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domingo, 27 de abril de 2025

LECCIÓN 117 (Repaso lecciones 103 y 104)



Tercer repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/tercer-repaso-introduccion.html


Para los repasos de por la mañana y por la noche:


1. (103) Dios, al ser Amor, es también felicidad.


Quiero recordar que el amor es felicidad y que nada más me puede hacer feliz. Elijo, por lo tanto, no abrigar ningún substituto para el amor.


2. (104) Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.


El amor, al igual que la dicha, constituyen mi patrimonio. Éstos son los regalos que mi Padre me dio. Aceptaré todo lo que en verdad me pertenece.


3. A la hora en punto:

Dios, al ser Amor, es también felicidad.


Media hora más tarde:

Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.


REFLEXIÓN:


 Los substitutos para el amor sólo pueden ser sus contrarios: odio, desprecio, apatía, etc. Y si el “Amor” es nuestro patrimonio, al vivir en medio de sentimientos contrarios al amor, entonces nuestro patrimonio se  pierde, y es reemplazado por sentimientos que nos causan daño, y que hemos creado nosotros mismos. No son regalos que hemos recibido sino ilusiones a las que hemos dado forma, al haber creído en la separación. Y para fortuna nuestra, todo esto no nos pertenece porque sólo podemos atesorar lo que es real: El Amor de Dios.


ORACIÓN:


Padre, elijo “no abrigar ningún substituto para el amor”. Sólo acepto “únicamente lo que en verdad me pertenece”, y que es “mi patrimonio”. Que bajo Tu Gracia, el Amor y  la Dicha me cobijen. Amén.

domingo, 13 de abril de 2025

LECCIÓN 103: Dios, al ser Amor, es también felicidad.



1. La felicidad es un atributo del amor. No se puede separar de él ni experimentarse donde éste no está. Al estar en todas partes, el amor no tiene límites. y, por consiguiente, la dicha también está en todas partes. No obstante, la mente puede negar que esto es así al creer que hay brechas en el amor por donde el pecado puede infiltrarse, ocasionando dolor en lugar de dicha. Esta extraña creencia pretende limitar la felicidad redefiniendo el amor como algo limitado e introducir discrepancias en lo que no tiene límites ni opuestos.


2. De este modo, se asocia el miedo con el amor y sus resultados se convierten en el patrimonio de aquellas mentes que piensan que lo que han hecho es real. Estas imágenes, desprovistas de toda realidad, dan testimonio del temor a Dios, olvidando de que Dios, al ser Amor, tiene que ser también felicidad. Hoy trataremos una vez más de llevar este error básico ante la verdad y de enseñarnos a nosotros mismos que:


Dios, al ser Amor, es también felicidad.

Tener miedo de Él es tener miedo de la dicha.


Comienza tus sesiones de práctica de hoy asociando estas dos ideas, lo cual corrige la falsa creencia de que Dios es miedo. Y también pone de relieve que la felicidad es tu patrimonio por razón de lo que Dios es.


3. Permite hoy que esta corrección se instale en tu mente durante cada hora de vigilia. Da la bienvenida entonces a toda la felicidad que esta corrección brinda, a medida que la verdad reemplaza al miedo y la dicha se convierte en lo que esperas ha de ocupar el lugar del dolor. Dado que Dios es Amor, esto se te concederá. Refuerza esta esperanza a menudo a lo largo del día y acalla todos tus temores con la siguiente expresión de certeza, la cual es gentil y completamente cierta:


Dios, al ser Amor, es también felicidad.

Y la felicidad es lo que busco hoy.

No puedo fracasar, pues lo que busco es la verdad.


REFLEXIÓN:


La felicidad como atributo del amor es inseparable de éste, y “Dios, al ser Amor, es también felicidad”. Esto lo deja claro UCDM, y eso desdibuja una enseñanza que quizás fue la misma para muchos de nosotros, y es que había que tener un “temor reverente a Dios”, que quiere decir que reconocemos el poder de Dios y nuestra pequeñez ante dicho poder. Aunque creo que nunca le vimos nada de malo a esa enseñanza, podía sonar contradictorio cuando nos decían que Dios es puro amor, pero no se nos debe olvidar que este tipo de enseñanzas provienen del hombre, y cada quien en su época encontraba la manera de  explicar su forma de entender a Dios. El mundo evoluciona, y así mismo la manera de entenderlo y las enseñanzas que intentan explicarlo, pero Dios es el mismo de ayer, hoy, mañana y siempre, porque Dios sólo puede ser en el Presente. Y a pesar de las posibles contradicciones que, supuestamente, podamos encontrar en la forma de “entender” a Dios,  quizás sólo nos debería importar el proceso de “corrección” por el que estamos transitando, y simplemente contemplar a Dios en el presente sin importar que en el pasado se haya  tergiversado su comprensión para nosotros.


