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miércoles, 26 de marzo de 2025

Lección 85 (Repaso lecciones 69 y 70)



Segundo Repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segundo-repaso-introduccion.html


El repaso de hoy abarcará las siguientes ideas:


1. (69) Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí.


Mis resentimientos me muestran lo que no está ahí y me ocultan lo que quiero ver. Habiendo reconocido esto, ¿para qué los iba a querer? Mis resentimientos me mantienen en la obscuridad y ocultan la luz. Los resentimientos y la luz no pueden coexistir, pero la luz y la visión tienen que unirse para yo poder ver. Y para poder ver tengo que desprenderme de mis resentimientos. Quiero ver, y ése será el medio por el que lo lograré.


2. Las aplicaciones concretas de esta idea podrían hacerse de la siguiente manera:


Que no haga de esto un obstáculo a la visión.

La luz del mundo desvanecerá todo esto con su resplandor.

No tengo necesidad de esto. Lo que quiero es ver.


3. (70) Mi salvación procede de mí.


Hoy reconoceré dónde está mi salvación. Está en mí porque ahí es donde está su Fuente. No ha abandonado su Fuente, por lo tanto, no pudo haber abandonado mi mente. Dejaré de buscarla fuera de mí mismo. No es algo que se encuentre afuera y luego tenga que traerse dentro. Se extenderá desde dentro de mí, y todo aquello que vea no hará sino reflejar la luz que brilla en mí y en sí misma.


4. Las siguientes variaciones de la idea son apropiadas para las aplicaciones más concretas:


Que esto no me tiente a buscar mi salvación fuera de mí mismo.

No permitiré que esto interfiera en la conciencia que tengo de la Fuente de mi salvación.

Esto no puede privarme de la salvación.


REFLEXIÓN:


Los resentimientos son contrarios a la luz, no nos permiten ver, y nos inducen a buscar  la salvación fuera de nosotros. Al ocultarse la luz del mundo de nosotros, vemos las ilusiones que ha creado el ego, y por eso al juzgar estamos viendo algo que no existe. Creo que ahora se nos puede hacer más fácil saber  si los resentimientos tienen el control de nuestra vida, y es cuando nos creemos con derecho a juzgar algo o a alguien. Ahí la luz del mundo está oculta para nosotros, y por eso se nos pide que permitamos que la luz y la visión se unan para poder ver. La luz es la ausencia de resentimientos, y la visión es la presencia del Amor que nos permite ver las cosas tal como son. Y cuando “son como son” no hay atisbo de resentimientos, no soy ni víctima ni victimario, y nada fuera de mí me puede perturbar la paz que ha nacido de la visión. 


Para entenderlo mejor, son esos momentos en que nada puede molestarme, y no porque todo esté “bajo mi control”, sino porque estoy en estado de presencia sin juzgar, sin lamentar, sin querer encontrar una explicación, sino simplemente estoy en el mundo, y lo acepto y puedo vivir en él porque sólo lo observo sin aprobar o reprobar. En ese momento puedo decir que “mi salvación procede de mí”.


ORACIÓN:


Padre, mis resentimientos me atrapan en las ilusiones del ego, y me ocultan la luz de la verdad. Hoy me  desprendo de mis resentimientos porque quiero ver, quiero que la luz brille en mí y se extienda a toda la creación. Amén.


domingo, 23 de marzo de 2025

Lección 82 (Repaso lecciones 63 y 64)



Segundo Repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segundo-repaso-introduccion.html


Hoy repasaremos estas ideas:


1. (63) La luz del mundo brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón.


Mi perdón es el medio por el que la luz del mundo se expresa a través de mí. Mi perdón es el medio por el que cobro conciencia de la luz del mundo en mí. Mi perdón es el medio por el que el mundo sana junto conmigo. Que perdone, entonces, al mundo para que pueda sanar junto conmigo.


2. Algunas sugerencias para las aplicaciones concretas de esta idea son:


Que la paz se extienda desde mi mente hasta la tuya, [nombre].

Comparto la luz del mundo contigo, [nombre].

Mediante mi perdón puedo ver esto tal como es.


3. (64) Que no me olvide de mi función.


No me olvidaré de mi función porque quiero recordar mi Ser. No puedo desempeñar mi función si la olvido. Y a menos que desempeñe mi función, no experimentaré la dicha que Dios dispone que yo tenga.


