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sábado, 25 de enero de 2025

LECCIÓN 25: No sé cuál es el propósito de nada.




1. Propósito es significado. La idea de hoy explica por qué nada de lo que ves tiene significado. No sabes para qué es. Por consiguiente, no tiene significado para ti. Todo existe para tu beneficio. Para eso es para lo que es; ése es su propósito; ése es su significado. Al reconocer esto, tus objetivos se unifican. Al reconocer esto, lo que ves cobra significado.


2. Tú percibes al mundo y a todo lo que éste contiene como significativo desde el punto de vista de los objetivos del ego. Estos objetivos no tienen nada que ver con lo que más te conviene, ya que tú no eres el ego. Esta falsa identificación no te permite entender cuál es el propósito de nada. Por ende, no puedes sino hacer un uso indebido de ello. Cuando creas esto, te esforzarás por retirar los objetivos que le has asignado al mundo, en vez de intentar reforzarlos.


3. Otra forma de describir los objetivos que ahora percibes es decir que sólo tienen que ver con tus intereses “personales”. Pero puesto que no tienes intereses personales, tus objetivos en realidad no guardan ninguna relación con nada. Al abrigarlos, por lo tanto, no estás abrigando ningún objetivo en absoluto. Por consiguiente, no sabes cuál es el propósito de nada.


4. Antes de que puedas entender los ejercicios, es necesario un pensamiento adicional. En los niveles más superficiales reconoces el propósito de todas las cosas. Sin embargo, el propósito de algo no se puede entender en esos niveles. Por ejemplo, entiendes que el propósito de un teléfono es hablar con alguien que no se encuentra físicamente en tu proximidad inmediata. Lo que no comprendes es para qué quieres ponerte en contacto con él. Y es eso lo que hace que tu contacto con él sea o no significativo.


5. Es fundamental para tu aprendizaje que estés dispuesto a renunciar a los objetivos que les has adjudicado a todas las cosas. Reconocer que dichos objetivos no tienen sentido, en vez de considerarlos como “buenos” o “malos”; es la única manera de lograrlo. La idea de hoy es un paso en esa dirección.


6. Hoy se requieren seis sesiones de práctica, cada una de dos minutos de duración. Comienza cada sesión repitiendo la idea de hoy lentamente; luego mira a tu alrededor y deja que tu mirada se pose sobre cualquier cosa que te llame la atención, esté lejos o cerca, sea “importante” o “nimia”, “humana” o “no humana”. Mientras tus ojos descansan sobre cada objeto así seleccionado, di, por ejemplo:



No sé para qué es esa silla.

No sé para qué es ese lápiz.

No sé para qué es esta mano.


Dilo lentamente, sin apartar los ojos del objeto hasta que hayas terminado la frase.

Pasa luego al siguiente y aplica la idea de hoy de la misma manera.


REFLEXIÓN: 


Cuando leí la frase “Todo existe para tu beneficio” me sentí amada y pensé en la magnitud del Amor de Dios. Cuán importantes somos para nuestro Creador que todo lo que puso en nuestras manos es para nuestro beneficio. No hay nada que no cumpla un propósito, y no hay nada que no nos haya sido dado. Pero tanto tiempo ignorándolo causa desconcierto. Cuántos dolores, desencantos y tristezas nos hubiéramos ahorrado de haber sabido que éramos portadores de semejante regalo. Y es un regalo que aún no hemos abierto ni disfrutado porque no sabemos el propósito de nada, quizás lo hemos imaginado, pero es sólo eso: ¡falsas ilusiones! UCDM nos pide renunciar a los objetivos que le hemos adjudicado a las cosas sin etiquetarlos como buenos o malos para poder progresar en nuestro aprendizaje. Seamos como niños que aún no saben para qué las cosas, porque tenemos un Maestro que está dispuesto a guiarnos y mostrarnos el propósito de todo.


ORACIÓN:


Suelto, Padre, mis ideas preconcebidas, mis ínfulas de saberlo todo. Me ofrezco ante Ti como una hoja en blanco para que seas Tú quien escribas las líneas de mi vida, y me muestres que todo "propósito es significado". Amén.


viernes, 24 de enero de 2025

LECCIÓN 24: No percibo lo que más me conviene.



1. No te das cuenta en ninguna de las situaciones que se presentan ante ti del desenlace que te haría feliz. No tienes, por lo tanto, una pauta por la que regir debidamente tus acciones ni manera alguna de juzgar sus resultados. Lo que haces está determinado por tu percepción de la situación de que se trate, y esa percepción es errónea. Es inevitable, pues, que nada de lo que hagas sea en beneficio de lo que más te conviene. No obstante, lo que más te conviene constituye tu único objetivo en toda situación que se perciba correctamente. De no ser así, te resultará imposible reconocerlo.