Hay un pasaje  de la Biblia (1 Juan 4:18-20) muy hermoso, donde se ve reflejada la  esencia de la enseñanza de hoy:


“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”.


Hoy también sabemos que “Todos Somos Uno”, que Dios está en ti, en mí, y que Dios está en todo lo que vemos porque Dios está en nuestra mente, y que “El Amor de Dios está en todo lo que Él creó, pues Su Hijo está en todas partes.”. Somos Amor.


ORACIÓN:


Padre, hoy permito que se corrija la falsa creencia de que debo sentir un “temor reverente” ante Tu Presencia, y por eso  creo firmemente que Tu eres Amor y Felicidad. Que Tu Gracia me de firmeza para encontrar siempre la verdad. Amén.


sábado, 1 de marzo de 2025

LECCIÓN 60 (Repaso lecciones 46-50)



Primer repaso: Importante leer la introducción.

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/introduccion-primer-repaso.html


Éstas son las ideas para el repaso de hoy:


1. (46) Dios es el Amor en el que perdono.


Dios no perdona porque jamás ha condenado. Los que están libres de culpa no pueden culpar, y aquellos que han aceptado su inocencia no ven nada que tengan que perdonar. Con todo, el perdón es el medio por el cual reconoceré mi inocencia. Es el reflejo del Amor de Dios en la tierra. Y me llevará tan cerca del Cielo que el Amor de Dios podrá tenderme la mano y elevarme hasta Él.


2. (47) Dios es la Fortaleza en la que confío.


No es con mi propia fortaleza con la que perdono. Es con la Fortaleza de Dios en mí, la cual recuerdo al perdonar. A medida que comienzo a ver, reconozco Su reflejo en la tierra. Perdono todas las cosas porque siento Su Fortaleza avivarse en mí. Y empiezo a recordar el Amor que decidí olvidar, pero que nunca se olvidó de mí.


3. (48) No hay nada que temer.


2¡Cuán seguro me parecerá el mundo cuando lo pueda ver! No se parecerá en nada a lo que ahora me imagino ver. Todo el mundo y todo cuanto vea se inclinará ante mí para bendecirme. Reconoceré en todos a mi Amigo más querido. ¿Qué puedo temer en un mundo al que he perdonado y que a su vez me ha perdonado a mí?


4. (49) La Voz de Dios me habla durante todo el día.


No hay un solo instante en el que la Voz de Dios deje de apelar a mi perdón para salvarme. No hay un solo instante en el que Su Voz deje de dirigir mis pensamientos, guiar mis actos y conducir mis pasos. Me dirijo firmemente hacia la verdad. No hay ningún otro lugar adonde pueda ir porque la Voz de Dios es la única voz y el único guía que se le dio a Su Hijo.


5. (50) El Amor de Dios es mi sustento.


Cuando escucho la Voz de Dios, Su Amor me sustenta. Cuando abro los ojos, Su Amor alumbra al mundo para que lo pueda ver. Cuando perdono, Su Amor me recuerda que Su Hijo es impecable. Y cuando contemplo al mundo con la visión que Él me dio, recuerdo que yo soy Su Hijo.


REFLEXIÓN:


Las lecciones que repasamos hoy nos dan un mensaje de amor y de perdón: Nos dicen que Dios es el amor en el que perdonamos, pero que Él “no perdona porque jamás ha condenado”, y así mismo cuando aceptamos nuestra inocencia no vemos nada a lo que tengamos que perdonar. Pero nuestro perdón  no procede de nuestra fuerza, sino es producto de la "Fortaleza" que Dios nos otorga y es una señal de que comenzamos a “ver” y a recordar el Amor que habíamos olvidado. Esto nos proporcionará un estado de seguridad porque por ningún lado veremos “enemigos” pues el mundo será un lugar sin víctimas ni victimarios. Nuestros actos y nuestros pensamientos estarán guiados por la Voz de Dios y no habrá un sólo instante en el que Su Voz deje de asistirnos y de mostrarnos el camino del perdón. Por todo esto podemos decir que el Amor de Dios es nuestro sustento, y sólo basta con que escuchemos su Voz para que también recordemos que somos Sus Hijos.


ORACIÓN:


Padre, que pueda reconocer mi inocencia perdonando, y que sea Tu Fortaleza en mí, la que me otorgue la capacidad de no ver culpa en mis hermanos ni sentirme culpable. Que Tu Voz y Tu Amor sean mi sustento espiritual de cada día. Amén.


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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