4. Algunas variaciones específicas de esta idea son:


No me valdré de esto para ocultarme a mí mismo mi función.

Me valdré de esto como una oportunidad para desempeñar mi función.

Esto podrá ser una amenaza para mi ego, pero no puede alterar mi función en modo alguno.


REFLEXIÓN:


Qué grande tiene que ser perdonar para que sólo a través de este acto de amor el mundo se sane junto con nosotros. Y esta es la función de la que no nos debemos olvidar porque somos la luz del mundo, y sólo así experimentaremos la dicha que Dios tiene dispuesta para nosotros. Desde niños hemos escuchado sobre el perdón, pero parece que lo entendimos como una hermosa enseñanza de Jesús, que era muy idílica de escuchar, pero difícil de realizar. Creo que nadie nos dijo su verdadero sentido, porque hoy ya sabemos que perdonar es más que una acto de benevolencia, es más bien nuestro gran propósito en esta vida. Las prédicas de Jesús se centraban en esta enseñanza (Lucas 6:27-31) :


“Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;  bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.  Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos”.  Perdonar es un acto de amor propio y en este versículo está claro: “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos”. 


Y hoy que lo sabemos no debemos olvidar que esa es nuestra función  si en verdad queremos experimentar la Dicha de Dios. 


ORACIÓN:


Padre, que Tu paz que sobrepasa todo entendimiento, se extienda desde mi mente hasta la mente de mis hermanos, y que pueda compartir la luz del mundo con ellos a través del perdón. Amén


sábado, 22 de marzo de 2025

LECCIÓN 81 (Repaso lecciones 61 y 62)



Segundo Repaso: Importante leer la introducción:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segundo-repaso-introduccion.html


Nuestras ideas para el repaso de hoy son las siguientes:


1. (61) Soy la luz del mundo.


¡Cuán santo soy, que se me ha encomendado la función de iluminar el mundo! Que permanezca en quietud ante mi santidad. Que en su serena luz desaparezcan todos mis conflictos. Y que en su paz pueda recordar Quién soy.


2. Algunas variaciones específicas para aplicar esta idea cuando parezcan surgir dificultades podrían ser:


Que no nuble la luz del mundo en mí.

Que la luz del mundo refulja sobre esta apariencia.

Esta sombra desaparecerá ante la luz.


3. (62) Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.


Sólo aceptando mi función podré ver la luz en mí. Y en esa luz mi función se perfilará claramente y sin ninguna ambigüedad ante mis ojos. Esta aceptación no depende de que reconozca cuál es mi función, pues aún no comprendo lo que es el perdón. Sin embargo, confío en que en la luz lo veré tal como es.


4. Algunas variaciones para las aplicaciones más concretas de esta idea podrían ser:


Que esto me ayude a aprender el significado del perdón.

Que no separe mi función de mi voluntad.

No me valdré de esto para apoyar un propósito ajeno a mí.


REFLEXIÓN: 


Hay una misión que recordar: Soy la luz del mundo, y perdonar es mi función. Si hemos recibido esa función es porque somos dignos de ella, y UCDM no dice que somos santos por esa labor que se nos ha encomendado, y es un llamamiento a recordar quienes somos.


También debemos tener claro que esa función no se nos ha impuesto sino que debemos aceptarla de manera voluntaria porque siempre está disponible para cuando estemos listos. La finalidad de esa función es comprender lo que es el perdón para poder realizarla satisfactoriamente. Al respecto, UCDM nos dice que no se acepta la función porque la reconozcamos, pues para eso tendríamos que comprender que es el perdón, y por eso se nos pide repasar las ideas que nos ayudarán a comprender el significado del perdón y encontrar nuestro verdadero propósito.


ORACIÓN:


Padre, cuánto amor has de tenerme para que me pueda llamar santo, y para que pueda ser luz para el mundo. Te doy las gracias por el regalo que me haces, y pido tu guía para comprender  qué es el perdón y así poder cumplir con el propósito por el que me enviaste a este mundo. Amén.


lunes, 10 de marzo de 2025

LECCIÓN 69: Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí.



1. Nadie puede ver lo que tus resentimientos ocultan. Debido a que tus resentimientos ocultan la luz del mundo de ti, todo el mundo se halla inmerso en la obscuridad y tú junto con ellos. Pero a medida que el velo de tus resentimientos se descorre, os liberaréis juntos. Comparte tu salvación con aquel que estuvo a tu lado cuando estabas en el infierno. Él es tu hermano en la luz del mundo que os salva a los dos.


