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martes, 23 de septiembre de 2025

LECCIÓN 266: Mi santo Ser mora en ti, Hijo de Dios.



1. Padre, me diste todos Tus Hijos para que fuesen mis salvadores y mis consejeros en la visión; los heraldos de Tu santa Voz. En ellos Tú te ves reflejado y en ellos Cristo me contempla desde mi Ser. Que Tu Hijo no se olvide de Tu santo Nombre. Que tu Hijo no se olvide de su santa Fuente. Que Tu Hijo no se olvide de que su Nombre es el Tuyo.


2. En este día entramos al paraíso invocando el Nombre de Dios y el nuestro, reconociendo nuestro Ser en cada uno de nosotros y unidos en el santo Amor de Dios. ¡Cuántos salvadores nos ha dado Dios! ¿Cómo podríamos perdernos, cuando Él ha poblado el mundo de seres que señalan el camino hacia Él y nos ha dado la vista para poder contemplarlos?


REFLEXIÓN:


Creo que la única manera de avanzar por el camino que nos muestra UCDM, es por medio de la fe. Sí, porque cuando miramos a nuestro alrededor, cuando escuchamos las noticias, cuando interactuamos con nuestro entorno, parece que el mundo nos mostrará todo lo contrario de lo que estamos aprendiendo. Entonces viene el desánimo, la duda, y quizá, muchos de nosotros caemos en el desconcierto, y nos hacemos muchas preguntas que no han de tener respuesta: ¿Y si todo lo que veo es real? ¿Y si voy por el camino equivocado? ¿Y si sólo estoy imaginando lo que quiero que sea verdad? Ante esto sólo queda “creer”, avanzar con decisión e invocar a Dios a través de la oración de cada día, cuyo propósito es ejercitar nuestra mente en la verdad, para que en el momento que corresponda cada uno de nosotros tenga la certeza de que  es el Santo Hijo de Dios, con todo lo que ello implica.


ORACIÓN:


¡Padre!

Creo que todos “Tus Hijos” son “mis salvadores y mis consejeros en la visión”.

Creo que en ellos me veo reflejado y que “Cristo me contempla desde mi Ser!”.


No me olvido de “Tu santo Nombre”.

No me olvido de mi “santa Fuente”.

No me olvido de que mi “Nombre es el Tuyo”.


Invoco Tu “Nombre” y el mío.

Reconozco mi “Ser” unido en Tu santo Amor.


Agradezco los “salvadores” que has puesto en mi camino.

Mi mundo es grato gracias a cada hermano que me señala

el camino hacia Ti, y por la visión que me has dado

puedo contemplarlos  en su santidad.


¡Qué podamos entrar al paraíso invocando Tu Nombre

y el nuestro. 


Amén.


lunes, 22 de septiembre de 2025

LECCIÓN 265: Lo único que veo es la mansedumbre de la Creación.



1. Ciertamente no he comprendido el mundo, ya que proyecté sobre él mis pecados y luego me vi siendo el objeto de su mirada. ¡Qué feroces parecían! ¡Y cuán equivocado estaba al pensar que aquello a lo que le tenía miedo se encontraba en el mundo en vez de en mi propia mente!! Hoy veo el mundo en la mansedumbre celestial con la que refulge la Creación. En él no hay miedo. Que ninguno de mis aparentes pecados nuble la luz celestial que refulge sobre el mundo. Lo que en él se refleja se encuentra en la Mente de Dios. Las imágenes que veo reflejan mis pensamientos. Pero mi mente es una con la de Dios. Por lo tanto, puedo percibir la mansedumbre de la Creación.


2. En la quietud quiero contemplar el mundo, el cual no es sino el reflejo de Tus Pensamientos así como de los míos. Que recuerde que son lo mismo y veré la mansedumbre de la Creación.


REFLEXIÓN:


Fuera de mí no hay nada que me haga daño, el mundo no es mi enemigo, es en mi propia mente  donde yacen los miedos, las invenciones que yo mismo he creado. Al unir mi mente con la de Dios, “puedo percibir la mansedumbre de la Creación”, y experimentar la paz que proviene de una mente sana. 


