1. Mira ahora lentamente a tu alrededor y aplica esta idea de manera muy concreta a todo lo que veas:
2 Esa mesa no significa nada.
3 Esa silla no significa nada.
4 Esta mano no significa nada.
5 Este pie no significa nada.
6 Esta pluma no significa nada.
2. Luego mira más allá de lo que se encuentra a tu alrededor y aplica la idea dentro de un campo más amplio:
2 Esa puerta no significa nada.
3 Ese cuerpo no significa nada.
4 Esa lámpara no significa nada.
5 Ese letrero no significa nada.
6 Esa sombra no significa nada.
3. Observa que estas afirmaciones no siguen ningún orden determinado ni hacen distinción entre la clase de cosas a las que se aplican. 2Ése es el propósito del ejercicio. 3La afirmación debe aplicarse sencillamente a cualquier cosa que veas. Al practicar la idea del día, hazlo con total imparcialidad. No trates de aplicarla a todo lo que se encuentre dentro de tu campo visual, pues estos ejercicios no deben convertirse en un ritual. Asegúrate solamente de no excluir nada en particular. En lo que respecta a la aplicación de la idea, una cosa es igual que cualquier otra.
4. Las tres primeras lecciones no deben hacerse más de dos veces al día, preferiblemente una vez por la mañana y otra por la noche. No deben pasar de un minuto más o menos, a no ser que eso cause una sensación de premura. Una cómoda sensación de reposo es esencial.
Es difícil pretender que lo que vemos no tiene significado, pero para poder iniciar necesitamos despojarnos de todo lo que creemos saber. En mi caso no fue difícil, simplemente dije: “voy a actuar como un inocente niño…”. Entonces me dediqué a observar todo sin reflexionar, sólo observaba, pero eso no quiere decir que hice el ejercicio correctamente, simplemente fui obediente a las instrucciones para realizar la lección. Si lo hice bien o mal no lo sé, sólo lo hice. Y creo que esa es la clave para poder trabajar con el libro de ejercicios de UCDM: La obediencia a las instrucciones sin importar lo que pensemos o si nos parezca absurdo: No juzgo, sólo observo. Hoy que lo escribo se me hace más fácil entenderlo, no fue así cuando realicé por primera vez las lecciones. En todo caso “obedecer” es el camino para llegar a la meta. Al comienzo no pasan cosas fuera de lo común, es decir, “Un Curso de Milagros”, no es una “pócima” y cuando alguien inicia los ejercicios con ese pensamiento no termina porque tiene expectativas. Hay una frase que escuché en una conferencia que dice: “sin apego al resultado”, y todo funciona muy bien cuando hacemos las cosas sin esperar que nada extraordinario ocurra, y simplemente las hacemos por fe. Sí, fe es lo que se necesita para hacer cosas que nos parecen extrañas o absurdas, como cuando iniciamos la primera lección y nos dicen que “esa mesa no significa nada”. Sólo hay que dar el primer paso sin juzgar, y luego todo resulta fácil. Los frutos se recogen cuando uno “suelta y confía”.
A la persona que lea esto quiero decirle que vale la pena leer y trabajar con UCDM. Hay recompensas inesperadas. Este camino tiene un principio pero no un final, es como comer: siempre hay que comer, y hay días que comemos menos, y otros que comemos más, pero nunca dejamos de hacerlo. Yo inicié y no quiero dejar de hacerlo porque me ha hecho bien, y ha impactado la vida de otra persona, y sólo por una persona que se beneficie vale la pena hacerlo. Es como una luz que se enciende y a partir de esa luz se encienden otras luces: muchas cosas y lugares van a brillar, y es hermoso.
En fin, algún día comprenderemos que en verdad nada de lo que nos rodea significa nada porque no pertenecemos a este mundo. Hoy es mi certeza, y sin importar que no sea la certeza de otras personas, vale la pena creer porque así otros lo harán también.
ORACIÓN:
Padre, he iniciado un camino que sólo Tú puedes guiar: “Ilumíname con la claridad de Tu Cristo". Amén.
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