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viernes, 26 de diciembre de 2025

LECCIÓN 360: Que la paz sea conmigo, el santo Hijo de Dios. Que la paz sea con mi hermano, que es uno conmigo. Y que por medio de nosotros el mundo sea bendecido con paz.



1. Padre, Tu Paz es lo que quiero dar al haberla recibido de Ti. Soy Tu Hijo, eternamente tal como me creaste, pues los Grandes Rayos permanecen en mí por siempre serenos e imperturbables. Quiero llegar a Ellos en silencio y con certeza, pues no hay ningún otro lugar donde ésta se pueda hallar. Que la paz sea conmigo y con el mundo entero. En la santidad fuimos creados y en la santidad permanecemos. En Tu Hijo, al igual que en Ti, no hay mancha alguna de pecado. Y con este pensamiento decimos felizmente “Amén”.


ORACIÓN:


La paz está en mí,

la paz está en tí

querido hermano,

y juntos bendecimos

el mundo con paz.


Recibo la Paz de Dios

que eternamente

me pertenece, y

el mundo se impregna

de su bondad.


¡Hermano!

Tú y yo “somos los

portadores de la salvación”.

“Y  desde la unión que hemos

alcanzado”, otras almas

comparten nuestra dicha

y nuestra eterna paz.


¡Amén!



Lecturas complementarias:


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


14. ¿Qué soy?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/14-que-soy.html


miércoles, 17 de diciembre de 2025

LECCIÓN 351: Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que decida ver será el que contemplaré.



Antes de leer la lección ver: 


SEGUNDA PARTE: Introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


14. ¿Qué soy?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/14-que-soy.html



1. ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo? Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrador. Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consiguiente, volverme atrás. Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado y como Tu santo Hijo. Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veré mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado. Decide, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti. Pues sólo Él juzga en Tu Nombre.


REFLEXIÓN:


Yo elijo lo que quiero contemplar:


“Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que decida ver será el que contemplaré.”.


En el capítulo que inicia hoy (14. ¿Qué soy?), nos recuerdan quienes somos:


  • Soy el Hijo de Dios, pleno, sano e íntegro.

  • Soy el santo hogar de Dios Mismo.

  • Soy el Cielo donde Su Amor reside.

  • Soy Su santa Impecabilidad Misma.

  • Somos los portadores de la salvación.

  • Somos los santos mensajeros de Dios que hablan en Su Nombre.


Lo que somos proviene de la grandeza de nuestro Creador, y sólo hasta que tomamos conciencia de ello, podemos ocupar en este mundo el lugar que nos corresponde, y actuar conforme a lo que Dios espera de nosotros. La misión que nos encargan es simple y difícil a la vez, pero no imposible de realizar: Ver la impecabilidad de mi hermano para contemplar en su faz la mía también.


ORACIÓN:


Padre, sana mi mente para  contemplar a mi hermano exento de pecado, y que yo pueda transitar por un mundo “libre y despejado”. Qué Tu Santo Espíritu  ilumine el camino que nos conduce de regreso a nuestro Hogar. Amén

LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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