Todo este tiempo invertido en el estudio de las lecciones, tiene como fin, precisamente, sanar nuestra mente. Y hoy es el día que importa, ayer se fue, el mañana es inexistente, y mi tarea primordial es contemplar el mundo con la “Mente de Dios”, y la manera de hacerlo es “no juzgando”, simplemente observando, porque lo que parece que me ataca desde afuera son las creaciones de mi mente que juzga, que señala, que odia, que no ama. Y al hacerlo, estoy olvidando que me hago daño a mí mismo. 


Hoy, entonces, solo veré “la mansedumbre de la creación”, reflejada en cada hermano que se cruce por mi camino. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el cuerpo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/5-que-es-el-cuerpo.html


domingo, 21 de septiembre de 2025

LECCIÓN 264: El Amor de Dios me rodea.



1. Padre, estás delante y detrás de mí, a mi lado, allí donde me veo a mí mismo y dondequiera que voy. Estás en todo lo que contemplo, en los sonidos que oigo y en cada mano que busca la mía. En Ti el tiempo desaparece y la idea de lugar se vuelve una creencia absurda. Pues lo que rodea a Tu Hijo y lo mantiene a salvo es el Amor Mismo. No hay otra fuente que Ésa y no hay nada que no comparta Su Santidad, nada que se encuentre aparte de Tu única Creación o que carezca del Amor que envuelve a todas las cosas dentro de Sí. Padre, Tu Hijo es como Tú. Hoy apelamos a Ti en Tu Propio Nombre para estar en paz dentro de Tu eterno Amor.


2. Hermanos míos, uníos a mí en este propósito hoy. Ésta es la plegaria de la salvación. ¿No deberíamos acaso unirnos a lo que ha de salvar al mundo y a nosotros junto con él?


REFLEXIÓN:


Hoy  y siempre, “la plegaria de la salvación”, debería ser nuestro himno. Jesús mismo nos pide que nos unamos a él para salvar al mundo y a nosotros junto con él.


Que nuestra persistencia y disciplina con el estudio de las lecciones, nos permita entrar en comunión con el Padre, con el Hijo, y con el Espíritu Santo. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el cuerpo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/5-que-es-el-cuerpo.html


sábado, 20 de septiembre de 2025

LECCIÓN 263: Mi santa visión ve la pureza de todas las cosas.



1. Padre, Tu Mente creó todo cuanto existe, Tu Espíritu se adentró en ello y Tu Amor le infundió Vida. ¿Y voy yo acaso a contemplar lo que Tú creaste como si en ello pudiera anidar el pecado? No quiero percibir imágenes tan tenebrosas y atemorizantes. Es imposible que yo pueda preferir el sueño de un loco a toda la hermosura con la que Tú bendijiste la Creación; a toda su pureza y dicha, así como a su eterna y serena morada en Ti.


2. Y mientras todavía nos encontremos ante las puertas del Cielo, contemplemos todo cuanto veamos a través de una visión santa y de los ojos de Cristo. Que todas las apariencias nos parezcan puras para que con inocencia podamos pasarlas de largo y dirigirnos juntos a la casa de nuestro Padre como hermanos y como los santos Hijos de Dios que somos.


ORACIÓN:


Observo todo con la visión de Cristo

para contemplar la belleza de la  Creación.

No veo las apariencias, y a cambio

se alza esplendorosa la inocencia

para mostrarme la paz de mis hermanos.


El Espíritu de Dios gobierna todo

para que la “Santa Visión” de Cristo

se manifieste en los hombres

y sólo vean “la pureza de  todas las cosas”


Con inocencia paso de largo ante el mundo

y me dirijo a la casa de mi Padre

junto con mis hermanos.


¡Amén!



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el cuerpo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/5-que-es-el-cuerpo.html


viernes, 19 de septiembre de 2025

LECCIÓN 262: No dejes que hoy perciba diferencias.



1. Padre, sólo tienes un Hijo. Y es a él a quien hoy deseo contemplar. Él es Tu única Creación. ¿Por qué habría de percibir miles de formas en lo que sigue siendo uno solo? ¿Por qué habría de darle miles de nombres, cuando uno solo basta? Pues Tu Hijo tiene que llevar Tu Nombre, ya que Tú lo creaste. Que no lo vea como algo ajeno a su Padre o a mí. Pues él es parte de mí así como yo de él, y ambos somos parte de Ti que eres nuestra Fuente. Estamos eternamente unidos en Tu Amor y somos eternamente el santo Hijo de Dios.


2. Nosotros que somos uno, queremos reconocer en este día la verdad acerca de nosotros. Queremos regresar a casa y descansar en la unidad. Pues allí reside la paz, la cual no se puede buscar ni hallar en ninguna otra parte.


