Powered By Blogger

lunes, 3 de marzo de 2025

LECCIÓN 62: Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.



Tu perdón es lo que conduce a este mundo de tinieblas a la luz. Tu perdón es lo que te permite reconocer la Luz en la que ves. El perdón es la demostración de que eres la luz del mundo. Mediante tu perdón vuelves a recordar la verdad acerca de ti. En tu perdón, por lo tanto, reside tu salvación.


2. Las ilusiones que tienes acerca de ti y acerca del mundo son una y la misma. Por eso es por lo que todo perdón es un regalo que te haces a ti mismo. Tu meta es descubrir Quién eres, al haber negado tu Identidad atacando a la Creación y a Su Creador. Ahora estás aprendiendo a recordar la verdad. Para ello, el ataque tiene que ser reemplazado por el perdón, de manera que los pensamientos de vida puedan reemplazar a los pensamientos de muerte.


3. Recuerda que en todo ataque apelas a tu propia debilidad, mientras que cada vez que perdonas apelas a la fortaleza de Cristo en ti. ¿Te vas dando cuenta, pues, de lo que el perdón hará por ti? Eliminará de tu mente toda sensación de debilidad, de tensión y de fatiga. Arrasará con todo vestigio de temor, culpabilidad y dolor. Restituirá en tu conciencia la invulnerabilidad y el poder que Dios le confirió a Su Hijo.


4. Regocijémonos de poder comenzar y concluir este día practicando la idea de hoy, y de usarla tan frecuentemente como nos sea posible en el transcurso del día. Ello te ayudará a que pases un día tan feliz como Dios Mismo quiere que seas. Y ayudará a aquellos que te rodean, así como a aquellos que parecen encontrarse lejos en el espacio y en el tiempo, a compartir esta felicidad contigo.


5. Tan a menudo como puedas hoy, con los ojos cerrados a ser posible, repite para tus adentros:


Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.

Cumpliré mi función para así poder ser feliz.


Dedica entonces uno o dos minutos a reflexionar sobre tu función, y la felicidad y liberación que te brindará. Deja que pensamientos afines acudan a ti libremente, pues tu corazón reconocerá estas palabras, y en tu mente se encuentra la conciencia de que son verdad. Si te distraes, repite la idea y añade:


Deseo recordar esto porque quiero ser feliz.


REFLEXIÓN:


En la anterior lección nos recuerdan que somos la luz del mundo, y hoy esa idea se refuerza cuando nos dicen que “Perdonar” es la función que tenemos por ser luz. El perdón es nuestra tarea fundamental en nuestro paso por la tierra, y esa idea se refuerza cuando recordamos por qué Jesús fue enviado a este mundo. Él vino a marcar un antes y un después en la historia de nuestra salvación. Antes de la venida de Jesús nos cuentan de un planeta regido por la venganza, por la “ley del talión” que habla del “ojo por ojo, diente por diente”, en donde el castigo por un delito debía ser en proporción al delito cometido, y la venganza era permitida como una forma de desagravio a las personas afectadas. Luego, llega Jesús, y enarbola la bandera del “perdón”, y nos dice que amemos a nuestros enemigos, y que pongamos la otra mejilla. Para muchas personas esto era y sigue siendo inaudito, porque para ellas no cabe el perdón desde ningún punto de vista. Y cuando Jesús nos pide que perdonemos hay un propósito muy grande, y no es que parezcamos santos y nos diferenciemos del “otro” pecador que nos hizo daño, sino precisamente es para salvar a ese hermano que nos atacó porque al perdonarlo, él nos salva a nosotros. Por eso la enseñanza del perdón, se refuerza con “no juzgar”, porque cuando no lo hacemos no vemos error o pecado en nuestros hermanos. Ahora ya sabemos que cuando perdonamos nos salvamos, y ese es el propósito: me salvo porque no condeno, y no al revés, que sería creer que al perdonar me hago más grande, y mi hermano “victimario” se hunde en el lodo por su error. No, el perdón es un acto de amor propio y amor por los demás, y eso es lo que el Amado Maestro Jesús vino a enseñar. Y UCDM nos lo confirma de manera bella: “...todo perdón es un regalo que te haces a ti mismo”, y nos recuerda que nuestra meta es descubrir quienes somos recordando la verdad, y que la única forma de hacerlo es reemplazando el ataque por el perdón. Las guerras y conflictos, del tipo que sean, suceden en un mundo que sigue regido por las leyes del Antiguo Testamento en donde el perdón no tiene cabida, y por intereses personales en donde gobierna la codicia, el desamor  y el egoísmo.


ORACIÓN


Padre, me has otorgado la gracia del perdón para que pueda ser la luz del mundo, pero me tropiezo en medio de la oscuridad  porque vivo entre odios, dolor, sufrimiento, carencias, y otras tantas ilusiones que me alejan del propósito por el que vine a este mundo. Si te he atacado a Ti y a Tu Creación, permíteme recordar la verdad para que mis pensamientos de vida reemplacen a los pensamientos de muerte. Amén.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LECCIÓN 241: En este instante santo llega la salvación.

Antes de leer la lección ver:  SEGUNDA PARTE: Introducción  https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html ...

Lo más visto