, y la mirada que contemplaba la muerte ha sido reemplazada por una visión que percibe que tú no eres lo que pretendes ser. Uno que marcha a tu lado le ofrece a cada uno de tus temores esta piadosa respuesta: “Eso no es cierto”. Cada vez que el pensamiento de pobreza te oprime, Él te recuerda todos los dones que posees, y cuando te percibes solo y atemorizado, te recuerda que Él siempre está a tu lado.


12. Y te recuerda también algo más que habías olvidado. Pues al tocarte ha hecho que seas igual que Él. Los dones que posees no son sólo para ti. Ahora tienes que aprender a dar lo que Él vino a ofrecerte. Ésta es la lección que está implícita en lo que Él da, pues Él te ha salvado de la soledad que quisiste forjar para ocultarte de Dios. Te ha recordado todos los dones que Dios te concedió. Te habla asimismo de aquello en lo que se ha de convertir tu voluntad cuando los aceptes y reconozcas que te pertenecen.


13. Los dones son tuyos, y se te han confiado para que se los des a todos aquellos que eligen recorrer el solitario camino del que tú te has escapado. Ellos no entienden que lo único que están haciendo es ir en pos de sus deseos. Ahora eres tú quien les tiene que enseñar. Pues has aprendido de Cristo que hay otro camino que pueden recorrer. Les enseñas esto al mostrarles la felicidad que sobreviene a los que han sentido el toque de Cristo y reconocido los dones de Dios. No permitas que tus pesares te tienten a no ser fiel a tu cometido.


14. Tus suspiros no harían ahora sino truncar las esperanzas de aquellos que cuentan contigo para su liberación. Tus lágrimas son las suyas. Si enfermas, no haces sino impedir su curación. Tus temores no hacen sino enseñarles que los suyos están justificados. Tu mano se convierte en la que otorga el toque de Cristo; tu cambio de mentalidad, en la prueba de que quien acepta los dones de Dios jamás puede sufrir por nada. Se te ha encomendado liberar al mundo de su dolor.


15. No lo defraudes. Conviértete en la prueba viviente de lo que el toque de Cristo puede ofrecer a todo el mundo. Dios te ha confiado Sus dones. ¡Que tu felicidad dé testimonio de la gran transformación que experimenta la mente que elige aceptarlos y sentir el toque de Cristo! Ésa es tu misión ahora. Pues Dios les ha encomendado a todos los que reciben Sus dones que a su vez los den. Ha compartido Su Júbilo contigo. Ahora ve y compártelo con el mundo.


REFLEXIÓN:


Sólo puedo recibir los dones si mi voluntad es una con la de Dios. Y este mundo no es la voluntad de Dios, por lo tanto no es real. Al poner mis esperanzas en las cosas de este mundo está implícita la idea de hacer sólo mi voluntad, y por eso es que cuando no consigo lo que quiero culpo a Dios.  Así que cuando lo que deseo está ligado al mundo es cuando mi voluntad no coincide con la voluntad de Dios, y al no conseguir lo que deseo o las cosas salen mal, sólo atino a decir: Dios no existe.  Y esto es producto de la no aceptación de lo que sucede en mi vida, o simplemente de la rebeldía que nace de no poder hacer mi voluntad a capricho ni hacerme responsable de mis actos. 


¿Cómo saber que la voluntad de Dios y la mía no están alineadas? Sí que lo sabemos:  cuando nuestra vida está hecha un caos, todo nos sale mal, nos sentimos frustrados, tenemos pérdidas materiales y espirituales, físicamente nos sentimos agotados, y literal, no podemos caminar con la frente en alto, y tenemos el corazón escondido porque nuestra espalda no está erguida sino doblada por el peso que llevamos encima. Y cuando esto pasa surgen más preguntas: ¿Y dónde está Dios?  ¿Por qué me abandonó? ¿Por qué permitió que esto pasara? Lo que sucedió fue que cuando tomé mis decisiones no quise contar con Dios, y claramente nos dicen que “la Voluntad de Dios no se opone a nada. Simplemente es”, y esto no es otra cosa que el libre albedrío. Sí, porque Dios nos hizo libres, no somos sus esclavos, y permanece esperando que contemos con Él, y no manipula nuestras acciones, y mucho menos nuestras decisiones. 


Y sólo cuando la Voluntad de Dios y la nuestra están alineadas, entonces todo se sincroniza y nuestra vida cambia, y todo nos sale bien, y disfrutamos de un tiempo de paz. Todos hemos pasado por momentos de oscuridad que algunos llaman “la noche oscura del alma”, y que no es otra cosa que un tiempo de crisis que nos confronta, que nos aísla del mundo y de las personas, pero que nos permite experimentar una transformación producto de la purificación de nuestra mente y nuestro cuerpo. Luego de eso, hay un respiro en nuestra vida, y es cuando buscamos a Dios desesperadamente, y Él en su infinito amor se deja encontrar de maneras misteriosas que cada quien sabe y comprende cómo fue. Luego de eso vienen momentos de paz, y es porque nuestra voluntad se está “sincronizando” con la del Padre. Esta experiencia nos transforma, y muy seguramente muchas de las personas que iniciamos el estudio de UCDM, ya lo hemos experimentado y por eso estamos aquí buscando sanar nuestra mente para permanecer unidos a la Voluntad liberadora del Padre.


Los dones que recibimos de Dios, se manifiestan de muchas maneras: Nace de nuestro interior una “ganas” de hacer algo no sólo para seguirnos transformando, sino para que otros también lo hagan. Es por eso que algunas personas se unen a grupos o fundaciones para ofrecer sus talentos. Otros escriben un libro compartiendo su experiencias, otros pitan, otros bailan, pero todos hacemos algo para compartir con los demás, porque eso tan maravilloso que nos ha sucedido no puede quedar guardado en nuestro corazón, sino tiene que ser compartido para que otros hermanos se inspiren y experimenten su propia transformación. Por eso nos dicen que nuestros dones se nos han confiado para que se los demos “a todos aquellos que eligen recorrer el solitario camino” del que nosotros hemos escapado. Creo que aquí cobra valor la frase “no hay mal que por bien no venga”, porque eso que nos parecía tan terrible, luego se convierte en una experiencia de aprendizaje no sólo para nosotros sino para esos hermanos que vienen detrás de nosotros, y por eso nos dicen:


“Ahora eres tú quien tiene que enseñar. Pues has aprendido de Cristo que hay otro camino que pueden recorrer. Les enseñas esto al mostrarles la felicidad que sobreviene a los que han sentido el toque de Cristo y reconocido los dones de Dios.  No permitas que tus pesares te tienten a no ser fiel a tu cometido”.


Se nos ha encomendado “liberar al mundo de su dolor”. Es una tarea bella y ardua, y somos valientes si decidimos aceptarla. Dios ha compartido “Su Júbilo” con nosotros, no para guardarlo como un tesoro, sino para entregarlo al mundo.


ORACIÓN:


Padre, que yo no te defraude, que mis dones no se pierdan en mi inconstancia y mi desánimo. Qué el toque de Cristo me de la fuerza para persistir en este camino de sanación de mi mente. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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