1. Estos ejercicios, a diferencia de los anteriores, no comienzan con la idea de hoy. Da comienzo a estas sesiones de práctica observando los pensamientos que cruzan tu mente durante un minuto más o menos. Luego aplícales la idea. Si ya eres consciente de pensamientos que no te hacen feliz, úsalos como sujetos para la idea. No obstante, no selecciones sólo los pensamientos que a tu parecer son “malos”. Si te acostumbras a observar tus pensamientos, descubrirás que representan una mezcla tal, que en cierto sentido ninguno de ellos puede calificarse de “bueno” o de “malo”. Por eso es por lo que no significan nada.
2. Al seleccionar los sujetos para la aplicación de la idea de hoy se requiere la acostumbrada especificidad. No temas usar tanto pensamientos “buenos” como pensamientos “malos”. Ninguno de ellos constituye tus pensamientos reales, los cuales se encuentran ocultos tras ellos. Los “buenos” no son sino sombras de lo que está más allá, y las sombras dificultan la visión. Los “malos” son obstáculos para la visión y, por lo tanto, te impiden ver. No te interesan ni unos ni otros.
3. Éste es un ejercicio de gran importancia y se repetirá de vez en cuando de forma ligeramente diferente. El propósito de esto es entrenarte en los primeros pasos hacia la meta de poder separar lo que no tiene significado de lo que sí lo tiene. Representa el primer esfuerzo en el objetivo a largo plazo de aprender a ver que lo que carece de significado se encuentra fuera de ti y lo significativo, dentro. Es también el comienzo del entrenamiento que le permitirá a tu mente distinguir entre lo que es lo mismo y lo que es diferente.
4. Al usar tus pensamientos como sujetos para la aplicación de la idea de hoy, identifica cada uno de ellos por la figura o acontecimiento central que contenga. a Por ejemplo:
Este pensamiento acerca de ______ no significa nada.
Es como las cosas que veo en esta habitación, (en esta calle, etc.).
5. Puedes aplicar la idea asimismo a cualquier pensamiento en particular que reconozcas que es perjudicial. Esta práctica es útil, pero no substituye al procedimiento de selección más al azar que debe seguirse al llevar a cabo los ejercicios. En cualquier caso, no examines tu mente por más de un minuto. Aún no tienes suficiente experiencia como para poder evitar la tendencia a preocuparte innecesariamente.
6. Además, puesto que estos ejercicios son los primeros de esta índole, tal vez te resulte especialmente difícil suspender todo juicio en conexión con tus pensamientos. No repitas los ejercicios más de tres o cuatro veces al día. Volveremos a ellos más adelante.
REFLEXIÓN:
Esta lección está perfectamente explicada, así que sólo puedo decir que, en mi caso, al iniciar la práctica parecía que no tenía ningún pensamiento en particular porque estaba en mi mente la frase “estos pensamientos no significan nada”. Luego me centré en el sonido de los pájaros y los ruidos de la calle. Es como si al comienzo los pensamientos se bloquearan por que ya se tiene una instrucción previa. Y no es fácil pretender que nuestros pensamientos no significan nada, y por eso hacer las cosas sin prevenciones y prejuicios es la clave. ¿Por qué insisto tanto en esto? Porque ya pasé por este proceso y sólo quiero compartir mi experiencia, y aún así mientras estoy escribiendo esto, también estoy haciendo los ejercicios intentando continuar con la “inocencia” del primer día. Sí es más fácil porque ya se han transitado los procesos, pero eso no quiere decir que no cueste, porque cada día es un nuevo día, y también es importante estar con la mente en presente, sin hacer comparaciones, aunque es un poco difícil, pero mi intención al compartir mi experiencia es animar a las personas para que no desistan de culminar los ejercicios porque en verdad los resultados son maravillosos: Ser mejor persona, y vivir en armonía con los demás, siempre es un motivo para persistir.
ORACIÓN:
Padre, te entrego este día con todos sus afanes. Te entrego mi mente, mi corazón, mi cuerpo, y todo lo que soy. Tu me creaste con un propósito, y aunque no tengo la certeza de saber cuál es, permite que al transitar este camino lo pueda ver, y así cumplir la misión que me fue dada al nacer. Gracias por ser mi guía. Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario