Powered By Blogger
Mostrando las entradas con la etiqueta Lluvia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Lluvia. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de diciembre de 2025

LECCIÓN 345: Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.



1. Padre, todo milagro es un reflejo de los regalos que me haces a mí, Tu Hijo. Y cada uno que concedo retorna a mí, recordándome que la ley del amor es universal. Incluso aquí, ésta adopta una forma que se puede reconocer y cuya eficacia puede verificarse. Los milagros que concedo se me devuelven en la forma que más me puede ayudar con los problemas que percibo. Padre, en el Cielo es diferente, pues allí no hay necesidades. Pero aquí en la tierra, el milagro se parece más a Tus regalos que cualquier otro regalo que yo pueda dar. Así pues, que hoy haga sólo este regalo, que al haber nacido del verdadero perdón, ilumina el camino que debo recorrer para recordarte.


2. Que la paz sea con todos los corazones que la buscan. La luz ha venido a ofrecer milagros para bendecir a este mundo exhausto. Éste hallará descanso hoy, pues ofreceremos lo que hemos recibido.


ORACIÓN:


Te ofrezco un milagro, hermano

pues quiero que retorne a mí,

a  través de tus agradecidas manos.


Veo tu  cansancio, que también es el mío,

y comprendo que no tiene sentido

transitar por diferentes caminos,

pues nuestro destino es uno con Dios.


Qué la paz sea contigo,

pues sé que la buscas con esmero.

Yo, al igual que tú, anhelo la luz

que ilumina el sendero que conduce

a recordar a nuestro Padre Creador.


Te ofrezco lo que he recibido,

para que resida en ti

“el don de la gracia”

y el perdón  se alce entre los dos.


!Qué la “lluvia regeneradora” que cae 

del cielo colme tu vida de verdor!


Amén.



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html


domingo, 7 de diciembre de 2025

LECCIÓN 341: Tan sólo puedo atacar mi propia impecabilidad, que es lo único que me mantiene a salvo.



Antes de leer la lección ver: 


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es un milagro?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/13-que-es-un-milagro.html



1. Padre, Tu Hijo es santo. Yo soy aquel a quien sonríes con un amor y una ternura tan entrañable, profunda y serena que el universo Te devuelve la sonrisa y comparte Tu Santidad. Cuán puros y santos somos y cuán a salvo nos encontramos nosotros que moramos en Tu Sonrisa y en quienes has volcado todo Tu Amor; nosotros que vivimos unidos a Ti, en completa hermandad y Paternidad, y en impecabilidad tan perfecta que el Señor de la Impecabilidad nos concibe como Su Hijo: un universo de Pensamiento que Lo completa.


2. No ataquemos, pues, nuestra impecabilidad, ya que en ella se encuentra la Palabra de Dios para nosotros. Y en su benévolo reflejo nos salvamos.


REFLEXIÓN:


En esta lección nos recuerdan que nuestra impecabilidad  es lo que nos mantiene a salvo, y por lo tanto no debemos atacarla, “ya que en ella se encuentra la Palabra de Dios”, que nos sostiene y nos salva. 


Para entender las siguientes lecciones es importante tener  claro lo que dice en el capítulo 13, que iniciamos hoy: ¿Qué es un milagro?:


  • Es  una“ corrección”, que no crea ni cambia nada, sino que “observa la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso”.  

  • Allana el camino para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor, pues el miedo se desvanece ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo.

  • Es un don donde reside la gracia, y nos muestra lo que es la ley de la verdad.

  • Invierte la percepción volviéndola receptiva a la verdad, y pone fin a las distorsiones, para que se vea que el perdón está justificado.


Esto último queda plasmado en el siguiente párrafo, que deja ver no sólo la belleza del perdón, sino su grandeza, y por qué Cristo vino a enseñarlo a través de su propia vida:


“El perdón es la morada de los milagros. Los ojos de Cristo se los ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor. La percepción queda corregida ante Su vista, y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir. Cada azucena de perdón le ofrece al mundo el silencioso milagro del amor. Y cada una de ellas se deposita ante la Palabra de Dios, en el Altar Universal al Creador y a la Creación, a la Luz de la perfecta pureza y de la dicha infinita.”.


Si yo hoy ataco mi propia impecabilidad es porque aún no he comprendido que el perdón es un milagro que necesita de mi fe para poder habitar un mundo redimido. 


ORACIÓN:


Padre, aquí estoy para hacer Tu Voluntad. Abro mis brazos para recibir la lluvia regeneradora de Tu Cielo, para que mi mundo reverdezca y brote la vida, y permanezca eternamente adherida a Tu Palabra, y “en su benévolo reflejo”, me salve. Amén.

LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

Lo más visto