2. Si te dieras cuenta de que en realidad no percibes lo que más te conviene, se te podría enseñar lo que es. Pero como estás convencido de que lo sabes, no puedes aprender. La idea de hoy es un paso encaminado a hacer que tu mente se vuelva receptiva de manera que el aprendizaje pueda dar comienzo.


3. Los ejercicios de hoy requieren mucha más honestidad de la que estás acostumbrado a usar. Te será más útil examinar unos pocos temas honesta y minuciosamente en cada una de las cinco sesiones de práctica que se deben llevar a cabo hoy, que un mayor número superficialmente. Se recomiendan dos minutos para cada uno de los períodos de búsqueda mental que los ejercicios de hoy requieren.


4. Las sesiones de práctica se deben comenzar repitiendo la idea de hoy, a lo que debe seguir una búsqueda mental con los ojos cerrados de aquellas situaciones en tu vida que aún no estén resueltas y que actualmente te están causando desasosiego. Debes hacer hincapié en descubrir cuál es el resultado que deseas. Te darás cuenta muy pronto de que tienes varios objetivos en mente como parte del resultado que deseas y también de que esos objetivos se encuentran en diferentes niveles y de que con frecuencia son conflictivos.


5. Al aplicar la idea de hoy, nombra cada situación que se te ocurra, y luego enumera minuciosamente todos los objetivos que te gustaría alcanzar en el desenlace de la misma. El modelo que se debe seguir en cada caso debe ser más o menos así:


En esta situación con respecto a _____ lo que me gustaría que sucediese es que _____ y que _____,


y así sucesivamente. Trata de abarcar tantos diferentes desenlaces como honestamente se te ocurran, aun cuando algunos de ellos no parezcan estar directamente relacionados con la situación o, lo que es más, ni siquiera parezcan tener nada que ver con ella.


6. Si haces estos ejercicios correctamente, te darás cuenta de inmediato de que estás exigiendo de cada situación un gran número de cosas que no tienen nada que ver con ella. Te percatarás asimismo de que muchos de tus objetivos son contradictorios, que no tienes un resultado concreto en mente y que no puedes por menos que experimentar desilusión con respecto a algunos de tus objetivos, independientemente de cómo se resuelva finalmente la situación.


7. Después de pasar revista a tantos objetivos anhelados como puedas para cada situación aún sin resolver que cruce tu mente, di para tus adentros:


No percibo lo que más me conviene en esta situación,


y pasa a la siguiente.


REFLEXIÓN: 


Hoy nos dicen claramente que no percibimos lo que más nos conviene, y que si nos diéramos cuenta nos podrían enseñar a percibir de manera correcta. Parece que somos un “poco soberbios” cuando afirmamos que sabemos todo lo que nos conviene. Eso me recuerda las veces en que le hemos respondido a alguien de manera poco amorosa: “¡Yo sé lo que me conviene!”. Estoy segura que a todos nos ha pasado alguna vez que le hemos respondido así a alguien que nos estaba ofreciendo un  consejo de buena voluntad, pero no fuimos capaces de ver o aceptar sólo por orgullo o ingenuidad. También nos habrá sucedido que un ser querido, un amigo, etc., nos ha respondido lo mismo ante un consejo o sugerencia que quisimos darle. No sabemos si es bueno o malo dar consejos, y aunque muchas personas afirman que no hay que hacerlo, quienes somos padres sentimos la necesidad de guiar a nuestros hijos porque tenemos cierta experiencia, y porque de alguna manera tenemos autoridad frente a ellos. Ocupamos un rol que es importante cumplir, y somos guías de nuestros hijos así muchas veces a ellos no les guste. En fin, a estas alturas de la vida, y estudiando UCDM, ya no podemos estar tan seguros de que sabemos lo que más nos conviene o a nuestros seres queridos. Entonces, tenemos que ser receptivos, y soltar los “convencimientos” para que recibamos la ayuda que nos ofrecen: “... que el aprendizaje pueda dar comienzo”.


ORACIÓN:


Padre, he tomado decisiones basadas en el convencimiento de que sabía lo que más me convenía, y con el paso del tiempo comprendí que me había equivocado. Sentí frustración por tantas equivocaciones, y por haber vivido cosas dolorosas a causa de mis decisiones. Hoy comprendo que la mayoría de las veces no he sabido lo que más me conviene, y por eso acepto comenzar el aprendizaje que me ofreces, porque anhelo la dicha y la paz que provienen de Ti. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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