2. Intentemos hoy nuevamente llegar a la luz en ti. Antes de emprender esto en nuestra sesión de práctica más larga, dediquemos varios minutos a reflexionar sobre lo que estamos tratando de hacer. Estamos intentando literalmente ponernos en contacto con la salvación del mundo. Estamos tratando de ver más allá del velo de tinieblas que la mantiene oculta. Estamos tratando de descorrer el velo y de ver las lágrimas del Hijo de Dios desaparecer a la luz del sol.


3. Hoy daremos comienzo a nuestra sesión de práctica más larga plenamente conscientes de que esto es así y armados de una firme determinación por llegar hasta aquello que nos es más querido que ninguna otra cosa. La salvación es nuestra única necesidad. No tenemos ningún otro propósito aquí ni ninguna otra función que desempeñar. Aprender lo que es la salvación es nuestra única meta. Pongamos fin a la ancestral búsqueda descubriendo la luz en nosotros y poniéndola en alto para que todos aquellos que han estado buscando con nosotros la vean y se regocijen.


4. Y ahora, muy serenamente y con los ojos cerrados, trata de deshacerte de todo el contenido que generalmente ocupa tu conciencia. Piensa en tu mente como si fuera un círculo inmenso, rodeado por una densa capa de nubes obscuras. Lo único que puedes ver son las nubes, pues parece como si te hallaras fuera del círculo y a gran distancia de él.


5. Desde donde te encuentras no tienes ninguna razón para creer que detrás de las nubes hay una luz brillante. Las nubes parecen ser la única realidad. Parece como si fueran lo único que se puede ver. Por lo tanto, no tratas de atravesarlas e ir más allá de ellas, lo cual sería la única manera de convencerte realmente de su insubstancialidad. Eso es lo que vamos a intentar hoy.


6. Después de que hayas pensado en cuán importante es para ti y para el mundo lo que estás intentando hacer, trata de alcanzar un estado de perfecta quietud, recordando únicamente la intensidad con la que deseas alcanzar hoy mismo, en este mismo instante, la luz que resplandece en ti. Resuélvete a atravesar las nubes. Extiende tu mano y, en tu mente, tócalas. Apártalas con la mano, y siente como rozan tus mejillas, tu frente y tus ojos según las atraviesas. Sigue adelante; las nubes no te pueden detener.


7. Si estás haciendo los ejercicios correctamente, empezarás a sentir como si estuvieras siendo elevado y transportado hacia adelante. Tus escasos esfuerzos y tu limitada determinación invocan el poder del universo para que venga en tu ayuda, y el Propio Dios te sacará de las tinieblas y te llevará a la luz. Estás actuando de acuerdo con Su Voluntad. No puedes fracasar porque tu voluntad es la Suya.


8. Ten confianza en tu Padre hoy y la certeza de que Él te ha oído y contestado. Es posible que aún no reconozcas Su respuesta, pero puedes estar seguro de que se te ha dado y de que la recibirás. Trata de tener presente esta certeza según intentas atravesar las nubes en dirección a la luz. Trata de recordar que por fin estás uniendo tu voluntad a la de Dios. Trata de mantener claro en tu mente el pensamiento de que lo que emprendes con Dios no puede sino tener éxito. Deja entonces que el Poder de Dios obre en ti y a través de ti, para que se haga Su Voluntad y la tuya.


9. En las sesiones de práctica más cortas, que te conviene llevar a cabo tan a menudo como sea posible en vista de la importancia que la idea de hoy tiene para ti y tu felicidad, recuérdate a ti mismo que tus resentimientos ocultan la luz del mundo de tu conciencia. Recuerda también que no la estás buscando solo y que sabes dónde encontrarla. Di entonces:


Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí. No puedo ver lo que he ocultado. Mas por mi salvación y por la salvación del mundo, deseo que me sea revelado.


Si sientes hoy la tentación de abrigar algún resentimiento contra alguien, asegúrate asimismo de decir para tus adentros:


Si abrigo este resentimiento la luz del mundo quedará velada para mí.


