Segundo Repaso: Importante leer la introducción:
https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segundo-repaso-introduccion.html
Nuestro repaso de hoy abarcará estas ideas:
1. (73) Mi voluntad es que se haga la luz.
Hoy haré uso del poder de mi voluntad. No es mi voluntad andar a tientas en la obscuridad, temeroso de las sombras y amedrentado por cosas invisibles e irreales. La luz será mi guía hoy. La seguiré allí donde me lleve y contemplaré únicamente lo que me muestre. Éste será el día en que experimentaré la paz de la verdadera percepción.
2. Las siguientes variaciones de esta idea pueden ser útiles para las aplicaciones concretas:
Esto no puede ocultar la luz que es mi voluntad ver.
(Nombre], estás en la luz junto conmigo.
En la luz esto se verá de otra manera.
3. (74) No hay más voluntad que la de Dios.
Hoy estoy a salvo porque no hay más voluntad que la de Dios. Siento miedo sólo cuando creo que hay otra voluntad. Trato de atacar únicamente cuando tengo miedo, y sólo cuando trato de atacar puedo creer que mi eterna seguridad está siendo amenazada. Hoy reconoceré que nada de esto ha ocurrido. Estoy a salvo porque no hay más voluntad que la de Dios.
4. Las siguientes son algunas variaciones de la idea que pueden ser útiles para las aplicaciones concretas:
Percibiré esto en conformidad con la Voluntad de Dios.
La Voluntad de Dios, así como la mía, es que tú, [nombre], seas Su Hijo.
Esto es parte de lo que la Voluntad de Dios ha dispuesto para mí, independientemente de cómo lo vea.
REFLEXIÓN:
¿Por qué si sabemos que no hay más voluntad que la de Dios, sentimos miedo de hacer su voluntad? Al hacer la voluntad de Dios nos estamos asegurando no sólo de hacer lo correcto, sino de que estamos haciendo nuestra propia voluntad. Quizás el miedo es por los apegos que tenemos, y aunque muy en el fondo sabemos que esos apegos nos están haciendo daño, no queremos soltarlos porque nos hemos acostumbrado a ellos, o porque nos generan placer, o porque cubren nuestras necesidades materiales producto de las ilusiones que hemos creado con ayuda del ego.
UCDM, dice que sentimos miedo cuando creemos que hay otra voluntad, pero normalmente la única voluntad que deseamos que se haga es la de nosotros. Quizá podemos hacer la voluntad de nuestros padres, de nuestras parejas sentimentales, de nuestros amigos, etc., pero eso es otra cosa, eso tiene que ver con nuestro carácter y cómo lo gestionamos al permitir o no, que otros nos digan lo que tenemos que hacer. Pero la voluntad de Dios es primordial porque de eso depende no sólo que podamos llevar a cabo nuestro propósito en este mundo, sino que hacer su voluntad no es una imposición porque ante todo se respeta nuestro libre albedrío, y por eso somos responsables de todo lo que nos sucede. Y ser responsables implica asumir las consecuencias de nuestras acciones sin buscar culpables. Si yo hice “mi voluntad” sin tener en cuenta la “Voluntad de Dios”, con el tiempo me voy a sentir culpable si las cosas no van como yo quería (no diremos que mal). Pero si yo acepto hacer la voluntad de Dios, sea lo que sea que suceda, sabré que era lo correcto y lo mejor que podía pasar, y entonces sobrevendrá un estado de paz y tranquilidad sin importar si me gusta o no el resultado de las cosas, ya que el tiempo nos mostrará el por qué todo sucedió así. Cada uno de nosotros sabe cuándo ha tomado decisiones guiadas por la voluntad de Dios, y cuándo han sido motivadas por un impulso, pero como cada día es una nueva oportunidad, tenemos la guía del Espíritu Santo que nos inspira a decir: “Mi voluntad es que se haga la luz, porque no hay más voluntad que la de Dios”.
ORACIÓN:
Padre, mi voluntad es ver la luz, y compartirla con mis hermanos, y ante cualquier adversidad o prueba por la que tenga que pasar, decido asumirla en conformidad con Tu voluntad. Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario