1. He aquí un pensamiento del que se ha eliminado toda traza de arrogancia y en el que sólo queda la verdad. Pues la arrogancia se opone a la verdad. Mas cuando la arrogancia desaparece, la verdad viene inmediatamente y ocupa el espacio que, al irse el ego, quedó libre de mentiras. Únicamente el ego puede estar limitado y, por consiguiente, no puede sino perseguir fines limitados y restrictivos. El ego piensa que lo que uno gana, la totalidad lo pierde. La Voluntad de Dios, sin embargo, es que yo aprenda que lo que uno gana se les concede a todos.
2. Padre, Tu Voluntad es total. Y la meta que emana de ella comparte su totalidad. ¿Qué otro objetivo, sino la salvación del mundo, podrías haberme encomendado? ¿Y qué otra cosa sino eso podría ser la Voluntad que mi Ser ha compartido Contigo?
ORACIÓN:
Sí Padre, creo en Ti:
Creo en Tu Palabra
que me guía,
creo en Tu Amor
que me cobija,
creo en Tu Gracia
que sostiene,
y creo que mi ganancia
es regalo también
para mis hermanos.
Y si Tu Voluntad es total,
la mía es hacer parte
de esa totalidad, y
por eso hago a un lado
la arrogancia, y acepto
que yo vine a salvar al mundo.
¡Amén!
Lecturas complementarias:
SEGUNDA PARTE: Introducción:
https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html
2. ¿Qué es el Juicio Final?
https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/10-que-es-el-juicio-final.html