REFLEXIÓN:


Es tan importante estar libres de resentimientos que en esta lección se profundiza al respecto. Y no sólo es porque este sentimiento nos oculta la luz del mundo, sino porque todo lo que nos concierne, incluidos nuestros hermanos, quedan cubiertos bajo ese manto de oscuridad. UCDM usa una bella metáfora para recordarnos cuán importantes y amados somos para nuestro Padre Creador: “Estamos tratando de descorrer el velo y de ver las lágrimas del Hijo de Dios desaparecer a la luz del sol”. Y esas lágrimas  son reflejo del dolor que hemos arrastrado por tantos años, creyendo que este mundo material era un lugar de castigo, pero la necesidad de salvación nos muestra que estamos aquí para aprender, para redimirnos, y que además no estamos solos sino  guiados. Y no es una salvación individual sino grupal, porque nos dicen que si descubrimos la luz y la enarbolamos se beneficiarán todas aquellas personas que como nosotros  la están buscando porque también desean la “Dicha de Dios”. Por eso hoy más que nunca se nos anima a seguir haciendo los “ejercicios correctamente” porque nos llevará a experimentar estados elevados de conciencia en donde nuestro Padre nos sacará de las tinieblas y nos llevará a la luz porque estamos actuando conforme a su voluntad, y ese es el regalo que nos otorga a cambio. Entonces, se nos invita a tener confianza con la certeza de que hemos sido escuchados, y en su momentos seremos capaces de reconocer su respuesta, que no hemos recibido porque aún no estamos preparados. 


ORACIÓN:  


Padre, gracias porque sé que has respondido mis plegarias, y si aún no he escuchado tu respuesta es porque el ruido del mundo me aturde, pero hoy abro mi mente y mi corazón para que la respuesta llegue en el momento adecuado. Amén.


jueves, 13 de febrero de 2025

LECCIÓN 44: Dios es la Luz en la que veo.



1. Hoy continuamos con la idea de ayer, agregándole otra dimensión. No puedes ver en la obscuridad y no puedes fabricar luz. Puedes fabricar obscuridad y luego pensar que ves en ella, pero la Luz refleja Vida, y es, por consiguiente, un aspecto de la Creación. La Creación y la obscuridad no pueden coexistir, pero la Luz y la Vida son inseparables, pues no son sino diferentes aspectos de la Creación.


2. Para poder ver, tienes que reconocer que la Luz se encuentra en tu interior y no afuera. No puedes ver fuera de ti, ni tampoco se encuentra fuera de ti el equipamiento que necesitas para poder ver. Una parte esencial de ese equipamiento es la Luz que hace posible el que puedas ver. Esa Luz está siempre contigo, haciendo que la visión sea posible en toda circunstancia.


3. Hoy vamos a intentar llegar hasta esa luz. Para tal fin, utilizaremos una forma de ejercicio que ya se sugirió anteriormente y que vamos a utilizar cada vez más. Dicha forma de ejercicio es especialmente difícil para la mente indisciplinada y representa uno de los objetivos principales del entrenamiento mental. Requiere precisamente lo que le falta a la mente sin entrenar. Con todo, si has de ver, dicho entrenamiento tiene que tener lugar.


4. Lleva a cabo como mínimo tres sesiones de práctica hoy, cada una de tres a cinco minutos de duración. Recomendamos enfáticamente que les dediques más tiempo, pero únicamente si notas que el tiempo pasa sin que experimentes ninguna sensación de tensión o muy poca. La forma de práctica que vamos a utilizar hoy es la más natural y fácil del mundo para la mente entrenada, tal como parece ser la más antinatural y difícil para la mente sin entrenar.


5. Tu mente ya no está completamente sin entrenar. Estás bastante preparado para aprender la forma de ejercicio que vamos a utilizar hoy, pero es posible que te topes con una gran resistencia. La razón es muy simple. Al practicar de esta manera, te desprendes de todo lo que ahora crees y de todos los pensamientos que has inventado. Propiamente dicho, esto constituye tu liberación del infierno. Sin embargo, si se percibe a través de los ojos del ego, es una pérdida de identidad y un descenso al infierno.


6. Si te puedes apartar del ego, aunque sólo sea un poco, no tendrás dificultad alguna en reconocer que su oposición y sus miedos no significan nada. Tal vez te resulte útil recordarte a ti mismo de vez en cuando, que alcanzar la luz es escapar de la obscuridad, independientemente que creas lo contrario. Dios es la Luz en la que ves. Estás intentando llegar a Él.