REFLEXIÓN:


Tengo un cuerpo que “es el medio a través del cual el Hijo de Dios recobra la cordura”, porque es un instrumento “para sanar a la mente que tenía como propósito matar”, y sólo por eso “el cuerpo es santo”. Es así como nos podemos considerar “eternamente el santo Hijo de Dios.”.  Pero esto no es posible en “soledad”, ya que no puedo sanarme ni salvarme solo, como nos lo recuerdan en el capítulo 5 (¿Qué es el cuerpo?): 


“El hijo de Dios busca la mano de su hermano para ayudarlo a marchar por la misma senda que él”.


Si no queremos percibir diferencias, debemos tener siempre presente que  todos “somos uno”, y en unidad podremos regresar a nuestro hogar donde reside la verdadera paz.


ORACIÓN:


Padre, hoy entiendo que “sólo tienes un Hijo”, porque la Unidad es lo que me integra a mi hermano. Él es yo, y yo soy él, y así en unión te pedimos que podamos reconocer nuestra grandeza ya que nos une eternamente “Tu amor y somos eternamente el santo Hijo de Dios”. Amén.



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el cuerpo?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/5-que-es-el-cuerpo.html


jueves, 18 de septiembre de 2025

LECCIÓN 261: Dios es mi refugio y seguridad.



Antes de leer la lección ver:


SEGUNDA PARTE: Introducción 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


2. ¿Qué es el cuerpo?

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/5-que-es-el-cuerpo.html



1. Me identificaré con lo que crea que es mi refugio y seguridad. Me veré a mí mismo allí donde percibo mi fuerza y pensaré que vivo dentro de la ciudadela en la que estoy a salvo y no puedo ser atacado. Que hoy no busque seguridad en el peligro ni trate de hallar mi paz en ataques asesinos. Vivo en Dios. En Él encuentro mi refugio y fortaleza. En Él radica mi Identidad. En Él reside la paz eterna. Y sólo allí recordaré Quién soy realmente.


2. Que no vaya en pos de ídolos, Padre mío, pues lo que quiero es volver a casa y estar Contigo. Elijo ser tal como Tú me creaste y encontrar al Hijo que creaste como mi Ser.


ORACIÓN:


Mi tarea es vivir en Dios.

Sólo en Su Presencia 

encuentro “refugio y fortaleza”


En Él reposa la “Identidad” 

que perdí entre las ilusiones del mundo. 

Él es la paz que no encuentro 

habitando un mundo que no reconozco 

ni me reconoce. 


Para recuperar la memoria

de mi verdadero Ser,

sólo puedo refugiarme en Dios.


¡Amén!

miércoles, 17 de septiembre de 2025

LECCIÓN 260: Que recuerde que Dios me creó.



1. Padre, yo no me creé a mí mismo, aunque en mi demencia creí que así había sido. No obstante, en cuanto que Pensamiento Tuyo, no he abandonado mi Fuente y sigo siendo parte de Aquel que me creó. Tu Hijo, Padre mío, Te llama hoy. Que recuerde que Tú me creaste. Que recuerde mi Identidad. Y que deje que mi impecabilidad vuelva a alzarse ante la visión de Cristo, a través de la cual deseo hoy contemplar a mis hermanos y contemplarme a mí mismo.


2. Ahora recordamos nuestra Fuente y en Ella encontramos por fin nuestra verdadera identidad. Somos en verdad santos porque nuestra Fuente no conoce el pecado. Y nosotros que somos Sus Hijos, somos semejantes los unos a los otros y semejantes a Él.


ORACIÓN:


Impecable soy como el Santo Cristo

y a través de su Claridad

contemplo a mis hermanos

para ver su luz y no su oscuridad.


Acepto a mis hermanos

tal como son

y así los veo,

y en su impecabilidad

está la mía.


Padre, acepto que

Tú eres mi Fuente,

y mi santidad

se manifiesta

cuando recuerdo

de dónde provengo.


Hoy recuerdo

que Dios me creó.


¡Amén!



Lecturas complementarias:


Segunda parte: Introducción: 

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/segunda-parte-introduccion.html


¿Qué es el pecado?:

https://uncursodemilagroscadadia.blogspot.com/p/4-que-es-el-pecado.html


LECCIÓN 365

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz. 1. Y si...

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