7. Da comienzo a la sesión de práctica repitiendo la idea de hoy con los ojos abiertos, luego ciérralos lentamente mientras repites la idea varias veces más. Trata entonces de sumergirte en tu mente, abandonando cualquier clase de interferencia e intrusión a medida que te sumerges serenamente más allá de ellas. No hay nada, excepto tú, que pueda impedirle a tu mente hacer esto. Tu mente está sencillamente siguiendo su curso natural. Trata de observar los pensamientos que te vengan sin involucrarte con ninguno de ellos, y luego pásalos de largo tranquilamente.


8. Si bien no se recomienda ningún enfoque en particular para esta forma de ejercicio, sí es necesario que te des cuenta de cuán importante es lo que estás haciendo, el inestimable valor que ello tiene para ti, así como que seas consciente de que estás intentando hacer algo muy sagrado. La salvación es el más feliz de todos tus logros. Es asimismo el único que tiene sentido porque es el único que tiene verdadera utilidad para ti.


9. Si experimentas cualquier clase de resistencia, haz una pausa lo suficientemente larga como para poder repetir la idea de hoy con los ojos cerrados, a no ser que notes que tienes miedo. En ese caso es probable que abrir los ojos brevemente te haga sentir más tranquilo. Trata, sin embargo, de reanudar los ejercicios con los ojos cerrados tan pronto como puedas.


10. Si estás haciendo los ejercicios correctamente, deberías experimentar una cierta sensación de relajación e incluso sentir que te estás aproximando a la Luz o, de hecho, adentrándote en Ella. Trata de pensar en la Luz, sin forma y sin límites, según pasas de largo los pensamientos de este mundo. Y no te olvides de que no te pueden atar a él a no ser que tú les des el poder de hacerlo.


11. Durante el transcurso del día, repite la idea a menudo con los ojos abiertos o cerrados, como mejor te parezca en su momento. Pero no te olvides de repetirla. Sobre todo, decídete hoy a no olvidarte.


REFLEXIÓN:


Cuando leí la frase “la creación y la oscuridad no pueden coexistir” pensé inmediatamente en el origen de la creación que se  relata en la Biblia:


“En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, todo era confusión y no había nada en la tierra. Las tinieblas cubrían los abismos mientras el espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las aguas. Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz. Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas…”. (Génesis 1, 1-4).


Luego de este episodio, en donde Dios ordena el mundo a partir del caos, es cuando crea vida sobre la tierra, empezando por las plantas, luego llenó las aguas de seres vivientes, y aves revolotearon en el firmamento; después la tierra se llenó de especies de animales, y luego, al ver que todo lo que había creado era bueno, entonces Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…”. Y le dio autoridad sobre toda la creación. Hoy UCDM nos dice que “la Luz y la Vida son inseparables”, y al recordar el proceso de la Creación del mundo, se puede deducir  que sólo hasta que hubo luz pudo haber vida sobre la tierra, y es más fácil comprender, desde este relato, cuando nos dicen que Luz y Vida son inseparables, y que son diferentes aspectos de la creación. Me emociona entenderlo y comprender que sólo pudimos tener vida a partir de la luz, y que la oscuridad nada tiene que ver con nosotros. Y también es más fácil reconocer que efectivamente la Luz se encuentra en nuestro interior, como lo dice hoy UCDM, porque sólo hasta que la oscuridad fue disipada fuimos creados, y nuestro origen fue la Luz.


Hoy reconozco que para mí fue más fácil comprender, lo que antes me parecía una hermosa metáfora, cuando recordé cómo ocurrió la creación del mundo. Además, porque de alguna manera nos muestra la presencia de Jesús en el momento de nuestra creación cuando Dios dice: “... hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”, y eso quiere decir que nuestro Creador hablaba con Alguien que era exactamente como Él, porque no dice voy a hacer al hombre a mi imagen y semejanza, sino a “nuestra imagen y semejanza”.  Entonces, verdaderamente, la Luz está en nuestro interior, y no fuera de nosotros, no solo porque fuimos creados luego de que se disipara la oscuridad, sino porque somos la imagen y semejanza de nuestro Creador y de su Hijo, la Luz del Mundo.


ORACIÓN:


Padre, hoy reconozco que la Luz se encuentra en mi interior, y al estar siempre conmigo puedo ver más allá de la oscuridad. Vengo de la Luz, esa Luz del mundo que Tu enviaste para iluminarnos. Si he fabricado oscuridad por mis falsas percepciones, ilumínala con la claridad de Tu Cristo. Amén.



LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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